Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como jim jarmusch

Permanent Vacation (1980)

  Que un director de cine realice su primera película sin apenas medios no es infrecuente. A veces, es la única opción real que encuentra para sacar su proyecto adelante. Para ello, se las ingenia y reúne un puñado de dólares y se rodea de un grupo de amigos, algunos sin la menor idea de en qué consisten las reglas básicas del cine y otros con experiencia similar a la del osado que se pone al mando, una que, en ocasiones, no dista de la inexperiencia. El primer largometraje de Jim Jarmusch, Permanent Vacation (1980), es un ejemplo de dicha osadía, la de un tipo que, ajeno al cine comercial, quiere hacer uno propio, pues ya desde el principio indica que lo suyo es ir a contracorriente, ser un outsider del tipo Nicholas Ray, a quien Jarmusch parece rendir homenaje en el cine a donde Allie (Chris Parker) acude, aparte de ser su agradecimiento a quien quizá considerase uno de sus maestros —Ray colaboró con él en la preproducción de este largometraje—. Allí proyectan Los dientes del di...

Coffee & Cigarettes (2003)

Una de las piezas que mejor recuerdo de Coffee and Cigarettes (2003) es aquella que expone la reunión de Iggy Pop y Tom Waits en la que ambos dejan de fumar, aunque la intención solo les dura unos instantes, pues, finalmente, la afición y la adicción a los cigarrillos vence sin mayor pesar para los contertulios, que acompañan con tabaco sus cafés, su incomodidad y su conversación a la defensiva. Ese recuerdo me lleva a pensar que hace más de cinco años que dejé de fumar y más de veinte desde que vi por primera vez esta suma de once cortometrajes en los que el humo, la cafeína, los encuentros y las charlas, con o sin sentido, unen episodios confiriéndoles sensación de unidad, aunque ninguno de los momentos tenga que ver con los demás. Funcionan independientes y algunos mejor que otros. Desde entonces, el mundo y nosotros hemos cambiado. Sin ir más lejos, en relación con la percepción que tenemos del tabaco, ¿quién de los nacidos antes de la década de 1980 no recuerda al cowboy que caba...

Mystery Train (1989)

La importancia que Jim Jarmusch da a la música transciende el cine, forma parte de su vida y así lo demuestra que ya antes de lanzarse a la dirección hiciese sus pinitos musicales y que nunca haya abandonado su afición. En todo caso, la música se encuentra ahí, siempre presente, como también lo está en el de su colega Aki Kaurismäki cuando bromea con los Leningrado Cowboys. En su obra cinematográfica incluso adquiere rostro en la presencia de Tom Waits, Iggy Pop, John Lurie o Neil Young. En su cuarto largometraje, Mystery Train (1989), título de la canción de Junior Parker y del libro sobre el rock escrito por Greil Marcus, le tocó el turno a Joe Strummer, Screamin’ Jay Hawkins y Rufus Thomas; mientras que Waits se deja oír en la radio, pues presta su voz al Dj radiofónico que funciona tanto para introducir en las ondas el tema Blue Moon como de nexo entre las historias, uno de los lazos, pues la ciudad, el hotel barato, el tren nocturno sobre el paso a nivel en las proximidades, un ...

Dead Man (1995)

Camino del más allá, deambula un hombre muerto que comparte el nombre con William Blake, el poeta y pintor inglés que en los últimos años de su vida ilustró la Comedia de Dante y que siempre se encuentra presente en Dead Man (1995), sea en un poema o en las citas que Jim Jarmusch pone en boca de Nadie (Gary Farmer). Blake (Johnny Deep) viaja sin reconocer su inexistencia, su nueva existencia, ni la espectralidad que le rodea y que irá percibiendo a lo largo de su recorrido por el blanco y negro fantasmal, fotografiado por Robby Müller y musicalizado con acordes de Neil Young, donde se producen encuentros que desvelan el choque entre el nuevo y el viejo mundo (el físico y el espiritual) al que William, contable procedente de Cleveland, llega en tren. El caballo de hierro avanza de este a oeste y permite al hombre blanco acercar distancias para apurar su beneficio y el fin de los búfalos —todos los pasajeros, salvo William, disparan sobre los bóvidos desde el vagón—, del “salvaje” oest...

Leningrado Cowboys Go America (1989)

El surrealismo (y también la parodia) nace para ir contra el orden y liberar no solo el arte, sino al individuo de las cadenas que lo imposibilitan en sociedad o dentro de un orden social, también artístico, que lo limita a un estado racional deshumanizado; una especie de esclavitud a la que los surrealistas y los naturales del absurdo quieren poner fin. En ese aspecto, me gusta cuando André Breton sueña con que <<hay un hombre a quien la ventana ha partido por la mitad>> y da pistoletazo de salida al movimiento al que se adscribe Luis Buñuel en sus años mozos en París. Además, siento simpatía por quien va a contracorriente, porque el ir allí donde nadie más acude es la inclinación de su naturaleza; sin embargo, no conecto con quien lo intenta dando el cante, para llamar la atención sobre su figura y forzar una situación o una imagen que imponer y vender, pero que resulta pesadamente artificial. Por eso, no todos los surrealistas me convencen; sobre todo aquellos que, como...

