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Mostrando las entradas etiquetadas como ingmar bergman

La hora del lobo (1968)

Durante los créditos iniciales de La hora del lobo (Vargtimmen, 1968) varias voces delatan que se trata de una película; dicho de otro modo, que se está recreando un mundo de invención que reflejará aspectos reales. Bergman lo deja claro desde el inicio, pues es un cineasta que, aunque inventa, pretende ser honesto consigo mismo y con su público —minoritario, pues uno mayoritario no comulgará con él, ni entonces ni en estos tiempos que corren más rápido, tal es la sensación—; doble intención que resulta mucho más complicada de lograr de lo que pueda aparentar a primera vista. Las cuestiones que expone son las que le interesan, las que le preocupan, las que siempre asoman en su cine porque este es un medio para expresarse, para hablar de sueños, de la angustia, del silencio, de fantasmas, buenos y malos, de la vida y de la muerte, para hablar de las relaciones con uno mismo y con los demás, incluso con el entorno más allá del físico, el metafísico donde se encuentra con el misterio, e...

Infiel (2000)

Alcanzó fama mundial a raíz de sus personajes en películas de Ingmar Bergman, pero Liv Ullman es más que un rostro en la pantalla y en el cine de Bergman. A principios de la década de 1980, la famosa actriz decidió dar el salto a la dirección; e hizo bien atreverse, pues, aunque no han sido muchas las ocasiones en las que ha dirigido —cinco largometrajes y dos fragmentos en películas de episodios—, al menos tres de sus películas, Kristin Lavransdatter (1995), Encuentros privados (Enskilda Samtal, 1996) e Infiel (Trolösa, 2000), apuntan que hay detrás de las imágenes una cineasta con ganas de contar historias, abordar conflictos e interioridades, indagar en sus personajes. Algunos de los aspectos y temas de estas películas pueden encontrarse en el cine de Bergman; sobre todo, en dos de ellas. Por otra parte, esto no sorprende, ya que Bergman es el autor de los guiones de las dos ultimas nombradas; además, parece evidente que las influencias cinematográficas más cercanas para Ullman ...

Persona (1966)

Hay películas que transcienden lo cinematográfico para acceder a un estado inclasificable entre la realidad y el sueño. Persona (1966) es una de ellas. Se puede ver una y mil veces y en cada ocasión te habla y te desvela secretos y misterios de la existencia, te acerca al enigma de quien la sueña al tiempo que desnuda el alma de sus personajes y, quizá, también la del propio Bergman. El cine no es exclusivamente entretenimiento y negocio, al menos no en manos como las de Ingmar Bergman. En las suyas, fue un viaje al interior humano, a los sueños, al sufrimiento, al silencio, a la incomunicación, al amor, a la culpa, a la prisión emocional en la que la actriz Elisabet Vogler (Liv Ullmann) y la enfermera (Bibi Andersson) que la asiste viven en Persona . Magistral ejemplo de su hacer, Bergman insiste en su película en viajar a la interioridad humana, un espacio psicológico complejo y contradictorio. No se preocupaba por plasmar en la pantalla la situación del entorno donde ubica y viven ...

Cineastas sin etiquetas

Más que para informar, las etiquetas se usan por comodidad, por costumbre, porque se han escuchado antes, por múltiples razones más que no explican; repiten y reducen. A riesgo de equivocarme (ya habrá quien me haga salir de mi error), prefiero hablar de los cineastas según lo que me ofrecen. No me gusta atribuirles una etiqueta y sentir la satisfacción de haber dicho algo cuando no he dicho nada. Por ejemplo, me pregunto, la etiqueta “surrealista” acompañando a Luis Buñuel , ¿qué me aporta? ¿Me invita a pensar o a conocer algo acerca de su obra? Decir que el cine de Buñuel es surrealista es como no decir nada. Todo Buñuel es parte de un mundo complejo en sí mismo —si quieren añádanle las etiquetas surrealista, onírico, subversivo, y verán que no varía su significado: Buñuel es Buñuel —, que apenas tiene explicación racional, salvo que se intentase explicar sobre la psicología del propio artista: su naturaleza, su educación, su rechazo, sus fobias y obsesiones, su humor, su gusto po...

