En Ley 627 ( L.627 , 1992) Bertrand Tavernier asume el relato policial, humano y realista, para acercarnos a la cotidianidad de un agente de la policía parisina. Nuestro contacto con su día a día nos permite comprender que no es un estereotipo, ni héroe ni villano, solo una persona que realiza su trabajo sin poder evitar que este le afecte en su vida personal, pero ¿quién es capaz de mantener ambos separados? En Hoy empieza todo ( Ça commence aujourd' hui , 1999), Tavernier insiste, con acierto, en la crónica cinematográfica, cercana al documental, que busca autenticidad y la prioriza en el centro infantil del barrio marginal parisino donde nos descubre los problemas que forman parte de la realidad diaria de su director, del profesorado, del alumnado y de los padres. La veracidad domina ambas películas y una similar la consigue Laurent Cantet en La clase ( Entre les murs , 2008), film en el que, sin caer en tópicos ni superficialidades, el realizador e...