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Torero! (1956)

Como apunte inicial, cabe señalar que, previo al rodaje de Torero!  (1956), el orensano  Carlos Velo  consideraba el toreo un espectáculo bárbaro, un atraso cultural y social, opinión que seguiría manteniendo después de su contacto con Luis Procuna, aunque sin negarle su bravura ni la del animal al que se enfrenta a vida o muerte mientras los instintos primarios del público salen a relucir en los gritos, rostros y diversos comportamientos que se observaban en determinados momentos de la película. Su rechazo, no exento de respeto hacia el famoso matador mexicano, se encuentra en  Torero! , en la que  Velo desmitificó la tauromaquia desde la originalidad de narrar las imágenes documentales -en las antípodas del mero reportaje- desde el intimismo dramático que adquiere la figura de Procuna, el hombre y no el torero abucheado o vitoreado según el humor del respetable, en ocasiones irrespetuoso cuando no violento. El diestro mexicano, protagonista exclusivo de e...

Los nuevos centuriones (1972)

La transformación sufrida por la industria cinematográfica hollywoodiense durante la década de 1960 encuentra parte de su explicación en el desencanto y en las circunstancias político-sociales que afectaban al país por aquel entonces. Atrás quedaban el sistema de estudios, las coloristas comedias musicales o las grandes superproducciones, que encontraron su canto de cisne en Cleopatra ( Joseph L.Mankiewicz , 1963). Aquel Hollywood, para algunos dorado, dejó paso a otro más sombrío donde el pesimismo y la violencia, que ya se observan en films como  Los sobornados ( The Big Heat , Fritz Lang , 1955), fueron ganando presencia en la pantalla hasta convertirse en parte fundamental del discurso fílmico de los dos géneros por excelencia norteamericanos: el cine negro y el western. La evolución se había iniciado en los años cincuenta, pero la ruptura llegó a partir de los nuevos movimientos cinematográficos que se impusieron a principios de los sesenta, de la necesidad de renovación del...

Serenity (2005)

En un medio donde los números lo son todo, los índices de audiencia y los intereses económicos son los jueces que determinan la continuidad de las series en antena. Poco importa la calidad que atesoren o los seguidores a quienes se deja sin respuestas, lo que priman son las estadísticas que, si no resultan satisfactorias, provocan cancelaciones como la de  Firefly  (2002). Esta entretenida e interesante propuesta de Joss Whedon  dejó de emitirse antes de la conclusión de su primera y única temporada, aunque, por fortuna para sus incondicionales, no tardó en ponerse a la venta una edición en DVD con los dieciséis capítulos que la forman. Gracias al éxito alcanzado por esta edición doméstica, dos años después Whedon  pudo ofrecer a los aficionados una conclusión a las aventuras espaciales de la tripulación de la Serenity en una película cuya trama se desarrolla meses después de los hechos narrados en el último capítulo.  Serenity no decepciona en su inten...

La banda de los Grissom (1971)

Siguiendo la estela de  Arthur Penn  en  Bonnie & Clyde  (1967),  Robert Aldrich  ubicó la historia de La banda de los Grissom ( The Grissom Gang , 1971) durante la Gran Depresión, pero, al contrario que Penn , Aldrich  prescindió de cualquier atisbo de romanticismo a la hora de desarrollar sus personajes y los hechos que van dando forma a <<una buena película>> que él mismo definió como <<una historia personal, aunque bastante violenta>>, lo cual implicaba la posibilidad, casi certeza, de convertirse en un fracaso comercial. El realizador era consciente de ello, como demuestran sus palabras: <<es posible que no ganemos dinero con "La banda de los Grissom". No es una película de tipo comercial>>, palabras también extraídas de su respuesta a la pregunta realizada por  Alain Silver en diciembre de 1970 —publicada en España en  La mirada oblicua: el cine de Robert Aldrich , monográfico que en 1996 l...

Amanecer en Puerta Oscura (1957)

Tanto en el silente español como en el cine de la Segunda República se realizaron diversos acercamientos al bandolerismo en títulos como  Sierra de Ronda ( Florián Rey , 1933) o  Diego Corrientes ( Ignacio F.Iquino , 1935), basada en el personaje real que ya había sido llevado a la pantalla en 1914 por Alberto Marro  y en 1924 por  José Busch  (y volvería a serlo en 1959 por Antonio Isasi Isasmendi ), pero las películas de bandoleros alcanzarían sus máximos exponentes en la década de 1950, en  Carne de horca  ( Ladislao Vajda , 1953) y  Amanecer en puerta oscura  (1957). Además de su temática común, aunque planteada desde perspectivas distantes, ambas producciones presentan la búsqueda de redención del forajido, que evoluciona desde el individualismo y culpabilidad iniciales hacia su perdón por el pasado que atormenta su presente. Si el personaje central del film de Vajda es un terrateniente acomodado que, debido a una deuda de juego, a...

Calle Mayor (1956)

El cine más personal de Juan Antonio Bardem  adquiere su sentido en la intención del cineasta de oponerse al estancamiento sociocultural y al régimen franquista en un momento en el que muy pocos realizadores españoles lo hacían. Para ello empleó la metáfora como recurso, de otro modo producciones como Muerte de un ciclista (1955),  Calle Mayor  (1956) o La venganza (1957) nunca hubieran visto la luz. Para él, las películas eran el medio ideal para constatar la realidad de su momento, pero implicándose a la hora de emitir juicios sobre aquello de lo que era testigo. Por este motivo en Calle Mayor , a pesar de estar ambientada en una ciudad de provincias que podría ser cualquiera, lo que Bardem  expone y juzga es el conjunto de la sociedad española de la época, la hipocresía y la apatía, la ausencia de autocrítica, las apariencias como principio y fin, la falta de diálogo o la insolidaridad que domina allí donde se mire. Fue un hecho sonado la detención del cineast...

Los asesinos están entre nosotros (1946)

La conferencia celebrada en Yalta, en febrero 1945, supuso un cambio sustancial en el mapa geopolítico europeo. En la ciudad crimea, entre otras cuestiones, los gobiernos de Estados Unidos, Reino Unido y la Unión de Repúblicas Socialistas se repartieron la responsabilidad de supervisar la transición política de los distintos territorios liberados y vencidos, lo cual deparó entre otras cuestiones la partición de Alemania en cuatro sectores y el posterior nacimiento de los dos grandes bloques que no tardarían en enfrentarse en lo que se dio a conocer como Guerra Fría. El ejemplo más claro de esta división de intereses se produjo en la propia Alemania, donde, tras devolver los territorios controlados por los aliados al pueblo alemán, se crearon dos estados antagónicos: La República Federal y la República Democrática. Nacido de manera oficial en 1949, en este último país, como en el resto de los controlados por la Unión Soviética, desde la liberación hasta finales de la década de 1980, el ...