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Mostrando las entradas etiquetadas como quentin tarantino

Asesinos natos (1994)

No hay romanticismo en Asesinos natos ( Natural Born Killers , 1994), aunque haya un romance a flor de piel, ni justificación para la violencia de sus protagonistas más allá de los abusos sufridos en sus infancias traumáticas y de la explotación comercial de la violencia por parte de los medios. No es que la televisión los transforme en psicópatas, sino que los convierte en estrellas mediáticas, en figuras que festejar y en material que vender. Son fruto de una sociedad “enferma” que ha hecho de la violencia, de los criminales y los “superpolis”, productos de consumo de alta demanda y de no menor beneficio económico, aunque ¿cuándo una sociedad ha estado sana, libre de brutalidad, de vampiros, de asesinos, incluso de asesinos de masas como algunos de los líderes políticos que asoman por la historia humana? La de Mickey Knox (Woody Harrelson) y de Mallory Wilson (Juliette Lewis) parte del guion de Quentin Tarantino, que no participó en el de Oliver Stone, David Veloz y Richard Rutowski...

Jackie Brown (1997)

De más a menos es la impresión que me genera el cine de Quentin Tarantino; como mínimo por dos razones, una de ellas ajena a sus películas. La primera sería la sensación de que ha ido exagerando su “universo” cinematográfico, condicionado por sus gustos y por su humor caricaturesco. La segunda causa, es mi envejecimiento. Alguien podría llamarle maduración o evolución en el aprendizaje llamado vida; pero no yo. Envejezco, pierdo neuronas y no puedo conseguir nuevas o renovar las viejas, con todo el incordio y la decrepitud humorística que esto conlleva. Me agrio. Punto. Volviendo a Tarantino; sus tres primeros largometrajes son en los que veo mayor ilusión por parte de su autor, quizá más que ilusión se trate de necesidad de búsqueda, en el resto no es que la pierda, pero ya tiene una reputación, un público numeroso y un nombre dentro de la industria, de modo que se deja llevar por la reiteración de la fórmula con anterioridad expuesta, aunque supuestamente intentando mayor sofisticac...

Erase una vez en... Hollywood (2019)

Y colorín colorado Por Antonio Pardines Seguro que es cuestión de oído, pero al mío le suena exagerado y falso cuando alguien dice que el cine es como la vida misma. Además, a nadie le escapa que la vida no se ensaya, ni se escribe, que existe en su propio tránsito y que no puede regresar sobre los pasos dados. Para bien o para mal, esto imposibilita alterar cualquier aspecto del pasado. A falta de que alguien logre cambiar su rumbo, los instantes vitales son en su presente hacia adelante, mientras que el cine puede retroceder en su tiempo narrativo y reinventar el pasado para emocionar y entretener —Hollywood inventó su far west , que nada tendría que ver con el real y, desde aquel, en su intento de caricaturizar y homenajear al género, Sergio Leone construyó su propio oeste, totalmente alejado de la realidad y edificado sobre el mito. La historia posee memoria y esta permite rehacer imágenes del pasado a partir de recuerdos y hechos. Pero una cosa es la mirada histórica y otra la ex...

Los odiosos ocho (2015)

El cine de Quentin Tarantino se ha ido mitificando hasta el extremo de convertirse en un reclamo publicitario que atrae a un gran número de público incluso antes del estreno de sus películas. Sin embargo, con cada nueva entrega, su cine parece repetirse e incluso ir de más a menos, aunque de hacerlo, persigue nuevas formas y un desenfado similar al mostrado en  Reservoir Dogs , en la que ya se observan las características que conforman el estilo de un cineasta a quien algunos idolatran, otros aceptan y otros apenas toleran, aunque quizá sea exagerado canonizar o denostar su filmografía, que necesita de una visión más objetiva y menos populista para ser analizada más allá de su envoltorio. Lo que parece quedar claro en el presente, respecto a su bagaje fílmico, es la constante presencia de aspectos reconocibles entre los que sobresale el ego de un realizador autocomplaciente que filma por y para reivindicar su universo cinematográfico, el cual se vertebra sobre diálogos, en su ma...

