José Sacristán y el hijo de la cómica Por Antonio Pardines Ayer, con la sala principal del Auditorio de Galicia abarrotada, José Sacristán, de 88 años de edad, salía a escena caminando con la nostalgia y con el testimonio de una época que se apaga, como equipaje. No era físico, aunque lo fuese la maleta que portaba y posaba sobre el escenario, sino emocional y memorístico. En aquella otra maleta, la de su cabeza y su corazón, portaba un modo de entender el cine, el teatro y la vida, un modo que en él encuentra uno de sus últimos testigos; también uno de sus últimos héroes protagonistas. ¿Quién los recuerda, si ya empiezan a ser fantasmas en la memoria de quienes los disfrutamos y vacío en las generaciones que nunca sabrán que existieron? El popular actor es el nexo entre la generación de los Fernán Gómez y la suya; y también con la siguiente. Esas tres son las que alcanzan mi infancia. Pero, allí, en la sala del auditorio, los únicos niños y niñas que había habitaban en la memoria. No ...