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Mostrando las entradas etiquetadas como danny de vito

Los gemelos golpean dos veces (1988)

No hay nada original en Los gemelos golpean dos veces (Twins, 1988), incluso el juntar a dos tipos opuestos en físico como Arnold Schwarzenegger y Danny de Vito se había hecho seis décadas atrás, cuando a Hal Roach le dio por juntar a Stan Laurel y Oliver Hardy en sus comedias mudas; y si me apuro, años antes con Roscoe “Fatty” Arbuckle y Buster Keaton. Más adelante se haría con Jerry Lewis y Dean Martín; entre medias con Bing Crosby y Bob Hope o Abbott y Costello; y por citar extrañas parejas en cinematografías fuera de Hollywood: Takeshi Kitano y Beat Kiyoshi, Viruta y Capulina, Franco y Ciccio, Bud Spencer y Terence Hill, Andrés Pajares y Fernando Esteso o los hermanos Calatrava. Y rizando el rizo, Walter Matthau y Jack Lemmon en En bandeja de plata (The Cookie Fortune, Billy Wilder, 1966) y la Extraña pareja (The Odd Couple, Gene Saks, 1968), por citar dos de sus títulos comunes en los que se agudiza el contraste. En ambas, su antagonismo es más psíquico que físico. Tampoco fue nov...

Cómo conquistar Hollywood (1995)

En su adaptación a la pantalla de la novela de Elmore Leonard, adaptación escrita por Scott Frank, Barry Sonnenfeld, durante la década de 1980 un competente director de fotografía que había trabajado para los hermanos Coen y Rob Reiner (entre otros), expone en clave de comedia cómo se hace una película en Hollywood. Lo intenta, o simula hacerlo, pero no logra o no da con el tono que le permita que su caricatura se distancie de la admiración a la industria en la que está plenamente adaptado (y aceptado) desde el éxito de su debut en la dirección con La familia Addams ( The Addams Family , 1991) —más si cabe, tras el obtenido por Hombres de negro ( Men in Black , 1997)—, una industria de la que parece reírse, aunque desganado y sin ánimo de mostrarse crítico, evitando la posibilidad de ofender al negocio que le da de comer. De dudosa personalidad, el tono y el estilo de Cómo conquistar Hollywood ( Get Shorty , 1995) no difieren al de otras producciones de su época que iban de ingeniosa...

Hoffa (1992)

Uno de los temores de Thomas Jefferson fue que su país cayese en manos de una elite que lo controlase todo. Tal vez no se dio cuenta de que ya lo estaba y que él pertenecía a ella, pero el caso es que temía eso porque, de suceder, la democracia en la que creía y que defendía correría el riesgo de ser una oligarquía en cubierta, en la que unos pocos controlarían al resto. Para evitarlo estaban la Constitución y las leyes, que funcionan en teoría y según la interpretación —solo cabe pensar en el principio de igualdad, incumplido porque el dinero y el poder desigualan en cualquier rincón del mundo, diga lo que diga un papel, incluso la pertenencia a un grupo étnico y el sexo desigualan o lo hicieron en un pasado no muy lejano—, puesto que la práctica se distancia de la teoría, para ser espejismo del ideal inexistente en la realidad de las calles, de los guetos, de las casas, de las familias, de las fábricas, de los juzgados, de las carreteras, de los trabajadores, de la marginalidad… e in...

Tira a mamá del tren (1987)

Era el primer largometraje que Danny de Vito dirigía para el cine —con anterioridad, había dirigido cortometrajes, episodios y películas para televisión— y apostó fuerte por el humor negro que encuentra su punto de partida en la idea que establece los lazos entre los dos personajes centrales de  Extraños en un tren  ( Strangers on a Train , 1951). Dicha idea, la de intercambiar crímenes, hace que Tira a mamá del tren ( Throw Momma from the Train , 1987) tuviera todas las papeletas para ser la versión cómica del film de Hitchcock, con Danny De Vito y Billy Crystal en los papeles que en su día interpretaron Robert Walker y Farley Granger. Pero ni De Vito, director de la película, ni el guionista Stu Silver son Hitchcock ni Patricia Highsmith, la autora del libro en el que se basó el guion de Raymond Chandler, Whitfield Cook y Czenzi Ormonde. De modo que cualquier parecido razonable entre ambos films es fruto de la admiración e influencia que los responsables del segundo ha...

Legítima defensa (1997)

En la década de 1990, el escritor John Grisham cosechó varios éxitos comerciales con sus novelas y las películas que inspiraron, fueron súper ventas que impusieron una moda en la literatura de consumo y en el cine: en sus adaptaciones (1) y aquellos films que siguieron su estela. Las novelas y las adaptaciones de Grisham suelen ubicarse en el medio legal. Sus protagonistas son abogados o están relacionados con el sistema judicial. La mejor de ellas, y esto es opinable, es Legítima defensa (The Rainmaker, Francis Ford Coppola, 1997), que se aleja de la intriga y el thriller que impera en, por ejemplo, La tapadera (The Firm, Sydney Pollack, 1996), primera adaptación de un libro de Grisham, también ambientada en Memphis, pero en un bufete pijo y delictivo a años luz del que lleva Púgil (Mickey Rourke). Es mejor film porque no pretende sorpresas ni sorprender con giros, piruetas y más vueltas, Coppola, también en labores de guionista, busca contar una historia que quiere cercana, y eso l...

