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Mostrando las entradas etiquetadas como blake edwards

¿Víctor o Victoria? (1982)

Contradiciendo al gran Luis Eduardo Aute, la vida no es cine, ni los sueños cine son; y cuestionando los cuentos Disney, no tiene finales felices y pocos son quienes comen perdices, pues más comen pollo. En la vida, finales que no abran nuevas vías solo hay uno y dudo que este inspire felicidad a cualquiera que no pretenda una salida rápida y definitiva. La evasión del cine tampoco tiene posibilidad de ser real, aunque la realidad supere a la ficción cuando alguien se inventa un personaje para escapar o sobrevivir a un entorno asfixiante y deprimente. Este punto de partida me lleva a la transformista interpretada por Katharine Hepburn en La gran aventura de Silvia (Sylvia Scarlett, George Cukor , 1935), a la esposa de guerra a la que dio vida Cary Grant en La novia era él (I Was a Male War Bride, Howard Hawks , 1949) y a los dos músicos transformistas de Con faldas y a lo loco (Some Like It Hot, Billy Wilder , 1959), que son de cine y cine son, pero también a Paul Grappe, que fue ...

La semilla del tamarindo (1974)

Los personajes que encumbraron a Julie Andrews  también son los más vacíos y superficiales. Primero Alfred Hitchcock  en Cortina rasgada ( Torn Curtain , 1966) y después  Blake Edwards  apostaron por su capacidad dramática, aunque fue este último quien la desligó definitivamente de aquellas inmaculadas y musicales imágenes que aún perduran en la memoria popular. Bajo la dirección de su marido, la estrella alcanzó su plenitud como actriz interpretando personajes con debilidades, emociones, frustraciones y ambiciones humanas. Fue una transformación que se prolongó en el tiempo y en la sucesión de títulos comunes que se inició en la comedia musical  Darling Lili (1970) y continuó en La semilla del tamarindo ( The Tamarind Seed , 1974), la película que ponía distancia entre Hollywood y  Edwards . El idilio profesional del director y guionista con la industria cinematográfica hollywoodiense había alcanzado su momento álgido durante la década de 1960, con la s...

S.O.B. (1981)

La escena de apertura de El guateque ( The Party , 1967) introduce el rodaje de una película de aventuras coloniales donde se conoce a su torpe protagonista, a quien poco después descubrimos en la fiesta que reúne al variopinto grupo de hombres y mujeres que, salvo el servicio, de algún modo están relacionados con la industria cinematográfica. Son caricaturas de actrices, actores, productores y demás, pero sus personalidades carecen de importancia, ya que se trata de una farsa que toma como excusa el mundo del cine para dar rienda suelta al desorden generado por el personaje interpretado por Peter Sellers .  Blake Edwards  apenas se detiene en los entresijos que  desnuda sin tapujos en S.O.B. (1981), cuyo significado original sería “sons of a bitch”. Más allá de las preferencias entre títulos o de que El guateque es un burlesco mucho más logrado, una diferencia fundamental entre ambas producciones estriba en la experiencia del propio realizador respecto al medio par...

La carrera del siglo (1965)

Diversión, evasión y caos fueron manejados por  Blake Edwards  con acierto y soltura ascendentes en sus comedias realizadas entre 1957 y 1968, un periodo que podríamos calificar de su etapa cinematográfica dorada. Así lo corrobora su imparable ascenso desde  El temible Mr. Corey ( Mr. Corey , 1957) hasta El guateque ( The Party , 1968), dos películas que se inscriben dentro del género que más frecuentó y que más le gustaba. No obstante, existe una diferencia definitoria entre ambas comedias y esta la encontramos en el descontrol absoluto que se adueña de la fiesta a la que Bakshi acude por error. Pero ese desorden que domina en pantalla ya había asomado en Operación Pacífico ( Operation Petticoat , 1959), cobrado fuerza en  La pantera Rosa ( The Pink Panther , 1964), quizá mayor perfección en El nuevo caso del inspector Closeau ( A Shot in the Dark , 1964) y alcanzado su cima en  La carrera del siglo ( The Great Race , 1965), títulos todos ellos que aún...