Sonrisas de una noche de verano (1955)

Cine y teatro, los dos medios de expresión artística más frecuentados por Ingmar Bergman , se equilibran con soltura y gracia en Sonrisas de una noche de verano ( Sommarnattens Leende , 1955). Pero, a pesar de los muchos atractivos de esta comedia sobre en el amor y sus interpretaciones, no la incluiría entre los títulos más personales de Bergman , aunque, en su momento, sí fue vital para su futuro cinematográfico. Tras varios fracasos comerciales, que no artísticos, como corrobora la magistral  Noche de circo ( Gycklarnas afton , 1953), el realizador sueco necesitaba el respaldo de la taquilla y, para conseguirlo, aceptó llevar a la pantalla <<una comedia romántica>> que, con acierto, combina teatralidad, en sus situaciones y personajes, y soltura cinematográfica, en el uso de los encuadres y en los suaves movimientos de la cámara —que, por ejemplo, sigue...

Ingmar Bergman. El cineasta frente al espejo

Pensando en escribir un comentario sobre Ingmar Bergman me vi en el aprieto de qué decir acerca de un cineasta de quien ya se ha dicho mucho y más, aunque, supongo, de quien nunca se dirá todo. Consciente de que mis conocimientos sobre su obra se reducen al visionado de sus películas, a la lectura de algunos textos, suyos y otros ajenos, a buen seguro más minuciosos y acertados que cualquier comentario que aquí pudiese escribir, aparqué el intento. Dejé que los días, las semanas y los meses trascurriesen, aunque estos van solos y nada puedo hacer para detenerlos, sin embargo, Bergman seguía ahí, rondando por mi mente. Se convirtió en un asunto pendiente, que, aunque no apremiaba, no olvidé. No desesperé, y un día cualquiera, revisando parte de su filmografía, numeré algunos de los títulos que componen su obra. Estos me llevaron a un territorio que apenas transito: el de la poesía, pues vi en el cine de Bergman  al viajero existencial que mira hacia adentro, mira cara...

Crisis (1945)

Pensando sobre Crisis ( Kris , 1945) quise ser sincero y me pregunté si mi opinión habría sido la misma, de no saber quién fue  Ingmar Bergman , simplemente viendo la película de un debutante con tantas ganas de filmar que <<hubiese filmado la guía telefónica>> 1 . Me respondí que quizá, una palabra que en ocasiones nada dice, pero en este caso, no la creí vacía. Implica que encontré suficientes atractivos en el film para valorarlo por lo que vi, aunque, por otra parte, ese "tal vez" también conlleva que mi interpretación nunca podrá ser la de un espectador de 1945 o la de alguien que no haya visto nada del cineasta sueco. Crisis no parte de un guión original suyo, se basa en una pieza teatral de Leck Fischer , de quien desconozco cualquier obra escrita. <<Se titulaba Instinto materno y era de un escritorzuelo danés [...] Si se aprobaba el guión, podría dirigir mi primera película. [...] Estaba trastornado de alegría y evidentemente no veía la realid...

Tortura (1944)

Su maestría lo aupó entre los grandes del cine, pero en 1944, salvo una minoría, nadie conocía a  Ingmar Bergman , pues aún no había tenido la oportunidad, y sospecho que ni había desarrollado la capacidad, para deslumbrar haciendo cine. Por aquel entonces trabajaba en el departamento de guiones de SF , de modo que el público no repararía en que era el guionista de Tortura ( Hest , 1944). Años después, el brillo de sus grandes títulos y su fama internacional, que llegó a partir de  Sonrisas de una noche de verano ( Sommarnattens leende , 1955), alejaron de manera definitiva el anonimato, hasta el extremo de que en la actualidad hay quien reconoce  Tortura  por ser su primer guión acreditado, y no por los valores intrínsecos de la película, responsabilidad de  Alf Sjöberg ; aunque resulta evidente la presencia de Bergman en la relación familia-hijo, en la prisión sin barreras visibles o en el conflicto existencial que atormenta a Jan-Erik Widgren ( Alf Kjel...