Man on the Moon (1999)

Las biografías cinematográficas de Milos Forman no lo son, puesto que sus biografiados pasan por el filtro de la “fabulación” para ser representación —como apunta el inicio de Man on the Moon (1999)— que combina y “confunde” realidad y ficción. Como cualquiera, los biografiados de Forman son únicos, pero también son individuos que han cobrado conciencia de sus ideas, las cuales condicionan sus comportamientos y potencian sus singularidades al máximo. En realidad, son genios en sus respectivos campos: la música (Mozart), la industria pornográfica (Larry Flynt), el humor (Andy Kaufman), la pintura (Goya), pero, además, tiene en común que actúan a contracorriente y provocan pasiones en los otros. Por ello, sufren rechazo, incomprensión, persecución. En cualquier caso, son como niños. Lo son en el sentido de que conservan su capacidad para fantasear y crear su mundo propio; en el caso de Andy Kaufman (Jim Carrey), el protagonista de Man on the Moon —título que Forman tomó de la canción c...

Batman vuelve (1992)

De las dos películas de Tim Burton  con Batman de protagonista, la segunda tiene un estilo visual que encaja plenamente en su universo cinematográfico, del mismo modo que lo hace su tratamiento de los personajes o su manera de abordar la historia, y esto fue posible gracias a los éxitos encadenados con  Bitelchús , Batman  (tras su estreno se convirtió en la película de mayor recaudación de la historia de la Warner ) y Eduardo Manostijeras , que lo convirtieron en un director privilegiado dentro del panorama hollywoodiense de la época. Con esto no se trata de juzgar cuál de sus dos películas sobre Batman es mejor o peor, sino constatar que las excelentes recaudaciones de sus films anteriores le permitieron una libertad creativa absoluta a la hora de retomar el personaje del hombre murciélago, siendo esta una de sus condiciones para asumir las aventuras de un superantihéroe que de nuevo compartió el protagonismo de la trama, en esta ocasión con tres seres que al igua...

Big fish (2003)

Cuando se narra la historia de una vida se puede hacer desde una perspectiva gris y precisa o bien se puede colorear y fantasear para recrear una experiencia vital rica y plena como la de Edward Bloom ( Albert Finney ), sin embargo, esta manera de explicar los acontecimientos que le marcaron puede no contentar a todos los que le escuchan. Big Fish  (2003) es un cuento existencial que desborda imaginación y fantasía, una historia que muestra las andanzas del joven Edward ( Ewan McGregor ) desde que abandona su pueblo natal hasta el final de sus días, cuando yace sobre la cama de un hospital junto a su hijo, a quien pide que le cuente como será la conclusión de la romántica, tierna y hermosa historia de su vida. El universo cinematográfico de Tim Burton se encuentra repleto de personajes extravagantes, diferentes e incomprendidos dentro de una sociedad en la que parecen no encajar, porque, posiblemente, ésta tema a cuanto se aleje de las pautas marc...

Pulp fiction (1994)

Recuerdo sin nostalgia la sala donde vi por primera vez esta popular comedia de historias entrelazadas que se inicia y concluye en el restaurante donde una pareja (Amanda Plummer y Tim Roth) charla sobre cuál será su próximo golpe. Mientras, de fondo, alguien dice que va a cagar, una voz que volverá a sonar y a ir al baño pues, como el de cualquier otro ser vivo, su cuerpo presenta necesidades fisiológicas. Por aquel entonces, con veinte años, pensé que existía en Vincent Vega (John Travolta) una relación cósmica entre cagar y morir, pero, salvo eso, en Pulp Fiction (1994) no descubrí cuestión escatológica ni problema que el señor Lobo (Harvey Keitel) no pudiese solucionar. Asimismo, en el anonimato de aquella sala de centro comercial, me dije que tener a mano a ese tal Winston era un seguro contra imprevistos como el que salpica de sesos y sangre a Jules (Samuel L. Jackson) y Vincent, los dos asesinos profesionales y trajeados enviados por Marsellus Wallace (Ving Rhames), a quien ...

L. A. Confidencial (1997)

Los tres protagonistas de  L. A. Confidencial  ( L. A. Confidential , 1997) no son unidimensionales, son tipos contradictorios que se mueven según sus impulsos, deseos, impresiones, ambiciones y sensaciones. Sus contradicciones y su ambigüedad les confiere mayor atractivo, del mismo modo que lo hace su evolución o, dicho de otro modo, su camino a la redención. Inicialmente, sus vías se cruzan sin saber que transitan junto a la investigación que provocará que confluyan en un punto sin retorno, donde tendrán que elegir. El detonante para que se produzca la concienciación de los policías no es la investigación en sí, sino comprender que, participen o no participen, forman parte de la podredumbre, la violencia y la corrupción que reina en la ciudad californiana y en su cuerpo de policía.  L. A. Confidencial  toma su historia de la novela de  James Ellroy , que sirvió a  Brian Helgeland  y a  Curtis Hanson  para escribir el que, junto a El sil...