Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como jerzy skolimowski

La partida (1967)

Aparte de ser un actor asociado al cine de François Truffaut, que fue quien le brindó su gran oportunidad cuando le quiso para ser su alter ego adolescente en Los cuatrocientos golpes (Les quatre cents coups, 1958) y, en evolución, en las posteriores películas que componen el ciclo sobre el personaje Antonie Doinel, Jean-Pierre Léaud interpretó para Jean-Luc Godard, Jacques Rivette, Glauber Rocha, Pier Paolo Pasolini, Jerzy Skolimowski, Aki Kaurismäki y Jean Eustache, entre otros cineastas que, como Philippe Garrel, Carlos Diegues y Tsai Ming-Liang, escapan a la norma y a las modas, para construir en cada título que compone sus filmografías un espacio cinematográfico propio, donde sus intereses, su creatividad y sus inquietudes marcan la diferencia. Nadie que haya visto Pocilga (Porcile, Pasolini, 1969), La partida (Le départ, Skolimowski, 1967), La noche americana (La nuit americaine, Truffaut, 1973),  Contraté un asesino a sueldo (I Hired a Contract Killer, Kaurismäki, 1990)...

El año de las lluvias torrenciales (1989)

El poeta Aleksandr Pushkin, considerado el padre de la literatura moderna rusa, murió a los 37 años en un duelo por herida de arma de fuego. Romántico y evitable final para el gran literato que abría con su obra el camino para los Dostoievski, Gogol, Lermontov, Turgenev, Tolstoi… En El año de las lluvias torrenciales (Torrents of Spring, 1989), basada en un relato del penúltimo de los nombrados, hay un duelo de honor a pistola similar al de Pushkin, pero el protagonista, Dimitri Sanin (Timothy Hutton), no es poeta ni muere en el enfrentamiento, pues los disparos de su oponente no le alcanzan y ambos se dan por satisfechos. Como Turgenev, el duelista es ruso y reside en Alemania, y como Pushkin, supuestamente, se bate por el honor de la mujer a la que ama: Gemma Rosselli (Valeria Golino), prometida con un hombre anodino, pero de posición económica que la madre (Francesca De Sapio) de la joven mira con ojos ambiciosos; igual que no verá mal la propuesta matrimonial de Sanin, cuyo origen...

El fácil triunfo (1965)

Jerzy Skolimowski ha sido él y él ha sido muchos, siendo siempre él mismo. Una vez licenciado en Literatura e Historia por la Universidad de Varsovia se lanza a la aventura de vivir: boxea, actúa, escribe poemas, una obra teatral, guiones para Andrzej Wajda, para Roman Polanski y para él mismo, por ejemplo en su primer largometraje, Señas de identidad desconocidas (Rysopis, 1964), que también protagoniza, igual que hará en el segundo, El fácil triunfo (Walkower, 1965), al dar vida al mismo personaje: Andrzej Leszczyc. Más adelante, pinta, pero, no por multidisciplinar, deja de ser el individuo rebelde que no acepta que le encierren en un cuadrilátero simbólico; encierro que sí parecen sufrir sus personajes, sin ir más lejos los obreros de Trabajo clandestino (Moonlighting, 1981), una de sus películas más conocidas, sino la más. Son víctimas de sistema, de su burocracia y de su mala leche kafkiana. Nadie parece ser dueño de su destino, tampoco parece haber uno para ellos, al menos no lo...

Jerzy Skolimowski. Señas de identidad

Antes de la invasión alemana de Polonia, su padre se dedicaba a la arquitectura, pero la nueva situación obligó a dejar los diseños y a formar parte activa de la resistencia, en la que luchó hasta que fue apresado (y ejecutado) por los nazis. Durante el conflicto, su madre tampoco se quedó quieta y ocultó a una familia judía. Son dos ejemplos que calarían en el pequeño Jerzy, cuya infancia vivía el devenir histórico que unos pocos habían decidido para él y para tantas decenas de millones más. Por entonces, no había fuga posible de la tempestad nazi; pero sí pudo escapar de las peores consecuencias de los bombarderos aéreos (fue rescatado bajo los escombros). Los primeros años en la vida de Jerzy Skolimowski, como la de tantos polacos (y no polacos) que sufrieron en primera persona la Segunda Guerra Mundial, son inenarrables. Con esto quiero decir, que por mucho que se narren o se filmen es difícil captar el momento: el horror, la tensión, los miedos, las heroicidades y las villanías y ...

Cuatro noches con Anna (2008)

Tras diecisiete años sin estrenar una película, desde 30 Door Key (1991), periodo que dedicó a la pintura y a realizar exposiciones en diferentes ciudades, Jerzy Skolimowski regresaba al cine con Cuatro noches con Anna (Cztery noce z Anną, 2008). Era el regreso de uno de los grandes cineastas que ha dado el cine polaco, también uno de los más rebeldes e inconformistas, como delata su expulsión del país como consecuencia de su Arriba las manos (Ręce do góry, 1967), película que no se estrenaría hasta 1981. Este trotamundos del cine ofrece en su retorno una película de soledad y aislamiento: triste, oscura, pesimista, por momentos perturbadora. Es la historia de un encierro, de un amor y una obsesión, que son una, de dos víctimas de tantas que pueden existir en un mundo gris que condena a inocentes como Leon (Artur Steranko) o Anna (Kinga Preis). Desde el primer momento hasta el final, cuando definitivamente se confirma el muro, el encuadre atrapa a su protagonista masculino. La sensa...

El grito (1978)

¿Qué quiere decirme esta o aquella película o qué interpreto que quiere decirme? Es una pregunta tan válida como otra cualquiera para iniciar el comentario sobre un film que pretenda decir algo. Pero a veces cuesta encontrar una respuesta lógica o satisfactoria, y El grito ( The Shout , 1978) se aleja de la coherencia para decantarse por una postura transgresora que la aleja de lo convencional y la adentra por una senda que, salpicada de personajes a cada cual más extraño y de sonidos y espacios opresivos, apunta desconcierto y desolación. ¿Es esto lo que quiso Jerzy Skolimowski ? El cineasta polaco consiguió que su primera película inglesa, en la que adaptaba el relato homónimo de Robert Graves , deambulase entre la cordura y el desequilibrio, entre los límites de lo posible y la pesadilla que se hace más y más física a medida que la narración de Charles Crossley ( Alan Bates ) nos sumerge en la incomodidad de imágenes que al tiempo generan atracción y rechazo, posiblemente una lucha...

Trabajo clandestino (1982)

Miembro de la segunda generación de realizadores polacos surgidos tras la Segunda Guerra Mundial, Jerzy Skolimowski fue, junto a Roman Polanski , su compañero en la escuela de cine de Lodz, uno de los abanderados del nuevo cine desarrollado en Polonia en la década de 1960, primero como guionista, en el film de Andrzej Wajda   Los brujos inocentes ( Njewinni czarodzieje , 1960) y en El cuchillo en el agua ( Noz w wodzie , 1962), el debut en la realización de largometrajes de Polanski , y posteriormente, ya como director, en  Señas de identidad desconocidas ( Rysopis , 1964) o  Walkower  (1965). Pero, al igual que otros cineastas de las distintas cinematografías de la Europa del Pacto de Varsovia, Skolimowski tuvo que exiliarse de su país natal para continuar su carrera profesional en el extranjero. Durante su deambular internacional, Bélgica, Estados Unidos o Reino Unido, rodó títulos como  El grito  ( The Shout , 1978) o  Trabajo clandestino ...