Veterano curtido en decenas de producciones cinematográficas, colaborador y socio de David Lean , director de fotografía y, finalmente, director de sus propias películas, Ronald Neame basculó su interés entre los films de personajes — Whisky y Gloria ( Tunes of Glory , 1960) o Un genio anda suelto ( The Horse’s Mouth , 1958)— y el cine de entretenimiento — La aventura del Poseidón ( The Poseidon Adventure , 1972) o Meteoro ( Meteor , 1979). En Odessa ( The Odessa Files , 1974) propuso lo segundo, aunque no por ello perdió de vista el lado emocional de su personaje principal, al que enfrenta al pasado y al presente en un mismo instante, cuando comprende que la amenaza nazi no ha desaparecido, sino que está escondida: oculta, pero latente en la sociedad. Lo hace a partir de lo escrito por Frederick Forsyth en la novela homónima, lo hace en forma de intriga y suspense; y como tal, la película (y por lo leído del escritor, supongo que también la novela) tiene sus trampas y transita ...