Atraco perfecto (The Killing , 1956) o Senderos de gloria (Path of Glory , 1957 ) son películas más redondas que Espartaco (Spartacus , 1960 ) y menos “escandalosas” que Lolita (1962), pero fueron los éxitos de estas últimas las que propiciaron que Stanley Kubrick pudiese encarar con total libertad creativa su siguiente y sorprendente proyecto. ¿Pero cuál de los proyectos de Kubrick no fue sorprendente, en algún o en muchos sentidos? ¿Teléfono Rojo?, volamos hacia Moscú ( Dr. Strangelove or How I Learned to Stop Worrying and Love the Bomb , 1964) sorprendió y resultó una magnífica excepción cómica en su obra cinematográfica, una hilarante y magistral anomalía que satiriza sin piedad una situación tan seria como la guerra fría y los juegos de guerra entre dos potencias que asumen que el mundo es el tablero para su partida. En un primer momento, Kubrick había pensado plantearla desde una perspectiva dramática, la misma q...