jueves, 5 de junio de 2025
Asesinos natos (1994)
viernes, 15 de marzo de 2024
Jackie Brown (1997)
miércoles, 4 de agosto de 2021
Erase una vez en... Hollywood (2019)
Seguro que es cuestión de oído, pero al mío le suena exagerado y falso cuando alguien dice que el cine es como la vida misma. Además, a nadie le escapa que la vida no se ensaya, ni se escribe, que existe en su propio tránsito y que no puede regresar sobre los pasos dados. Para bien o para mal, esto imposibilita alterar cualquier aspecto del pasado. A falta de que alguien logre cambiar su rumbo, los instantes vitales son en su presente hacia adelante, mientras que el cine puede retroceder en su tiempo narrativo y reinventar el pasado para emocionar y entretener —Hollywood inventó su far west, que nada tendría que ver con el real y, desde aquel, en su intento de caricaturizar y homenajear al género, Sergio Leone construyó su propio oeste, totalmente alejado de la realidad y edificado sobre el mito. La historia posee memoria y esta permite rehacer imágenes del pasado a partir de recuerdos y hechos. Pero una cosa es la mirada histórica y otra la existencia humana, que no puede prepararse ni ensayarse, como sí sucede con las películas. Resumiendo, nuestra memoria puede falsear un hecho, pero no puede cambiarlo. Lo mismo puede decirse del cine, de la literatura o de la propaganda de los sistemas totalitarios, que pueden falsear el pasado, pero, aunque lo ignoremos, el pasado seguirá siendo el que fue. Aunque a veces se improvise situaciones, el cine existe en su falsedad o, dicho de otro modo, las imágenes cinematográficas son recreaciones que no pueden abandonar la realidad falseada donde proyecta reflejos del mundo real que representa o altera en la pantalla. Lo expuesto hasta ahora no quiere decir que no exista veracidad en la imagen o detrás de ella, pero esa es una cuestión que no creo que se pueda tratar generalizando, sino desde la obra e intenciones de cada cineasta en particular. Por ejemplo, a lo largo de su filmografía, Quentin Tarantino asume la falsedad del cine y se acomoda en su farsa, en la broma que le posibilita presumir sus gustos cinematográficos y cómo ve el cine. Erase una vez en... Hollywood (Once upon a Time in... Hollywood, 2019) es otra muestra más de que en sus películas no pretenden profundizar, sino divertirse; apenas tiene que contar, pero no se ruboriza, al contrario, se gusta por esa falta de sustancia reflexiva —del
mismo modo que Ingmar Begman se gustaba por lo contrario—. El suyo es un cine de evasión, no de reflexión; por eso suele conectar con gran parte del público, pero resulta que hay quien no desea evadirse.
viernes, 19 de febrero de 2016
Los odiosos ocho (2015)
miércoles, 4 de diciembre de 2013
Grindhouse (Planet Terror/Death Proof) (2007)
En Death Proof las charlas insustanciales marcan el tempo narrativo; en ellas se puede escuchar a los personajes hablando de música, series televisivas, sexo, cine u otras cuestiones que delatan que tienen su origen en el realizador de Reservoir dogs. Estos diálogos se desarrollan en dos espacios y tiempos delimitados por la aparición en pantalla del agente McGraw (Michael Parks) y su hija la doctora Block (Marley Shelton) (personajes presentes en Planet Terror) después del brutal asesinato de las jóvenes que se divertían en el local de la ciudad texana donde el especialista Mike (Kurt Russell) enumeró las series en las que participó como doble. Inicialmente el tal Mike le da al palique al tiempo que observa al grupo de chicas que beben y vuelven a beber a la espera de pasar una jornada en el lago. Pero después de tanto alcohol, parloteo y baile, el stuntman se desvela como un psicópata en una escena que rompe la monotonía dominante hasta ese instante. La segunda parte transcurre en Tennessee, meses después de los hechos acontecidos en Texas, y se presenta de modo similar a la anterior, al descubrir a otro grupo de chicas acosadas por el conductor del automóvil a prueba de muerte (la suya) y mortal para los demás; pero, a diferencia de las primeras, entre las nuevas víctimas se encuentran dos especialistas de cine que provocan un cambio radical en el devenir de los hechos, al desatar su parte más salvaje en la trepidante persecución que cierra este interesante, aunque irregular, homenaje al grindhouse.



























