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Mostrando las entradas etiquetadas como andrzej munk

Andrzej Munk, bosquejo de un gran cineasta

Pienso en Andrzej Munk (1921-1961) y se dibuja mentalmente una silueta indefinida en un escenario de destrucción, ocupación, sumisión, lucha y clandestinidad. La veo en movimiento, pues no permanece pasiva ante la invasión y la posterior ocupación alemana. Esa imagen, que mi mente todavía no logra definir porque carece de referencias que le permitirían mayor complejidad al dibujo que esboza, se une a la resistencia, actúa en la sombra y, andado el tiempo, participa en el levantamiento de Varsovia que su tocayo Andrzej Wajda expone en la claustrofóbica y espléndida Kanal (1957). La guerra concluye y Polonia se libera y vive la inestabilidad de verse dividida en dos ideologías en apariencia antagónicas: la católica y la comunista. Existe una tercera vía, la que se distancia de ambas, pero silenciada por el clamor y fervor de aquellas. Finalmente, se impone el comunismo y el país se acerca al estalinismo. Nace la República Popular de Polonia (1947-1989) mientras que Munk inicia sus estud...

Un hombre en la vía (1956)

El segundo largometraje de Andrzej Munk, Un hombre en la vía (Czlowiek na torze, 1956), fue el primer guion firmado por el escritor Jerzy Stefan Stawinski, con quien el realizador volvería a colaborar en Heroica (Eroica, 1958) y Mala suerte (Zezowate szczescie, 1960). Se trata de dos nombres propios del nuevo cine polaco que empezó a fraguarse en la segunda mitad de la década de 1950, aunque Munk, fallecido en accidente automovilístico durante el rodaje de La pasajera (Pasazerka, 1961), no pudo ver el devenir de aquel instante cinematográfico que revitalizaba la cinematografía polaca ni la irrupción de la tercera generación de directores —entre los que se cuentan Roman Polanski y Jerzy Skolimowski— a la cual, de algún modo, influyó. En Un hombre en la vía se aparta totalmente del realismo socialista que dominaba los cines del “Este” durante el estalinismo y reconstruye, a base de analepsis, no solo los motivos de su protagonista —el porqué estaba sobre la vía la noche que fue arrollado...

Heroica (1957)

La filmografía polaca de posguerra encuentra en la Segunda Guerra Mundial un tema recurrente, algo lógico si se tiene en cuenta que Polonia fue uno de los países más afectados y devastados por la contienda bélica y que los cineastas de la "escuela polaca", aquellos que renovaron la cinematografía nacional hacia finales de la década de 1950 y primeros años de la siguiente, vivieron el conflicto en primera persona. Además, habría que tener en cuenta que el pasado, reciente o lejano, histórico o imaginado, permitía a los distintos realizadores adentrarse en su presente de forma indirecta, mostrando en historias pretéritas situaciones que podrían extrapolarse al tiempo del rodaje. Esto se observa en  Jerzy Kawalerowicz  y sus incursiones en el siglo XVII de Madre Juana de los Ángeles ( Matka Joanna od Aniolow , 1961) y en el Antiguo Egipto de  Faraón ( Faraon , 1966), donde nos ofrece una lucha de poder que refleja el enfrentamiento entre Estado e Iglesia en la sociedad de ...

La pasajera (1961)

El 20 de septiembre de 1961 fallecía en un accidente de tráfico Andrzej Munk , uno de los grandes cineastas que formaron parte de la "escuela polaca" que surgió en la segunda mitad de la década de 1950. Como miembro destacado de aquel grupo, entre quienes también se encontraban Andrzej Wajda ,  Jerzy Kawalerowicz  o  Jan Rybkowski , Munk fue fundamental en el auge, desarrollo y renovación de la cinematografía de su país, por aquel entonces dominada por el realismo socialista impuesto por el partido comunista. Pero su enorme talento y la progresión de su cine se vieron interrumpidos para siempre aquel fatídico día de finales de verano, cuando  Munk  tenía cuarenta años y trabajaba en el rodaje de La pasajera ( Pasazerka , 1961), una película que dos años después sería estrenada con el material filmado, con fotos fijas, siguiendo las anotaciones del realizador y con el vacío dejado por este. Aunque las imágenes que conforman el filme que conocemos no pueden refl...

Mala suerte (1960)

Jan Piszczyk ( Bogumil Kobiela ) no quiere salir del lugar en el que se encuentra recluido, la razón es muy sencilla: tiene miedo de su mala suerte, la misma que le ha perseguido desde que era un niño y que expone ante un oyente que seguramente no le hace ni el menor caso. Sin embargo, su narración sirve para mostrar las desventuras en las que se ha visto envuelto a lo largo de varias décadas, en las que sucedieron hechos que marcaron buena parte de la historia polaca del siglo XX. Andrzej Munk  se sirvió de este prototipo de antihéroe, perseguido por un destino que semeja no querer dejarle tranquilo, para mostrar, desde la comedia, las diferentes etapas por las que atravesó su Polonia natal. La primera parte de la vida de Piszczyk se desarrolla, como es natural en estos casos, en su juventud, presentando a su familia, la situación política que se vive en el país (el auge del fascismo) y su primer amor, un amor que no se consumaría porque su mala fortuna se prese...