A estas alturas a nadie se le escapa que el derecho a expresarse con libertad carece de espacio dentro de cualquier dictadura, más aún si dichas expresiones se exponen públicamente en forma de protestas pacíficas que denuncian las injusticias cometidas por el régimen que ostenta el poder, y lo emplea para someter a la población en lugar de servirla. De tal manera no cuesta imaginar que individuos como el profesor Ramiro Orellana ( Patricio Contreras ) sean castigados por un sistema opresivo y represivo, porque para el régimen Ramiro es un subversivo a quien hay que apartar de la masa silenciosa, relegándolo a permanecer confinado en un lugar apartado por el simple hecho de haber firmado un documento con el que se pretendía que los responsables gubernamentales diesen a conocer el paradero de un colega desaparecido. A parte de la crítica expuesta por el cineasta chileno Ricardo Larraín , La frontera muestra un espacio físico donde Orellana descubre a un grupo de ...