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Mostrando las entradas etiquetadas como george pal

Wells, Pal, los libros y el viajero del tiempo

<<Pronto reconocí en los harapos oscuros y carbonizados que pendían a los lados restos estropeados de libros. Desde hacía mucho tiempo se habían caído a pedazos, desapareciendo en ellos toda apariencia de impresión. Pero aquí y allí, cubiertas acartonadas y cierres metálicos decían bastante sobre aquella historia. De haber sido yo un literato, hubiese podido quizá moralizarse sobre la futileza de toda ambición. Pero tal como era, la cosa que me impresionó con más honda fuerza fue el enorme derroche de trabajo que aquella sombría mezcolanza de papel podrido atestiguaba.>> Años antes de leer por primera vez este párrafo en La máquina del tiempo , una escena de la adaptación cinematográfica que George Pal realizó de la novela de H. G. Wells, El tiempo en sus manos ( The Time Machine , 1958), me impactó en mi niñez más que el popular final de El planeta de los simios ( Planet of the Apes , Franklin J. Schaffner, 1968); claro que no recuerdo que esta me impresionase; tal vez por...

Cuando ruge la marabunta (1954)

Byron Haskin es un cineasta por el que siento simpatía desde niño, cuando, mediada la década de 1980, lo descubrí en un ciclo de cine fantástico y de ciencia ficción en el Aula de Cultura de la localidad donde nací. Allí pude disfrutar de La guerra de los mundos ( The War of the Worlds , 1953) por primera vez y de otras fantasías de cine más allá de la invasión extraterrestre propuesta por él y por su colega George Pal, que ejerció de productor. Aquellas mañanas de los sábados, sin levantarme de mi asiento, dejaba volar la imaginación, condicionada por las imágenes de la gran pantalla, y viajaba con el hijo del trapero miles de leguas en submarino y me enfrentaba a gigantescas criaturas de inexistencia literaria en una isla misteriosa. Tal vez fue allí donde descubrí por primera vez las posibilidades de Verne y de Wells, lejos de Wells y de Verne; no sabría decirlo. Pero sí guardo imágenes nítidas de aquellos momentos cinematográficos y de aquella invasión de cine que no es la películ...

El tiempo en sus manos (1960)

El viajero temporal de H.G.Wells no se detiene hasta llegar al año 802.701 mientras que el de George Pal  realiza tres paradas en momentos puntuales del siglo XX, dos de ellas durante las guerras mundiales que marcaron la primera mitad de la centuria y una tercera en 1966, cuando se produce el holocausto nuclear del que el inventor escapa gracias a su máquina del tiempo. Esta diferencia entre el original literario y su adaptación cinematográfica conlleva que el punto crítico para el porvenir de la humanidad se encuentre en los conflictos bélicos (la guerra fría continuaba amenazando la estabilidad mundial), que se repetirían a lo largo de los siglos hasta provocar el futuro que el personaje interpretado por Rod Taylor  descubre poblado por dos especies humanas, los eloi  y los morlock . Esta postura se distancia de la que da forma a la novela, ya que en esta, el nacimiento de ambas razas se produce como consecuencia de las diferencias sociales y la acomodación de la c...

La conquista del espacio (1955)

Vistas sus aportaciones a la ciencia-ficción cinematográfica resulta lógico referirse a  George Pal y Byron Haskin como dos cineastas indispensables en el desarrollo de un género en el que coincidieron como productor, el primero, y como director, el segundo, en tres ocasiones — La guerra de los mundos  ( The War of the Worlds , 1952),  La conquista del espacio  ( Conquest of Space , 1955) y El poder  ( The Power , 1968)—, que de haberse materializado la trilogía que se iba a iniciar con  La conquista del espacio habrían sido cinco (y puede que alguna más). El tríptico tomaría como punto de partida la exploración de otros mundos, donde se buscarían materias primas y alimentos que abasteciesen a un planeta que empezaba a sufrir el exceso de población; pero, finalmente, la intención de realizar tres largometrajes se quedó en un solo título, que en su inicio se desarrolla en el interior de una estación espacial que el capitán Merritt ( Eric Fleming ) def...

Con destino a la Luna (1950)

A mediados del siglo XX existía la creencia de que aquella nación que controlase el espacio controlaría la Tierra, amén de los posibles ataques nucleares que se desatarían en una hipotética Tercera Guerra Mundial. Dicho temor convence a los empresarios estadounidenses de Con destino a la Luna (Destination Moon) para embarcarse en un proyecto espacial con el que pretenden alcanzar el satélite terrestre, algo que hasta ese instante se da por imposible, aunque, como explica el pájaro loco durante la proyección que protagoniza, menos de lo que creen los magnates que se reúnen en la sala donde Jim Barnes ( John Archer ) les muestra el cortometraje animado donde se expone, desde la sencillez del famoso cartoon , la teoría que piensa llevar a la práctica. En ese momento se alude a la carrera espacial, la cual también se desarrollaría en la realidad, de igual modo se nombra la existencia de un país rival que también se encuentra estudiando la posibilidad de enviar cohetes fuera de la órbi...

Cuando los mundos chocan (1951)

Ni invasores extraterrestres ni bichos gigantescos, la catástrofe que amenaza a la raza humana en  Cuando los mundos chocan ( When Worlds Collide , 1951) se presenta en forma de dos cuerpos celestes que se dirigen directamente hacia la Tierra, adelantándose de ese modo a otras producciones de esta índole como serían las menos simpáticas Meteoro ( Ronald Neame , 1979), Armageddon ( Michael Bay , 1998) o Deep Impact ( Mini Leder , 1998). Los máximos responsables de ofrecer el fin del mundo a través de este clásico de ciencia-ficción de serie B fueron el guionista  Sydney Boehm , el productor y director  George Pal  y  Rudolph Maté , prestigioso director de fotografía reconvertido en realizador, encargado de filmar la tensión que mana de la certeza de saber que el final del planeta es una realidad que nadie puede evitar, ni siquiera ese héroe que, por dinero, asume  la misión de transportar los documentos secretos que constatan la trágica realid...

La guerra de los mundos (1952)

Durante la década de 1950 se produjo una prolífica sucesión de títulos de ciencia-ficción de serie B , circunstancia que podría encontrar parte de su explicación en la situación real que se vivía por aquellos años de guerra fría. A la conclusión de la Segunda Guerra Mundial, económica y políticamente, el globo terráqueo se dividió en dos grandes bloques: el capitalista y el comunista. Esta nueva división política y mercantil, que no era tan novedosa, provocó un largo periodo de incertidumbre y desasosiego, de enfrentamientos en la sombra y en puntos localizados del globo, que se inició hacia finales de la década de 1940. A principios de los cincuenta, las dos superpotencias destinaban buena parte de sus presupuestos a la construcción masiva de armas y a las investigaciones de nuevas tecnologías que superasen a las del rival. El desarrollo de armas de destrucción masiva, y la posibilidad de aparatos hasta entonces imposibles  —cohetes espaciales,...