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Mostrando las entradas etiquetadas como giuseppe de santis

Caza trágica (1947)

Durante los primeros pasos del neorrealismo italiano, aquellos que se dieron libres de las ataduras impuestas por un sistema de producción y de la vigilancia de cualquier tipo de censura, se aprecia una diferencia fundamental entre cine industria y cine compromiso. Más que la posibilidad e intención de ofrecer espectáculo o entretenimiento, los neorrealistas encontraron en el medio cinematográfico la oportunidad de hacer visibles sus posturas morales e ideológicas que, contrarias al régimen depuesto, hasta ese instante habrían permanecido ocultas en la clandestinidad o entre líneas a descifrar. Adquirida la libertad, llegó el tiempo de encarar las distintas realidades de la Italia de posguerra, de sus gentes, de la miseria y del caos fruto de hechos pretéritos que, como el fascismo, la ocupación alemana o la guerra, condicionaban el presente. El medio cinematográfico era idóneo para dar testimonio, y cineastas como Giuseppe De Santis  lo aprovecharon para expresar ideas, esperanza...

Obsesión (1942)

El primer contacto de Luchino Visconti con el cine profesional se produjo después de que le presentaran a  Jean Renoir . Para él, trabajó de ayudante en varias de sus películas de la década de 1930; entre ellas la inacabada y magistral  Una partida de campo ( Une partie de campagne , 1936). Durante aquel rodaje, condicionado por la falta de presupuesto y por el mal tiempo que impedía la filmación regular, el aristócrata italiano fijó su atención en los diferentes aspectos técnicos y aprendió cuanto pudo. Pero, aunque lo fueron en el cercano, las influencias recibidas de Renoir no serían determinantes en el futuro de Visconti  detrás de las cámaras. Sus influencias las encontramos en aspectos de su infancia, en sus contradicciones y obsesiones, en la ópera y en la literatura. No obstante, el gran cineasta francés sí fue fundamental para que el italiano descubriese en el cine un medio para expresar su creatividad —aunque esta también se desarrolló con gran éxito en tea...

Roma, a las 11 (1951)

Arroz amargo ( Riso amaro , 1949) es la película más popular de Giuseppe De Santis , también es la que el público actual reconoce como su gran aportación al neorrealismo y, sin embargo, dista de ser su mejor obra neorrealista. Quizá y sin quizá, tal honor recae en Roma, ore 11  (1951),  una obra maestra del neorrealismo y del humanismo que reúne múltiples realidades, las de cada una de las mujeres que son el corazón de una película coral que nunca pierde de vista aquello que pretende mostrar. Da igual en quien recaiga la atención, cuando abandona a un personaje para centrarse en otro, en todo momento,  De Santis  tuvo claro a dónde quería llegar y por donde transitar para lograrlo. Lo hizo por los rostros y las voces de sus protagonistas femeninas, pero también de los familiares, de los periodistas que acuden al lugar del siniestro o al hospital a la caza de la noticia o de los señalados que eluden responsabilidades mientras Luciana ( Carla Del Poggio ) siente c...

Neorrealismo. Soplo de libertad

<< ¿Cómo deberán ser nuestras películas? No será ni alegres ni tristes, y sin final; o al menos sin aquellos finales a los que se agarran los hombres. Haremos películas con un final cualquiera —camina, camina—, habremos encontrado el verdadero significado de la tristeza y de la alegría>>. Cesare Zavattini :  Straparole . Llibres de Sinera, Barcelona, 1968 Introduzco aceite y agua en un vaso y a continuación observo, pero no se mezclan hasta confundirse y solo veo que mantienen contacto dentro del mismo recipiente cristalino. Hecho esto, en lugar de sustancias, pienso en homogeneizar intenciones y pensamientos dispares en un solo espacio, en una sola palabra, entonces, me detengo, cuento hasta diez, y me pregunto si lo que pretendo no me confundirá o generará la creencia de que cuanto englobe el término es una única sustancia. Puede, y entonces, me digo: para qué aunar y correr el riesgo de simplificar individualidades, creatividades, perspectivas e intereses heterogé...

Arroz amargo (1949)

Más que un movimiento cinematográfico, el neorrealismo italiano de posguerra fue un fenómeno fruto de la necesidad, tanto material, debida a la escasez de medios y a la ausencia de una industria cinematográfica propiamente dicha, como humana e ideológica de los cineastas que lo llevaron a cabo para expresar circunstancias contemporáneas con una libertad inexistente hasta entonces. Ellos fueron los encargados de reconstruir la cinematografía italiana desde los escombros a la que se vio reducida por el fascismo y la guerra. Pero no todo lo que se consideró neorrealista lo fue, al menos, no en toda su dimensión o como inicialmente lo interpretaron dos de sus máximos exponentes:  Roberto Rossellini  y la veracidad en Paisà  (1946) y el dúo Cesare Zavattini - Vittorio de Sica  y la crítica social en Ladrón de bicicletas ( Ladri di biciclette , 1948) o posteriormente en  Milagro en Milán ( Miracolo a Milano , 1951). El neorrealismo apenas puede definirse más al...