Noche en la Tierra (1991)

Pasear por la Tierra no resulta tarea fácil, más si cabe si tomas un taxi o lo conduces, pero puede ser divertido, incluso sorprendente, si uno se deja conducir por un guía como Jim Jarmusch, que pasea su humor, su desenfado, su independencia y su desorden por cinco ciudades —Los Ángeles, Nueva York, París, Roma y Helsinki—, en los cinco episodios que componente su Noche en la tierra (Night on Earth, 1991), comedia subversiva que encuentran su nexo en los relojes de pared que indican los horarios de cada lugar en un mismo instante, en la nocturnidad, en el taxi y en los espacios urbanos que adquieren características propias de cada ciudad, según el fragmento que corresponda. Aparte de los guiños al cine de John Cassavates, que resalta a primera vista en la presencia de Gena Rowlands, al de Spike Lee en el fragmento neoyorquino, o a los hermanos Kaurismäki, Mika y Aki —para este último, Jarmusch había interpretado el pequeño papel de vendedor de coches usados en la no menos surrealista...

Solo los amantes sobreviven (2013)

Si pienso en la presunción de unicidad y de inteligencia del ser humano, parece inevitable que cualquiera tenga pensamiento propio; y eso sería lo recomendable y lo enriquecedor tanto para el individuo como para el conjunto del que forma parte, pero, en cuanto entramos en terreno creativo, no todo apunta hacia esas propiedad intelectual y única que no se descubre en demasiadas obras cinematográficas o de otro tipo. En Jim Jarmusch, sí. A lo largo de su filmografía, toca géneros y subgéneros para escapar de ellos; da igual que sea el western, el cine negro, el fantástico o el carcelario. Él va a lo suyo y habla desde esa distancia aparente de aspectos no tan lejanos. Introduce en cualquiera de los territorios fílmicos que transita su peculiar sentido del humor y a sus personajes, que ni son cowboys, ni samuráis, ni convictos, ni vampiros ni zombies. Los personajes de Jarmusch son eso, personajes de Jarmusch; y es ahí donde solo pueden ser encasillados, ya que escapan de los característi...

Bajo el peso de la ley (1986)

La cámara se mueve de derecha a izquierda por un paisaje urbano y pantanoso. Finalizado el recorrido,  Jim Jarmusch presenta a Jack ( John Laurie ). Pronto lo abandona. Ahora, de izquierda a derecha, el paisaje vuelve a marcar distancias, en este caso las de un recorrido que concluye para darnos a conocer a Zack ( Tom Waits ). Hay pocos inicios que establezcan tan claramente las distancias entre sus personajes: y este deambular de imágenes, que transitan en sentido opuesto, confirma la separación existente entre ambos y, en medio de ellos, se descubrirá Bob ( Roberto Benigni ), el italiano que, sin apenas conocer el idioma, se convierte en un puente comunicativo entre ambos. El inicio de Bajo el peso de la ley ( Down by the Law , 1986) es una metáfora visual de un espacio en descomposición y de incomunicación donde Jack no escucha las palabras de la prostituta con la que comparte la habitación y Zack apenas se inmuta ante el estallido de furia de su novia ( Ellen Barkin ), que ...

Paterson (2016)

¿Por qué estimo el cine de Jim Jarmusch ? Porque Jarmusch  va por libre, sin dejarse llevar por las modas o por los cantos de sirena de un tipo de cine comercial que le proporcionaría mayores presupuestos pero menor libertad a la hora de realizar sus proyectos. Él es fiel a su modo de crear, a su visión del mundo y a su personal exposición de aquello que le interesa. Aunque sus constantes temáticas, sus ideas y sus reflexiones parezcan repetirse, nunca ofrece lo mismo, porque su creatividad nace de fragmentos de vida que transforma en películas atípicas y a la vez sencillas como Paterson (2016). Cada vida de sus personajes resulta sincera, real, quizá porque su cine es la suma de la cotidianidad, de las relaciones y de su ausencia, de la coherencia con la que narra momentos sin emplear recursos que robarían la honestidad de su poética de lo sencillo y complejo, sencillo y complejo porque esta dualidad enfrentada forma parte de la vida que  Jarmusch  capta en Paterson ...

Extraños en el paraíso (1984)

Secuencia breve, corte, nueva secuencia, corte,... ausencia de primeros planos, fotografía en blanco y negro, espacios reducidos a la mínima expresión, tres personajes que apenas hablan y nada esperan son algunos aspectos que conforman Extraños en el paraíso ( Stranger Than Paradise , 1984), una película que confirmaba a Jim Jarmusch como un cineasta a contracorriente en una época en la que el cine estadounidense sufría una de sus mayores crisis creativas. Aunque se realizaron algunas buenas películas, la década de 1980 fue de las peores, quizá la peor para el cine estadounidense, sobre todo el realizado en Hollywood. Sus películas sufrieron un descenso de calidad alarmante, dejando que fuesen las producciones de consumo rápido y de producción en cadena las que se impusieran dentro de la industria cinematográfica. Esto ya había ocurrido antes, pasó entonces, pasa ahora y pasará mañana, pero por suerte siempre existen excepciones que superan la barrera de la mediocridad y del tiempo. ...