El éxito de ventas de Tomates verdes fritos anunciaba que no tardaría en ser adaptada a la gran pantalla; y así fue. Cuatro años después de su publicación, Jon Avnet producía y dirigía la adaptación de la novela de Fannie Flagg, autora que, junto a Carol Sobieski, también se encargó de escribir el guion para una película que asoma amable en la pantalla, pero sin edulcorar los temas propuestos: racismo, maltrato, crisis marital, amistad, homosexualidad femenina... Sencillamente, dejando que fluyan como parte de la realidad presente de Evelyn (Kathy Bates) y de la evocación del pasado de Ninny Threadgoode (Jessica Tandy). En la exposición de sus temas, la encuentro menos efectista y más cuentista (de fábula) que la igualmente popular Thelma y Louise (Thelma & Louise, Ridley Scott, 1991), una producción contemporánea que guarda puntos temáticos en común con esta que parte de una casualidad de tantas que pasamos por alto, sin comprender cómo y cuánto influyen en nuestras vidas. ...