El nuevo caso del inspector Clouseau (1964)

De los personajes que deambulan por  La Pantera Rosa  ( The Pink Panther , 1963) fue el interpretado por Peter Sellers  el que llamó la atención del público en su estreno, al recaer en él los momentos más alocados y divertidos del film. Este hecho, sumado al contundente éxito en la taquilla, provocó que meses después los responsables de la mítica comedia realizasen una segunda entrega. Pero, a diferencia de La Pantera Rosa ,  El nuevo caso del inspector Closeau (A Shot in the Dark)  se centró en exclusiva en las andanzas del inepto funcionario de la policía francesa, aunque para él esa ineptitud no es más que su superioridad intelectual y profesional, pues no cae en la cuenta ni de su evidente torpeza ni de su innegable habilidad para crear el caos allí donde se presenta. Esta nueva desventura de Clouseau marcó la pauta a seguir en los sucesivos títulos que componen la famosa saga que convirtió en estrella de primer orden a Peter Sellers ; aunque tanto él...

Edwards, comedia y algo más

Su primer contacto con el cine se produjo delante de las cámaras, aunque la mayoría de los personajes que interpretó fueron roles secundarios o sin acreditar; su verdadero camino dentro de la industria cinematográfica lo encontró escribiendo guiones, primero en dos western para  Lesley Selander , y posteriormente en su asociación profesional con  Richard Quine , con quien escribió nueve guiones, siete de los cuales fueron dirigidos por aquel (entre los que se encuentran  Mi hermana Elena ,  Operación baile loco  o  La misteriosa dama de negro ) y dos por el propio  Blake Edwards , produciéndose su debut en la realización con la comedia musical  Venga tu sonrisa ( Bring Your Smile Along , 1955). Sus trabajos comenzaron a cobrar mayor entidad a raíz de  El temible Mister Corey ( Mister Corey , 1957), protagonizada por  Tony Curtis , actor que repetiría con el director en otras tres comedias:  Vacaciones sin novia ( Th...

Dos hombres contra el oeste (1971)

Vista la filmografía de Blake Edwards, su gusto por la comedia resulta innegable. En ella se prodigó con asiduidad y éxito. Suyas son las exitosas Operación Pacífico (Operation Peticoat, 1959), Desayuno con diamantes (Breakfast at Tiffany’s, 1961), La pantera rosa (The Pink Panther, 1963), La carrera del siglo (The Great Race, 1965) y El guateque (The Party, 1968), pero también se atrevió con el drama, con el cine de espionaje, el thriller e incluso con el western, a priori un género que sorprende en él, pero del que salió airoso. De esas aventuras lejos de la comedia, obtuvo resultados dispares, más o menos sonrientes, siendo las más destacadas el drama Días de vino y rosas (Days of Wine and Roses, 1962) y Dos hombres contra el oeste (Wild Rovers, 1971) —así se tituló en España, posiblemente para aprovechar el éxito comercial de otros dos hombres: Butch y Sundance— , su paso por el oeste y uno de sus mejores films de la década de 1970, en buena media gracias a la presencia otoñ...

Días de vino y rosas (1962)

Los días felices se suceden sin que ninguno sea consciente de que han dejado de serlo. La felicidad del matrimonio queda atrás, igual que el accidental primer encuentro en la fiesta en la que Joe ( Jack Lemmon ), encargado de que sus clientes disfrutasen en aquellas orgías de alcohol y sexo, confundiese a Kirsten ( Lee Remick ) con una chica de alterne. Hacer de alcahuete, y no de relaciones públicas, le mermaba la moral y el aguante que, finalmente, desaparecieron entre copa y copa. Los días de vino y rosas son efímeros, y sin más, la pareja despierta a la realidad que no quieren reconocer y aceptar. La constante de Joe por beber acaba por afectar a Kirsten, quien nunca antes había bebido —<<no le veo mucho sentido. No me gusta su sabor>>, le dice durante la primera cita—, pero quien finalmente decide acompañar a su marido en esas noches de alcohol que les aparta y les aleja de sí mismos. Días de vino y rosas ( Days of Wine and Roses , 1962) se inicia de manera suave, inc...

