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Entradas

El barco fantasma (1943)

<<Íbamos a investigar en los sets donde se hacían películas de mayor presupuesto, porque a veces dejaban en pie los decorados durante un tiempo, después de acabar la película. Nos juntábamos con Val Lewton y otros, e íbamos en plan sigilosos y rodábamos algunas escenas allí. En otra ocasión encontramos unos decorados donde se había hecho una película de presupuesto A sobre un carguero y Val Lewton dijo: "Hagamos aquí otra película, se llamará Ghost Ship ". Y la dirigió Mark Robson >> (1) Escrito aquí, fuera de contexto, el recuerdo de Robert Wise  podría generar la falsa idea de que materializar una película de bajo coste, como lo fue  El barco fantasma ( The Ghost Ship , 1943), resulta sencillo, pero también existe la posibilidad de reflexionar sobre sus palabras y entrever las carencias a las que se enfrentaba la unidad dirigida por Lewton  para levantar sus proyectos, dificultades que, vistos los resultados obtenidos, superaron con creces. Los obstáculo...

La Casa de la Troya (1924)

Intento evitar las anécdotas personales cuando escribo sobre películas, pero, como una guarda relación con La casa de la Troya (1925), en este caso no lo haré. Realizada la advertencia, evocó la visita que hice a la pensión popularizada por las páginas de la novela de Alejandro Pérez Lugín y por la adaptación cinematográfica que él mismo realizó junto al no acreditado  Manuel Noriega . Hace algunos años, me acerqué hasta ese céntrico lugar compostelano cuya recepción, a un paso de la entrada-salida de la casa, es de un tamaño que no permite pasar desapercibido. En ese instante, solo éramos tres o cuatro visitantes, de modo que no pude ocultarme entre la multitud y dar esquinazo a la guía, que muy amablemente se presentó ante nosotros. Igual de agradable, nos condujo primero a la antigua cuadra donde, en la época de  Lugín , se encerraba a los animales, y después nos acompañó por las diferentes habitaciones del edificio y nos hizo partícipes de anécdotas creíbles o no t...

Kabei. Nuestra madre (2008)

La serie de películas  de <<Tora-san>> convirtió a  Yoji Yamada  en uno de los cineastas más exitosos del Japón de la década de 1970, pero su popularidad internacional no se concretaría hasta su aplaudida trilogía samurái:  El ocaso del samurái ( Tasogare Seibei , 2002), La espada oculta ( Kakushi-ken: oni no tsume , 2004) y Amor y honor ( Bushi no ichibun , 2006). Tras este tríptico intimista, el veterano Yamada se decantó por llevar a la pantalla la infancia de Teruyo Nogami en este drama ambientado, salvo su parte final, entre 1940 y la conclusión de la Segunda Guerra Mundial. Este periodo de la era Showa se nos presentan desde la voz de una narradora adulta que se reconoce en la niña de nueve años que asoma por la pantalla en compañía de su familia.  Akira Kurosawa recordaba en sus memorias a Nogami como su mano derecha. Ella fue su supervisora de guiones desde Rashomon (1950) hasta Madadayo (1993) y ella es la pequeña Teruyo. A parti...

Bedlam (1946)

El díptico que James Whale realizó a partir de la criatura ideada por Mary Shelley  — El doctor Frankenstein ( Frankenstein , 1931) y La novia de Frankenstein ( The Brige of Frankenstein , 1935)— y La momia ( The Mummy , 1932), llevada a la pantalla por Karl Freund , catapultaron a Boris Karloff al estrellato, aunque, salvo en momentos del film de Freund , el actor no mostraba su rostro natural. Fue su época de mayor esplendor profesional y su presencia resultó fundamental en el éxito del cine de terror producido en los estudios Universal durante la década de 1930. Pero, a medida que avanzaban los años treinta, la estela de la estrella amenazaba con apagarse, encasillado y condenado a participar casi siempre en films cada vez menos interesantes. Por fortuna, pudo reavivarse cuando se produjo una segunda explosión de luz artística en tres títulos del ciclo que Val Lewton produjo para la RKO entre 1942 y 1946. Productor, novelista y guionista,  Lewton fue el responsable...

La Marsellesa (1937)

El cine, la literatura, la música, la pintura, la publicidad, el imaginario y las creencias populares se unen al paso de los años, décadas y siglos, para generar y mitificar en el colectivo símbolos de un momento histórico, pero, al tiempo, provocan que esos iconos pierdan parte del significado real que tuvieron en su época. El devenir temporal también puede ser responsable de que una película rechazada en su día se mitifique o cobre valor con los años, y que un film mal recibido por la crítica, como fue el caso de  La Marsellesa ( La Marseillaise , 1937), sobreviva a quienes no quisieron o no supieron ver sus aciertos. Quizá no comprendieron que estaban ante un film vivo, por momentos desenfadado consecuencia del aire de camaradería y de libertad que respira, que no recrea hechos, sino que se centra en las personas anónimas que los hacen posibles. Personas que, si olvidamos que en la película son arquetipos, podrían ser cualquiera, pues ni son héroes ni villanos, simplemente son ...

Trinta lumes (2017)

Si hablamos de cine ambientado en Galicia y de cine gallego hay claras diferencias entre ambos. La más significativa no es el idioma: el primero suele ser en castellano y el segundo escoge el gallego, pero no es determinante. La diferencia fundamental la encontramos en aquello que expone y en cómo lo expone. Para ejemplificar estas diferencias comparemos  El desconocido (2016), rodado en A Coruña por Dani de la Torre , realizador gallego que asume el thriller hollywoodiense como espejo donde mirar su digna y entretenida propuesta genérica, y Trinta Lumes (2017), filmada en O Caurel por Diana Toucedo , también cineasta gallega, que nos adentra en las costumbres, en los mitos y en la humanidad del entorno. Quien haya visto ambas, comprenderá de qué hablo y también sabrá que la voz de Alba ( Alba Arias ), la niña desaparecida al inicio del film, nos traslada a la realidad y a la fantasía de  un espacio rural donde ambas se tocan, se comunican y ...

Diplomacia (2014)

Para quienes temen que les desvelen partes y finales de las películas, el cadáver de El crepúsculo de los dioses ( Sunset Boulevard ; Billy Wilder , 1950) o los films basados en hechos históricos quizá sean algo así como los aguafiestas cinematográficos, ya que, salvo los narrados por el cuerpo que flota en la piscina (cuya historia tiene mucho de real), las circunstancias que exponen los segundos y sus resoluciones finales se basan en realidades sabidas, en hechos y desenlaces como los expuestos en  Diplomacia ( Diplomatie , 2014) o  ¿Arde París? ( Paris Brûle-t-it? , 1966). Por fortuna, París no ardió. Esto nadie lo ignora, aunque puede que nunca sepamos lo cerca que estuvo de verse reducida a cenizas. Aún hoy, solo podemos especular con los motivos que llevaron al gobernador militar alemán a no dar la orden de detonar las cargas explosivas que había mandado colocar en diversos puntos estratégicos de la hermosa capital francesa. En la adaptación que René Clement reali...