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¿Teléfono Rojo?, volamos hacia Moscú (1964)

Atraco perfecto (The Killing , 1956) o Senderos de gloria (Path of Glory , 1957 )  son películas más redondas que   Espartaco (Spartacus , 1960 )  y menos “escandalosas” que  Lolita  (1962), pero fueron los éxitos de estas últimas las que propiciaron que  Stanley Kubrick  pudiese encarar con total libertad creativa su siguiente y sorprendente proyecto. ¿Pero cuál de los proyectos de  Kubrick no fue sorprendente, en algún o en muchos sentidos?  ¿Teléfono Rojo?, volamos hacia Moscú ( Dr. Strangelove or How I Learned to Stop Worrying and Love the Bomb , 1964) sorprendió y resultó una magnífica excepción cómica en su obra cinematográfica, una hilarante y magistral anomalía que satiriza sin piedad una situación tan seria como la guerra fría y los juegos de guerra entre dos potencias que asumen que el mundo es el tablero para su partida. En un primer momento,  Kubrick había pensado plantearla desde una perspectiva dramática, la misma q...

Duelo al sol (1946)

Resulta evidente que el productor David O. Selznick  pretendía asumir el control de Duelo al sol ( Duel in the Sun , 1946) como ya había hecho en ocasiones anteriores y, en mayor o menor medida, lo consiguió, lo que podría explicar que e n determinados momentos la película resulte excesiva, incluso forzada, sin embargo en algún punto de su conjunto alcanza cotas de elevado dramatismo que se deben a la presencia de King Vidor detrás de las cámaras, aunque el cineasta abandonó el rodaje antes de su conclusión, debido a sus diferencias con el productor. Esta constante de   Selznick  por asumir funciones de realizador no fue una novedad, el ejemplo más claro a este respecto se encuentra en  Lo que el viento se llevó (Gone to the Wind , 1939) y como en aquella, en Duelo al sol , el productor contó con la participación de varios directores —entre ellos  William Dieterle , J osef von Sternberg ,  William Cameron Menzies  u Otto Brower —, pero su afán p...

Flecha rota (1950)

Además de ser el primer western filmado por  Anthony Mann ,  La puerta del diablo ( Devil's Doorway , 1950)  fue el primer western que  revindicó la figura del nativo norteamericano como protagonista, hasta entonces relegado a un papel secundario en el que siempre le tocaba ejercer de villano, sin que se ofreciese ningún tipo de explicación para sus continuos ataques a colonos o a destacamentos del ejército. Si bien Mann se centró en un solo individuo, que había servido como militar, otro grande del género,  Delmer Daves , intentó en Flecha rota ( Broken Arrow , 1950) generalizar y mostrar al nativo norteamericano dentro de su comunidad, de tal manera que pudo acercar al espectador parte de las costumbres y explicar el por qué de su conflicto con el hombre blanco y la colonización que este estaba llevando a cabo. Así pues, años antes de   Yuma  ( Run of the Arrow , Samuel Fuller , 1957) ,  El gran combate  ( Cheyenne Autum , John Ford , ...

El cuarto hombre (1952)

Ya quisiera para mí la irregularidad de  Phil Karlson , un director prolífico, de los llamados artesanos —hoy la artesanía es plato fino— y de quien se dice tuvo una carrera irregular. Pues lo dicho, vista buena parte de su filmografía, me gustaría tener esa irregularidad que va al grano, que sirve para todo tipo de terreno y supera los altibajos para dar sus mejores frutos en films como El cuarto hombre ( Kansas City Confidential , 1952). Su filmografía la componen espléndidos títulos, otros regulares y peores, que abarcan casi todos los géneros. Desde el western — Senderos de guerra  ( The Iroquois Trail , 1950 )— al bélico — Del infierno a la eternidad  ( Hell to Eternity , 1960 )—, pasando por el musical — Piso de lona  ( Kid Galahad , 1962 )—, la aventura — La espada de Montecristo  ( Mask of the Avenger , 1951 )—, la comedia — Kilroy Was Here (1947)— o el drama — Vivir es lo que importa  ( The Young Doctors , 1961 )—; pero el cine negro se lleva la ...

El extraño caso del Dr.Jekyll (1941)

Resulta obvio decir que pertenecer a una sociedad condiciona el comportamiento individual, pero hasta qué extremo debe hacerlo cuando la dualidad es una de las principales características del ser humano. Evidentemente nadie puede escapar de las influencias sociales, ni siquiera el Dr. Jekyll ( Spencer Tracy ), que dedica su tiempo a la investigación, convencido de que puede separar el bien del mal que habitan en los seres. Sin embargo, este científico ha vivido reprimiendo sus emociones, sus sentimientos, sus instintos y sus deseos, ocultándolos bajo una máscara de aceptación que no le permite alcanzar el equilibrio entre lo racional y lo emocional, cuestión ésta que marca su empeño por separar las dos caras que habitan en los seres humanos. Mentira y verdad, felicidad y tristeza, pensamiento y acto se enfrentan día a día en el interior de este individuo que no tarda en sufrir su transformación, pues su anhelo (simbolizado en el experimento científico que lleva a cabo) no tarda en romp...

Vida y muerte del coronel Blimp (1943)

La constante presencia de la guerra no implica que  Vida y muerte del  Coronel Blimp ( The Life and Desth of  Colonel Blimp , 1943)  sea un film bélico, pero sí se posiciona crítico con el régimen que amenazaba al mundo en los años de la Segunda Guerra Mundial, pero no lo hace desde la perspectiva de otras producciones propagandísticas, pues el film de  Powell-Pressburger  se centra en dos individuos y en la inquebrantable amistad que les une más allá del espacio y del tiempo, aquella desde la que se descubre su búsqueda existencial. Una piscina, decenas de trofeos de caza, un álbum fotográfico y artículos de prensa fueron las elipsis empleadas por Michael Powell y Emerich Pressburger para primero retroceder (la piscina) y luego avanzar en el desarrollo de la relación de dos oficiales separados por sus diferentes nacionalidades, pero unidos por el recuerdo del instante que marcó sus vidas. Vida y muerte del coronel Blimp (Colonel Blimp) fue el primer t...

La gran jornada (1930)

Según parece fue  John Ford  quien recomendó a Raoul Walsh que hiciera una prueba a  John Wayne  para ser el protagonista de La gran jornada (The Big Trail) ;  por aquel entonces Wayne era un joven actor a quien el director de Centauros del desierto (The Searchers) había empleado como figurante en alguna de sus películas; de ese modo, Marion Morrison  conseguía su gran oportunidad y el nombre por el que sería conocido, sin embargo, el fracaso comercial del film provocó que se viera relegado a numerosas producciones de menor envergadura, como también le ocurrió al western, y no sería hasta nueve años después cuando el actor asentó su posición dentro de la industria, gracias a  Ford  y a su empeño de que protagonizase  La diligencia (Sategcoach) . Resulta como mínimo curioso que el éxito o el fracaso de un film no resida en su calidad, de hecho, películas como La noche del cazador (The Night of the Hunter) o El gran carnaval (A...