En la primera edad del cine mudo, los actores y las actrices era individuos anónimos, pero aquel anonimato desapareció cuando se hicieron familiares para el público y este quiso poner nombres a los rostros que los transportaban a los mundos de ficción que contemplaban en la pantalla. La industria cinematográfica crecía y, con el paso del tiempo, llegó la época de la popularidad, de los aplausos, de las aclamaciones y de la acreditación, porque, algunos como Douglas Elton Thomas Ullman , se convirtieron en el reclamo principal para llenar las salas donde se proyectaban las películas que protagonizaban. Pero el tal Ullman no pasó a la historia del cine con su nombre real, sino con el más sonoro Douglas Fairbanks . "Rey" del Hollywood silente y héroe por excelencia del cine de aventuras de la década de 1920, Fairbanks presentaba limitaciones dramáticas que no impidieron que se convirtiera en una de las personalidades más destacadas de la gran pantalla, gracias a la espectac...