El guateque (1968)

Cuando se pretende organizar una fiesta se debe comprobar que, por error, se ha invitado a Hrundi V.Bakshi ( Peter Sellers ), o si lo que se busca es una velada cercana al caos, que se le invite sin más, pero que el anfitrión no olvide contratar a un mayordomo tan eficiente como Levinson ( Steve Franken ), ese que prefiere beberse los combinados a servirlos. Hecha la advertencia cabría decir que Blake Edwards y Peter Sellers acertaron al crear a un personaje tan despistado como su exitoso inspector Clouseau, un individuo que se recrea a sus anchas por esa lujosa casa en la que reina un humor absurdo, que le confirman como el alma de la fiesta. El guateque (The party) comienza con el torpe actor hindú mostrando sus dotes artísticas, al tiempo que busca el lugar adecuado para anudar los cordones de sus zapatos, y lo encuentra a la primera, provocando que la explosión del fuerte, la escena cumbre de la película en la que trabaja, se adelante el tiempo justo para fastidi...

Operación Pacífico (1959)

Las películas de submarinos suelen presentar situaciones extremas que se ciernen sobre una tripulación que debe superarlas si pretende alcanzar su objetivo, y eso es lo que sucede en Operación Pacífico (Operation Petticoat , 1959 ) , pero desde una perspectiva ligera y divertida, en la que la amenaza aparece en forma de cinco enfermeras que recogen tras hacerse a la mar. Pero antes de que eso suceda el buque necesita ser reparado, una circunstancia que en cualquier otro momento no sería tan complicada como durante la guerra. "El tigre del mar" no ha entrado en acción y los japoneses ya le han causado daños suficientes como para llevarlo al desguace, una posibilidad que el capitán Sherman ( Cary Grant ) evita tras presentar a su superior razones para que le permita reparar parte de los destrozos, y así poder navegar hasta el lugar más cercano donde pueda ser reparado por completo. Sin embargo, los arreglos no avanzan dado la falta de materiales para poder lle...

Desayuno con diamantes (1961)

Una noche más, una noche igual, un nuevo amanecer, la misma soledad en su eterno retorno al escaparate donde su bello rostro exterioriza una despreocupación inexistente y un vacío que no reconoce. Su reflejo muestra a una joven libre, quizá alocada, y seguro soñadora, pero la imagen reflejada no delata el enfrentamiento entre el ser y el querer que ni Tiffany's puede calmar, aunque ella así lo asegure. Su rutina continúa como cada día, sin embargo no será una jornada igual, porque el timbre suena y alguien aparece en su vida. ¿Lo dejará entrar y se encontrará a sí misma o seguirá fantaseando con ser un espíritu libre, ajeno a exigir compromisos y a comprometerse? Su nuevo vecino, Paul ( George Peppard ), a quien ella llama Fred, es un escritor que no escribe, que vive bajo la protección económica de una mujer ( Patricia Neal ) que lo considera suyo, y que se siente atraído hacia esa atractiva y escuálida muchacha en quien descubre a un ser perdido que le regala insta...

La Pantera Rosa (1963)

En la primera mitad de la década de 1960, Bond y Clouseau se convirtieron en dos iconos cinematográficos de la cultura pop. Ambos son caricaturas, aunque se sitúan en polos opuestos. El primero es un héroe, un conquistador, expeditivo, elegante, chulesco, mientras que el segundo es el desastre hecho antihéroe que, sin el menor éxito, intenta disimular su incompetencia y su desorientación. La presentación cinematográfica del agente 007 en Dr. No ( Terence Young , 1962) define al personaje —heroico, seductor, irónico, letal, infalible—, la de Clouseau en La Pantera rosa ( The Pink Panther , 1963) solo esboza su legendaria torpeza, la que luce en El nuevo caso del inspector Clouseau ( A Shot in the Dark , 1964), y que La pantera rosa  todavía no lleva hasta el límite de la caótica (im)personalidad de un personaje mezcla de niño, dibujo animado y maestro del disfraz que no puede disimular que es un ser desorientado y marginal, como tantos otros personajes en el cine de Blake E...