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Mostrando las entradas etiquetadas como ronald neame

Odessa (1974)

Veterano curtido en decenas de producciones cinematográficas, colaborador y socio de David Lean , director de fotografía y, finalmente, director de sus propias películas, Ronald Neame basculó su interés entre los films de personajes — Whisky y Gloria ( Tunes of Glory , 1960) o Un genio anda suelto ( The Horse’s Mouth , 1958)— y el cine de entretenimiento — La aventura del Poseidón ( The Poseidon Adventure , 1972) o Meteoro ( Meteor , 1979). En Odessa ( The Odessa Files , 1974) propuso lo segundo, aunque no por ello perdió de vista el lado emocional de su personaje principal, al que enfrenta al pasado y al presente en un mismo instante, cuando comprende que la amenaza nazi no ha desaparecido, sino que está escondida: oculta, pero latente en la sociedad. Lo hace a partir de lo escrito por Frederick Forsyth en la novela homónima, lo hace en forma de intriga y suspense; y como tal, la película (y por lo leído del escritor, supongo que también la novela) tiene sus trampas y transita ...

La vida manda (1944)

Avanzado el metraje de La vida manda ( This Happy Breed , 1944), cuando las diferencias entre padre ( Robert Newton ) e hijo ( John Blythe ) parecen insalvables, el primero le dice al segundo algo así como que las injusticias sociales no se encuentran en los sistemas ni en los gobiernos, como cree el hijo, que en ese instante coquetea con el movimiento proletario al que le ha arrastrado su amigo Sam ( Guy Verney ), sino en la propia naturaleza humana. Suena a tópico, pero no por ello la idea del padre carece de acierto, solo que la asume sin buscarle mayor sentido, consciente de no poder hacer nada para cambiarla. Omite que quizá dicha naturaleza sea fruto de los distintos procesos históricos que le han dado forma y, a la vez que se heredan, continúan desarrollándose como parte de la vida que él acepta fiel a sus valores, a su ritmo inglés y a su tradicional interpretación de las cosas. Compr...

El hombre que nunca existió (1955)

¿Quién podría decir cuantas cosas damos por sentado y no son; y cuantas son y, en nuestra negación e ignorancia, no existen o descartamos? Una respuesta, que en parte podría aclarar algo al respecto, la encontramos en la locura, en sus palabras <<el hombre adopta con más facilidad las ideas en las cuales encuentra su gusto y su ventura que aquellas en que no consigue tal cosa, aunque por sí mismas sean más fáciles de entender>> 1 . Se acepte o no, existe la necesidad de engañar, de dejarse engañar y engañarse; y esto ni es dramático, ni trágico, tampoco cómico, o puede que sea un poco de todo lo dicho, aderezado con una pizca de picaresca defensiva y ofensiva, o simplemente forme parte de nuestra historia, de nuestra credulidad e inventiva naturales. En el Génesis hay ejemplos de engaños y de quien se deja engañar. En la mitología griega los dioses asumen distintas formas que le permiten seducir a sus creaciones humanas, saciar deseos y llevar a cabo intenciones; o los g...

Sangre, sudor y lágrimas (1942)

En tiempo de guerra, la maquinaria bélica no se reduce a las armas de combate. Hay otras muchas. Una de ellas sería la propaganda con la que se pretende elevar la moral de tropas y de civiles. En este caso, el cine juega un papel de suma importancia, ya que se trata de un medio que alcanza a un amplio sector de la población. Un buen ejemplo del cine de propaganda bélica realizado en el Reino Unido durante los años de la Segunda Guerra Mundial podría ser el debut de David Lean tras las cámaras, pero, más allá de las imágenes de Sangre, sudor y lágrimas ( In Which We Serve , 1942), el film inicia la colaboración de Lean  con   Noël Coward ,  Ronald Neame  y  Anthony Havelock-Allan , una asociación que marcaría la primera etapa del futuro responsable de El puente sobre el río Kwai .  Aunque Sangre, sudor y lágrimas fue codirigida, escrita, producida e interpretada por  Coward  (también compositor de la ba...

Un espíritu burlón (1945)

Las primeras realizaciones de David Lean estuvieron ligadas al dramaturgo  Noël Coward , autor de las obras de teatro en las que se basan tres de sus cuatro colaboraciones, en las que Coward también ejerció de productor, así como codirigió y protagonizó  Sangre, sudor y lágrimas , la primera película de una asociación en la que también participaron  Anthony Havelock-Allan  y  Ronald Neame , con quienes poco después el responsable de   Lawrence de Arabia  fundaría la productora independiente  Cineguild , en la que realizó entre otras Breve encuentro , también basada en una obra de Coward , y las dickensianas   Cadenas rotas y Oliver Twist . Este cuarteto se encargó de adaptar la exitosa pieza teatral que dio pie a Un espíritu burlón ( Blithe Spirit , 1945),  la primera de las dos comedias dirigidas por  Lean , más conocido por sus dramas intimistas o por sus grandes superproducciones. Sin embargo, y al igual que  E...

La aventura del Poseidón (1972)

En la década de 1970 el cine de catástrofes cobró cierta importancia, buena parte de su éxito se debió a La aventura del Poseidón ( The Poseidon Adventure , 1972 ), una película que ayudó a marcar las directrices de este tipo de producción. Una de las principales características fue la de contar con un reparto plagado de nombres y rostros conocidos que serían un buen reclamo para el espectador. Estos actores y actrices formaban parte del reparto coral que daba vida a hombres y mujeres normales, a quienes se dotaba de un pasado y de una personalidad que se presentaría antes de que la catástrofe les obligase a mostrar su valía ante la situación límite que se desataría poco después. La película de Ronald Neame selecciona a un grupo de pasajeros del barco Poseidón, les acerca al espectador, es necesario conocerles para poder simpatizar y sufrir con ellos, aunque a menudo resultan personajes caricaturescos. Al tiempo que esto sucede, se les permite que deambulen por un medio, en es...

Breve encuentro (1945)

Una estación, su cafetería, la charla entre la dueña del local y el jefe de vías, quizá coqueteen, sin malicia o con intención. Una mesa en una de las esquinas, una pareja, hombre y mujer, susurra sin hablar. La cámara apenas les presta atención, hasta que los sorprende con la llegada de una charlatana que interrumpe la intimidad de un instante que solo les pertenece a ellos. Laura ( Celia Johnson ) y Alec ( Trevor Howard ), así se llaman, ahora sufren la invasión que pone punto y final a su despedida, a su breve encuentro, clandestino, fugaz, anónimo. La mano masculina posa múltiples emociones sobre el hombro femenino. Es un suspiro, quizá dos segundos en el tiempo, pero contiene mucho más que un silencioso adiós que durará para siempre. Quizá algún día desaparezca la mirada triste y angustiada que se fija en la puerta por donde el cuerpo del ser amando acaba de salir, hacia u...