<<Al lado de la producción danesa y a pocos años de distancia empieza a imponerse el cine sueco. Un cierto debilitamiento de la “Nordisk” permitió la fundación y fortalecimiento de la “Svenska”, primera productora sueca organizada con una programática moderna. Los films de costumbres populares de Carl Engdhal — Gentes de Vaarmland , Una boda en Ufasa — encontraron rápidamente imitadores y aun superadores. Así, en 1912 aparecerán dos nombres que han marcado profundamente la historia toda del cine: Mauritz Stiller y Victor Sjöström. Ambos llegan cargados de ideas, dando al medio de expresión una importancia creativa de primera magnitud. Las máscaras negras y La vampiresa sitúan a Stiller; mientras que Sjöström, cuyo primer film El jardinero (1912) fue prohibido, tendrá que esperar a El pastor , Ingebord Holm y La huelga para que su talento sea reconocido>> Miquel Porter Moix : Historia de las Artes. Vol. 3. El cine mudo. Los epígonos de la “Belle Epoque” . Editorial Marí...