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Mostrando las entradas etiquetadas como sara gómez

Cine cubano. Entre la ilusión y la revolución

<<La experiencia que puede extraerse del conocimiento de una obra reaccionaria puede dar lugar a soluciones positivas, revolucionarias, dentro del trabajo de un artista revolucionario. Ocultar obras porque pueden constituir una mala influencia para nuestros compañeros solo puede producir un estancamiento en el desarrollo de los mismos. Y como consecuencia inevitable, una falta de confianza en las ideas que se dan como buenas (ya que se evita una confrontación con la realidad). No puede haber variedad en nuestras obras si todas se deben ajustar al gusto de una persona. La imposición de ideas, aun cuando estas sean correctas, es un arma de doble filo pues genera una reacción (muy humana, por cierto) en contra de la idea. No se puede pensar por los demás>> Tomás Gutiérrez Alea , 25 de mayo de 1961 (Citado en Juan Antonio García Borrero,  Cine cubano de loa sesenta: mito y realidad ) <<No se puede hacer el mismo tipo de cine que se hacía en 1959, en una etap...

Iré a Santiago (1964)

Federico García Lorca  escribió Son de negros en Cuba  -conocido también como Iré a Santiago - y dedicó el poema a Santiago de Cuba; treinta y cuatro años después, la directora y guionista Sara Gómez  recogía el testigo del poeta granadino y encontraba sus propios versos en las santiagueras y los santiagueros, en sus cuerpos y rostros, en las fachadas de sus edificios, sobre el asfalto o en el mercado, en el calor y la vivacidad de la ciudad cubana. Los títulos de crédito de Iré a Santiago (1964) llaman la atención por su desenfado y por la originalidad de formar parte del espacio urbano, de paredes y escalones, donde descubrimos la primera estrofa del poema lorquiano, el título o los nombres del equipo técnico, pincelados en las escaleras que sube la muchacha, quizá la propia Sarita , cuyo caminar va desvelando que las l...

En la otra isla (1968)

Descarto que sea exagerado escribir que Cesare Zavattini fue uno de los guionistas (y teóricos) que más han influido en el cine. Lo asumo. Su importancia en el neorrealismo italiano está fuera de toda duda, pero  Zavattini se internacionalizó, y no me refiero a la persona, sino a sus ideas sobre el cine y la vida. El escritor creía <<en algo concreto, práctico, responsabilidad del artista frente a la vida, esto es, en algo que de pronto se convierte en acción...>>. 1  Dicha responsabilidad está relacionada con el ser humano, a quien el artista ve en su realidad, lo enfrenta a ella o lo muestra en la cotidianidad que vive, e indudablemente le afecta. La mirada del artista frente a la vida y en la vida la observo en el tríptico que  Sara Gómez rodó en la Isla de Pino, una trilogía compuesta por el mediometraje  En la otra isla (1968) y los cortos...