María Zambrano y más de su tiempo Por Antonio Pardines La escritora mexicana Elena Garro cuenta en sus Memorias de España 1937 que <<una señora vestida de negro, con el cabello cortado a “la garçon” y fumando en una boquilla larga>> (1) se le acerca durante su estancia en España, adonde llegó acompañando a Octavio Paz, con quien se había casado siendo una adolescente y de quien se divorciaría para dejar de oírle reproches y así poder ser ella quien se reprochase, en el caso de querer hacerlo. Paz acudió a la península ibérica como participante en el Segundo Congreso de Escritores Antifascistas que se celebraba el verano de 1937, en plena guerra civil, en las ciudades de Barcelona, Madrid y Valencia, también en París, donde dos años antes se había celebrado el primer encuentro. La fumadora a la que alude la mexicana no es otra que María Zambrano, <<la mejor discípula de Ortega y Gasset, después o antes de Julián Marias>>, (2) el joven filósofo que ofrece su ayud...