Grindhouse (Planet Terror/Death Proof) (2007)

A principios de la década de 1990  Quentin Tarantino y  Robert Rodriguez  coincidieron en un festival de cine en Argentina, momento en el que se inició una relación de camaradería que ha dado pie a colaboraciones como Four Rooms o Abierto hasta el amanecer . Pero la más ambiciosa hasta la fecha es  Grindhouse , pensada como un homenaje al cine exploitation de los años setenta y c ompuesta por varios anuncios, cuatro falsos trailers (dirigidos por  Rob Zombie ,  Eli Roth ,  Edgar Wright  y el propio  Rodríguez ) y dos películas, Planet Terror y Death Proof , argumentalmente independientes entre sí. Sin embargo, en su distribución europea sufrió  la manipulación de ser estrenada en dos mitades. Esta circunstancia, que si bien no afecta al sentido narrativo, ya que pueden verse de modo individual, rompe una de las principales razones de ser del film, aquella que pretende evocar las dobles sesiones que se proyectaban en las salas...

Django desencadenado (2012)

El tiempo pasa y marca distancias entre puntos temporales, lo que puede provocar que cambiemos de opinión respecto a una idea, un gusto o a mismamente una película que en su día se valoró de un modo diferente a la siguiente vez que volvió a verse. Muchos films valorados en su presente acaban siendo reinterpretados más adelante, cuando vuelven a verse, o futuras generaciones que los descubran vean en ellos algo que pasó desapercibido para el pasado. Puede que esto último suceda con el cine de  Quentin Tarantino , que alguien en el futuro diga que ha envejecido bien o mal. Sin embargo, hoy, todavía es su presente y sus películas tienen un amplio sector del público que las encuentra divertidas y las valora situándolas en lo más alto. Lo cierto es que no soy de esos, pero no le puedo negar que tiene un estilo propio y reconocible, basado en su cultura cinematográfica, en sus gustos musicales, en su sentido del humor y su manera de entender el cine como un medio para entretener conta...

Sin City (2005)

Cuatro voces en off se escuchan en la ciudad del pecado de Robert Rodriguez y Frank Miller , tres de ellas sirven de guía en su correspondiente episodio, y una en el prólogo y el epílogo que abre y cierra  Sin City  (2005). En la primera trama, que se divide en dos partes se escucha a Hartigan ( Bruce Willis ), que deja su protagonismo para que sean Marv ( Mickey Rourke ) y Dwight ( Cliwe Owen ) quienes tomen el relevo antes de concluir su experiencia en la parte final del film. Los tres son tipos duros, diferentes entre sí, pero a quienes une el deambular por una ciudad oscura donde la corrupción, el crimen y la violencia son el pan de cada día. Las sombras dominan  Sin City , salvo algún rojo intenso que recuerda al color de la sangre que con frecuencia se derrama por ese ambiente amenazador donde surge la figura del teniente de policía Hartigan, a punto de retirarse como consecuencia de su dolencia cardíaca, pero antes de abandonar el cuerpo siente la obligación de a...

Abierto hasta el amanecer (1995)

Cuando se juntan dos niños con ganas de divertirse, lo más probable es que realicen una gamberrada, y, en el buen sentido de la palabra, eso es lo que podría decirse de  Abierto hasta el amanecer (From Dusk till Dawn) , dirigida por  Robert Rodriguez  y escrita por  Quentin Tarantino , dos amigos con inicios similares a principios de la década de 1990, con  El mariachi  (1992) y  Reservoir dogs   (1991) respectivamente, ambos films cosecharon buenas críticas y un éxito que les abriría las puertas de la fama.  Abierto hasta el amanecer  arranca como una road-movie en la que dos hermanos, bastante curiosos (en comportamiento y en personalidad) y violentos (en todos los aspectos), se encuentran en un área de servicio donde presentan sus credenciales y su facilidad para apretar el gatillo, y donde también se descubre que son perseguidos por atraco y múltiple asesinato. Seth ( George Clooney ) quiere pasar de desapercibido, pero no puede ev...

Kill Bill vol.2 (2004)

Al final de Kill Bill Vol. 1  (2003) se dejaba escuchar la voz de Bill ( David Carradine ) informando de que la hija de “la novia” ( Uma Thurman ) no había muerto en el tiroteo de El Paso, sino que milagrosamente, y no me pregunto cómo, había conseguido nacer, hecho que la madre desconoce cuando arranca Kill Bill Vol. 2  (2004) y se dirige en su flamante descapotable al encuentro del último de su lista. Como ocurre en el primer volumen, el segundo tampoco sigue una sucesión lineal de los hechos, al presentar saltos temporales que explican parte del entorno (pasado y presente) que rodea a la letal vengadora (en este volumen menos sangrienta): sus inicios al lado de Bill, de quien se enamora y a quien sigue sin dudar, o como éste la encuentra tras haberle abandonado (momento anterior a la matanza de Dos Pinos). Kill Bill Vol. 2  continúa la mezcolanza de géneros vista en la primera entrega, haciendo un guiño especial al cine de artes marciales oriental durante el aprendiza...

