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Mostrando las entradas etiquetadas como gerhard lamprecht

Los Buddenbrook (1923)

En 1901, Thomas Mann se daba a conocer al mundo con Los Buddenbrook , una novela que acabaría siendo un enorme éxito editorial. Tan grande fue, que el ámbito empresarial se valió de su título para designar como efecto Buddenbrook la descomposición de las empresas familiares en tres generaciones sucesivas: abuelos (los fundadores que la encumbran), hijos (la mantienen e inician el declive) y nietos (la conducen a la ruina). Esta caída empresarial escalonada, que puede no cumplirse, pues no responde a ninguna ley, suele deberse a la relajación —los abuelos muerden y saltan sobre su presa para hacer crecer la empresa, y los nietos la devoran y dilapidan— y al acomodamiento e inmovilidad en un ámbito que no cesa de moverse ni de sufrir cambios, como las situaciones de la familia que ocupa las páginas de una novela que bebe de la realidad familiar de los Mann. Nacido en Lübeck (Alemania), localidad cuya importancia comercial se remonta al medievo, el escritor ambienta su novela en esa mis...

Gente entre sí (Menschen untereinander, 1925/1926)

Uno de los personajes de  Gente entre sí  ( Menschen untereinander , 1926), Gertrud  ( Aud Egede-Nissen ) ,  vive su condena en prisión, pero los demás, aunque en libertad, también se encuentran encerrados. Viven entre barrotes de egoísmo, miseria, soledad y algún gesto de generosidad que se cuela en su cotidianidad coral, el drama diario que Gerhard Lamprecht divide en <<ocho actos>> que, en su mayor parte, desarrolla en <<una casa de inquilinos, no exenta de interés>>. En su interior, ubica a personajes dispares que presenta mediante las dos mujeres que reúne en la planta baja del edificio de la avariciosa viuda Büttner ( Erika Glässner ). Entre las escaleras y la portería, una de ellas, la señora Mierig ( Lydia Potechina ), pregunta a la otra ( Käthe Haack ) si es la nueva portera. Esta contesta con gesto afirmativo y acepta la mano que le tiende aquella. Ahora, ambas miran hacia el tablón de madera donde leen los nombres de los inquilinos...

Emil y los detectives (1931)

El no tener acceso al guion de una película me imposibilita saber qué queda de él en resultado que luce o desluce en la pantalla, más allá de la idea que imagine a partir de lo que sé o creo saber acerca de quien lo firma, que no siempre resulta ser quien lo escribe, sobre todo si pienso en el Hollywood del sistema de estudios. Este no es el caso de Emil y los detectives ( Emil und die detektive , 1931), cuyo guion fue firmado y escrito en la Alemania de la República de Weimar por Billie Wilder  —que pasaría a la historia del cine como Billy—, que adaptaba la novela de Erich Kästner . Pero ¿qué hay de  Wilder en el film de Gerhard Lamprecht ? No voy a especular, ni caer en la alabanza fácil, hacia uno de los grandes guionistas y directores que ha parido el celuloide. Lo que me interesa es señalar que hay ironía —son los niños protagonistas quienes ostenta y sustentan el derecho democrático—, aunque no el cinismo ni la á...