Secretos de un matrimonio (1973)

¿Es relevante estar casado (haberlo estado) o mantener una relación estable para reflexionar sobre el matrimonio? Supongo que habrá quien diga sí, pero también supongo que no todas las parejas son capaces de aceptar ni de asumir ni compartir responsabilidades, así como tampoco se encuentran capacitados para encarar con sinceridad las distintas circunstancias que van mermando sus relaciones, realidades que omiten o acallan en su cotidianidad y otras situaciones en las que prefieren desviar culpas hacia su pareja o cerrar los ojos, porque ambas son posturas cómodas que evitan enfrentarse a los espectros propios y comunes que empujan la relación hacia el abismo que se abre ante ellos. Quizá, uno nunca piense que su matrimonio pueda convertirse en un fracaso, en un fraude o en un lastre que transforma el amor de pareja en un término al que recurrir cuando la cotidianidad común mal funciona, aunque sin saber cómo definirlo, al menos, no con la claridad suficiente para explicar en qué consi...

Las mejores intenciones (1992)

El quinto largometraje del danés Bille August ,  Pelle el conquistador , además de darle a conocer fuera de su país, le proporcionó excelentes críticas y numerosos premios, entre ellos la prestigiosa Palma de Oro, el Oscar y el Globo de Oro a la mejor película de habla extranjera. Pero también llamó la atención de otros colegas de profesión, como fue el caso del mítico realizador sueco  Ingmar Bergman , quien lo escogió para que fuese el encargado de dirigir el guión que había escrito sobre los primeros años de relación entre sus padres (Karin y Erik).  Las mejores intenciones (Den Goda Viljan)  se estrenó en formato de miniserie de cuatro capítulos, con una duración total de seis horas, aunque meses después fue proyectada en las salas comerciales con un metraje que se redujo a la mitad. Y por segunda vez  August  sería galardonado con la Palma de Oro, en esta ocasión como recompensa por su acertada puesta en escena de la compleja historia de Bergman , si...

Un verano con Mónica (1952)

Con las magistrales  El séptimo sello  (1957) y  Fresas salvajes  (1957),  Ingmar Bergman  se convirtió en uno de los grandes referentes cinematográficos del cine mundial, no obstante el director sueco ya había dirigido dieciséis películas.  Un verano con Mónica ( Sommaren med Monika , 1952)  pertenece a ese periodo anterior a su consagración internacional y se desarrolla en tres tiempos: la cotidianidad en un entorno de desheredados donde viven atrapados Mónica ( Harriet Andersson ) y Harry ( Lars Ekberg ), la idílica escapada por las islas y el fracaso del amor a su regreso a Estocolmo. Mónica se revela ante una existencia precaria, condicionada por la carestía que asoma en su hogar, donde vive con su familia, y en su trabajo en la pescadería, aferrada a la idea de tener un novio formal como Harry, con quien se fuga durante un paréntesis estival rebosante de erotismo y vida. El muchacho se muestra ingenuo, responsable y enamorado; su personali...

Gritos y Susurros (1972)

La enfermedad de Agnes ( Harriet Andersson ) provoca la visita de sus dos hermanas, con quienes comparte la distancia que las separa, condenadas a una existencia tormentosa en la que los recuerdos y los reproches se hacen más audibles en torno a la figura de la moribunda. Así se descubre la frialdad que domina a Karin ( Ingrid Thulin ), frustrada y atormentada hasta el extremo de no soportar el contacto físico de aquellos que la rodean, incapaz de aceptarse o aceptar, como se descubre en su relación matrimonial o con su hermana María ( Liv Ullmann ), todo apariencia, también insatisfecha en su matrimonio y amenazada por un envejecimiento que no desea, pero que no la perdona.  Ingmar Bergman  contó en  Gritos y susurros ( Viskningar och rop , 1972)   con tres de las actrices más frecuentes en su cine para recrear a tres mujeres capaces de transmitir la intensidad del vacío que les ha condenado a la soledad y a la incomunicación, que en presencia de la muerte, tema re...