Kill Bill: vol.1 (2003)

La cuarta película de Quentin Tarantino también resultó ser la quinta, al estrenar Kill Bill  (2003) en dos volúmenes distintos. La primera entrega de la sangrienta venganza de la novia ( Uma Thurman ) muestra la habitual mezcla de géneros que se descubren en las películas de Tarantino , destacando el “chambara”, o cine de samuráis, pero también se descubre comedia, manga, artes marciales o spaguetti western (en varias ocasiones suenan fragmentos compuestos por Ennio Morricone para films de Sergio Leone ). La protagonista absoluta de las masacres que se observan sería una novia ensangrentada a quien se da por muerta en la capilla de Dos Pinos, sin embargo, no han acabado con ella, sólo la han enviado a dormir por un periodo de cuatro años, cuatro años en coma en los cuales sufriría vejaciones que descubre cuando despierta. Quentin Tarantino no buscó la solidez argumental, eso es obvio, sino un espectáculo visual en el que se relevan la animación, el blanco y negro o unos viv...

Malditos bastardos (2009)

Dudo que alguien vaya al cine a aprender Historia; pues cualquiera sabe de antemano que una película no es la realidad ni las biografías o sus films “basados en hechos reales” son acontecimientos tal como sucedieron. De hecho, el cine no puede ser fiel a la Historia, porque ni ella es fiel a sí misma; ¿cuántas verdades oculta y cuantas mentiras como verdades han pasado a la Historia? Es labor de los historiadores esclarecerlo, no de los cineastas ni del cine.  La del público es ser críticos y autocríticos; labor que se incumple a diario. Salvo excepciones, lo de menos para el cine, más si cabe para uno como el de Quentin Tarantino , es ceñirse a los hechos reales. ¿Para qué, si lo que quiere es humor, verborrea, violencia y espectáculo? Guste o disguste, en hacerlo a su gusto resulta infalible. Una prueba de ello la encontramos en  Malditos bastardos  ( Inglourious Basterds , 2009), que comienza como los cuentos, pues eso es lo que es, uno en cinco actos. <<Éras...

Amor a quemarropa (1993)

Tras el estreno de Amor a quemarropa ( True romance , 1993)  alguien dijo algo así como que si la película la hubiese realizado Quentin Tarantino , autor del guion, en lugar de Tony Scott , el resultado hubiese sido otro. Seguro que no le faltaba razón, sin embargo, nunca se sabrá cómo habría sido en caso de ser dirigida por el director de Reservoir dogs  (1991), a no ser que este realice un su propia versión, pero lo que sí se aprecia, sin ningún género de duda, son ciertos aspectos que señalan la presencia de Tarantino , como se descubre en diálogos que, con variantes, se repiten constantemente en la filmografía del director y guionista. ¿A quién se debe la escena del film, que enfrenta a dos actores de la talla de Christopher Walken y Dennis Hopper ? De todo el conjunto es lo que más brilla, alcanzando una de las cotas más elevadas del mediocre cine de Tony Scott , quien permite que ambos actores se reten verbalmente antes de poner punto final a la entrevist...

Pulp fiction (1994)

Recuerdo sin nostalgia la sala donde vi por primera vez esta popular comedia de historias entrelazadas que se inicia y concluye en el restaurante donde una pareja (Amanda Plummer y Tim Roth) charla sobre cuál será su próximo golpe. Mientras, de fondo, alguien dice que va a cagar, una voz que volverá a sonar y a ir al baño pues, como el de cualquier otro ser vivo, su cuerpo presenta necesidades fisiológicas. Por aquel entonces, con veinte años, pensé que existía en Vincent Vega (John Travolta) una relación cósmica entre cagar y morir, pero, salvo eso, en Pulp Fiction (1994) no descubrí cuestión escatológica ni problema que el señor Lobo (Harvey Keitel) no pudiese solucionar. Asimismo, en el anonimato de aquella sala de centro comercial, me dije que tener a mano a ese tal Winston era un seguro contra imprevistos como el que salpica de sesos y sangre a Jules (Samuel L. Jackson) y Vincent, los dos asesinos profesionales y trajeados enviados por Marsellus Wallace (Ving Rhames), a quien ...