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El presidio (1954)

Entre otras tradiciones, la cristiana concede a Eva el rol de ser la primera mujer (y madre de la humanidad), pero también parece otorgarle una condición fatal que podría ponerse en duda si se plantea que fue la primera en ser sometida al sexo opuesto y a las normas que, leyendo entre líneas, tendrían como fin el delimitar sus acciones y sus elecciones, también las de su pareja. De hecho, podría decirse que la inconsciencia de Eva al dejarse engañar por la serpiente implicó su conciencia de ser y, por tanto, la de asumir decisiones, acertadas o equivocadas, o dicho de otra manera, dio el paso de sujeto paciente a individuo activo dentro del orden establecido. Desde aquella primera femme fatale  que mordió la manzana y, para bien o para mal, descubrió su desnudez y el libre albedrío, otras muchas la imitaron en su capacidad de elegir para liberarse del yugo social que les negaba el acceso a ámbitos de exclusividad masculina. El cine negro se encuentra plagado de mujeres que se dej...

El buen alemán (2006)

No fue casual que el cartel promocional de El buen alemán ( The Good German , 2006) imitase al de Casablanca ( Michael Curtiz , 1942), como tampoco lo fue el empleo del antiguo logotipo de la Warner  para abrir la película, ya que una de las intenciones de Steven Soderbergh , al adaptar a la pantalla la novela de Joseph Kanon , fue la de dotar a su film de una estética clásica que deambula entre la nostalgia, el melodrama y la intriga, pero intercalando un tono realista que enfatiza el lado sombrío de la trama y de sus protagonistas. Quizá su atractivo, pero desequilibrado, intento de recuperar el estilo hollywoodiense de la década de 1940 en el siglo XXI no habría sido posible si antes no hubiera cosechado éxitos de taquilla como  Traffic  (2000) u  Ocean's Eleven  (2001). Su buena situación dentro de la industria, a buen seguro condicionaría su decisión de usar el blanco y negro y el material de archivo que inserta a lo largo de su propuesta, la cual, más al...

Manuel Mur Oti. El melodrama elaborado

  Novelista, guionista y director cinematográfico, Manuel Mur Oti  nació en Vigo en 1908, pero con apenas quince años abandonó Galicia y emigró a América, lo que provocó que parte de su formación se produjese durante la década que permaneció en Cuba, donde asimiló la cultura autóctona como parte de la propia, dando pie a un mestizaje cultural que iría completando para dar forma a su aprendizaje autodidacta. Mur Oti regresaría a España con una visión diferente de aquella que dominaba el cine español de sus inicios profesionales, cuando trabajó como guionista de Antonio del Amo , antes de debutar en la dirección en 1949 con Un hombre va por el camino . Protagonizada por Ana Mariscal , actriz y realizadora para quien actuaría en  Segundo López, aventurero urbano  (1952), en Un hombre va por el camino  aparecen las constantes cinematográficas que el vigués perfeccionaría en sus siguientes producciones, del mismo modo que descubre a un cineasta ajeno a los Raf...

¡Ay, qué me caigo! (1930)

Cómicos como Charles Chaplin , Buster Keaton ,  Harold Lloyd  o Stan Laurel  & Oliver Hardy crearon personajes tan exitosos y reconocibles que, al pensar en ellos, las primeras imágenes que vienen a la memoria popular son las de sus creaciones. Estas han sobrevivido al paso del tiempo y a las modas —siempre efímeras, impersonales, impuestas y poco novedosas—, para alcanzar la universalidad que inicialmente permitió que la entrada del sonoro no afectase a las carreras artísticas de sus inventores, como sí afectó a las de los pioneros cinematográficos Mack Sennett  y  David Wark Griffth  —durante la etapa sonora solo rodó  Abraham Lincoln  (1930) y The Struggle  (1931)— o la del actor  John Gilbert  —estrella del silente a partir de su papel protagonista en  El gran desfile ( The Big Parade , King Vidor , 1925)—, cuya voz no es que no resultase acorde con los personajes que interpretada, pero sí su enfrentamiento con Mayer....

Mando siniestro (1940)

Los caminos de John Wayne y de  Raoul Walsh se cruzaron por primera vez en  La gran jornada ( The Big Trail ; 1931), pero el fracaso comercial de aquel espléndido western épico condenó al primero a cabalgar en solitario por el bajo presupuesto de las producciones Lone Star y al segundo a asumir encargos que, en su mayoría, desperdiciaban su extraordinario talento cinematográfico. Solo era cuestión de tiempo que  Walsh  resurgiera en títulos como Los peligrosos años veinte ( The Roaring Twenties , 1939). Más difícil lo tenía  Wayne  para saltar al estrellato, pero una nueva oportunidad le llegó de la tozudez de  John Ford , empeñado en que fuera su amigo quien interpretase a Ringo Kid en  La diligencia ( Stagecoach ,  1939). El éxito del film convirtió a Wayne en una estrella potencial y convenció a la productora Republic Pictures para que el actor volviera a formar pareja con la actriz Claire Trevor , aunque en esta ocasión bajo la di...

Fedra (1956)

Como otras expresiones artísticas, el cine no es ajeno a la mitología ni a los personajes que por ella deambulan mostrando sentimientos encontrados mientras el destino, aciago por norma general para sus héroes y heroínas mortales, marca la tragedia de hombres como Edipo, Orestes u Orfeo y de mujeres como Altea, Antígona o Casandra, víctimas condenadas a sucumbir a sus ambiciones, deseos y emociones, y víctimas del hado caprichoso que, a menudo en forma de dioses tan humanos como ellos, se presenta en su camino para guiarles hacia su destrucción. Fedra es otro de los mitos destinados a sucumbir a la tragedia, en su caso, aquella que se produce a raíz de su matrimonio con Teseo y de su enamoramiento, no correspondido, de Hipólito. El rechazo del virginal hijo del héroe griego hacia su madrastra es asumido en Fedra (1956) por Fernando ( Vicente Parra ), un joven domador de caballos que en ningún momento se deja seducir por los encantos de Estrella ( Emma Penella ), más aún, muestra el d...

Perdida (2014)

Seven  (1995),  The Game  (1997) o El club de la lucha ( Fight Club , 1999) delatan el gusto de David Fincher  por los giros argumentales que le permiten jugar con sus personajes y con la percepción de quienes los observan. Esta constante de sorprender mostrando esto y ocultando aquello, a la espera de ser desvelado por el cineasta, también se encuentra presente en Perdida ( Gone Girl , 2014), en el enfrentamiento entre la imagen proyectada, condicionada por la idea de agradar, de ser aceptado e incluso admirado, y la verdad oculta de la pareja protagonista. La oposición entre ilusión y realidad se enfatiza en el desengaño y la insatisfacción conyugal del matrimonio, así como en la manipulación que de la misteriosa desaparición de Amy ( Rosamund Pike ) realizan los medios sensacionalistas, que distorsionan la noticia con el fin de incrementar su audiencia, a la que -como el propio realizador hace con el público- guían en su juicio sobre Nick ( Ben Affleck )...