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Mostrando las entradas etiquetadas como wong kar wai

Quizás, quizás, quizás…

<<Hay una palabra maravillosa en el idioma, de la que yo abuso hasta límites estilísticamente intolerables: quizás, a veces sustituida por acaso, por tal vez… Es una palabra prestigiosa, la más inteligente, la más razonable de todas. ¡Como que hasta le han puesto música! ¿No la recuerdan?: ¡Quizás, quizás, quizás…!>>* Claro que la recuerdan, Torrente, y gracias por tu quizás, una palabra de la que también abuso porque creo en ella, y eso que mi “naturaleza” tiende a incrédula, pero también se inclina hacia la duda, a saber que mi idea solo es una posible entre tantos tal vez. La canción fue escrita en 1947 por el compositor cubano Osvaldo Farrés. Esta que comparto es la versión del famoso cantante estadounidense Nat King Cole —hubo muchos otros y otras, tal Los Panchos o Sara Montiel, que la hicieron suya—, que es la elegida por Wong Kar-wai para que suene en su magistral In the Mood for Love (Wong Kar-wai, 2000)… *Gonzalo Torrente Ballester: “Cotufas en el golfo”. Edicione...

Ashes of Time (1994)

Su ambientación en un pasado remoto y en un espacio en las antípodas de la urbanidad que domina en la obra de Wong Kar-wai desde As Tears Go By (1988), su primera película, apunta a que Ashes of Time (1994) asoma cual rareza o como un film inusual en su filmografía. Pero el estilo visual y narrativo de la película, el uso del color, aquí con protagonismo para el amarillo —frente al azul que predomina en los locales urbanos de  As Tears Go By o el rojo en diversos pasajes de  In the Mood for Love (2000)—, la cercanía y la distancia, los primeros planos, la ruptura de la linealidad temporal, la nostalgia y la imposibilidad de sus personajes, de alcanzar el amor, se encuentran presentes en todo momento y en prácticamente en todos ellos, salvo en Hung Chi y su mujer. En Ashes of Time no importa el tiempo, porque este lo abarca todo, tampoco la historia que pudiésemos esperar es una historia al uso. Lo que importa son las sensaciones, los reflejos y las distancias, la lucha...

Deseando amar (2000)

Comentaba Rafael Azcona en el monográfico que le dedicó la revista Nosferatu que no entendía como los críticos podían decir que un guion era bueno si no solían leerlos. Hablar de un buen o mal guion es una tónica que se escucha con frecuencia en comentarios que los ensalzan o infravaloran sin conocer el texto o sin haberlo leído. Habrá mucho intuitivo, pero no es mi caso, pues no puedo emitir un juicio de un guion que desconozco. Como señaló Azcona , los guiones no suelen leerlos ni críticos ni público y, por lo tanto, no se puede comparar la idea con el resultado final. Si el guionista riojano comentaba eso y más, años antes, en su libro Cine de hoy, cine de ayer , René Clair escribió que <<el guion más detallado nunca podrá prever todos los detalles de la ejecución de una obra (ángulo exacto de las tomas de vista, luz, diafragma, interpretaciones, etc). Un film solo existe en la pantalla...>>. Y esto es innegable, como también lo es que quien habla de buen o mal guió...

El fluir de las lágrimas (1988)

Para quienes conozcan ambas películas, las similitudes entre la segunda de Jim Jarmusch ,  Extraños en el paraíso ( Strangers in Paradise , 1982), y  El fluir de las lágrimas ( As Tears Go By / Wong Gok ka moon , 1988), la primera de Wong Kar-wai  en la dirección, saltan a la vista. Saltan, porque las dos se abren a contextos similares que ubican la acción en apartamentos igual de pequeños y desangelados. En sendos títulos se produce una conversación telefónica que anuncia la inminente llegada de una prima desconocida que transformará la rutina de los protagonistas masculinos, llenando el vacío en el que inicialmente se descubren. Avanzados los metrajes, se observa otro paralelismo entre el film de Jarmusch y el largometraje de Wong Kar-wai , cuando la acción se aleja de los bajos fondos y se traslada a un espacio donde fluye la nueva dimensión emocional de los personajes. Pero, más allá de est...