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La noche (1960)

La experiencia, la observación y la reflexión se confabulan en Michelangelo Antonioni  —y sus coguionistas Tonino Guerra y Ennio Flaiano — para situarnos al filo de la afirmación de que la mayoría de las comunicaciones que establecemos, antes y ahora, en una era más tecnológica, son de incomunicación. Sencillamente, aunque oigamos otras voces, no escuchamos lo que nos dicen. Cierto que todos tenemos algo que decir (o así lo creemos), pero lo problemático no es decirlo, sino no escuchar o que al hablar sintamos como nuestras voces no llegan, se acallan en la distancia que nos separa.  La incomunicación es un fenómeno que afecta a muchas relaciones, incluso existe la incomunicación con uno mismo; en todo caso, precipita el deterioro del que no se libran Giovanni ( Marcello Mastroianni ) y Lidia ( Jeanne Moreau ), la pareja protagonista de La noche ( La notte , 1960) . Su matrimonio se encuentra en un punto muerto, ni siquiera recuerdan qué les une. La cruda realidad se pr...

Plácido (1961)

Su capacidad de generar complicidad, risa, sonrojo, vergüenza, ajena y propia, incluso la reflexión sobre nosotros mismos como parte de un colectivo que, en su afán de esconder su imperfección y su mezquindad, se escuda en la falsa respetabilidad y la inexistente solidaridad que  Luis García Berlanga  caricaturiza festivo se suman a los demás tangibles e intangibles que hacen de  Plácido  (1961)  una de las grandes sátiras rodadas aquí, allí o en cualquier otro lugar. Los numerosos e inolvidables personajes de  esta comedia coral  y las situaciones expuestas desde la ironía y el esperpento, que ya asoma en los títulos de crédito y su acompañamiento musical, hasta llegar al villancico final, <<...porque en esta tierra ya no hay caridad, ni nunca la ha habido ni nunca la habrá>>,  provocan que la sátira social ya presente en anteriores títulos del cineasta valenciano, caso de las excelentes  ¡Bienvenido Mister Marshal...

Un marido rico (1942)

Desde el primer momento, Un marido rico ( The Palm Beach Story , 1942) asume, presume y confirma ser una locura de altura, de las que el enredo y las confusiones viven un desenfreno y una comicidad ya imposibles, porque imposible sería otro  Preston Sturges  igual a este  maestro de la comedia, quien, sin discusión posible, es uno de los grandes nombres que ha dado el género desde la irrupción del sonoro hasta, supongo, cualquier tiempo cinematográfico por venir .  Sturges , con  permiso de Billy Wilder y de John Huston,  el director-guionista hollywoodiense más brillante e ingenioso de la primera mitad de la década de 1940, abre el film con una rápida sucesión de escenas entremezcladas, aparentemente sin sentido (que encontrarán explicación al final de la película) y que finalizan en la boda de Gerry ( Claudette Colbert ) y Tom ( Joel McCrea ). ¿Vivieron felices? Esta pregunta sirve para evidenciar ironía, o cierto cinismo escéptico, y avanzar  la ...

Tres padrinos (1948)

La relación de  John Ford  con la novela de Peter B. Kyne The Three Goodfathers viene del silente, de cuando la adaptó por primera vez en Hombres marcados ( Marked Men , 1918), que era la segunda versión cinematográfica de la obra que Edward LeSaint  ya había llevado a la pantalla en Three Godfathers (1916). Posteriormente,  Ford  rodaría  Tres hombres malos ( Three Bad Men , 1926), que, aunque no lo acredite, se inspira en el libro que, adaptado en esta ocasión por Laurence Stallings y Frank S. Nugent , también le proporcionó la historia para  T res padrinos  ( Three Godfathers , 1948), la adaptación más popular de la novela y, hasta la fecha, también la última acreditada. Señalo esto anterior porque Coline Serreau , en Tres solteros y un biberón ( 3 hommes et un coffin , 1985), parte de una premisa similar  y la transforma en una comedia francesa. Pero esa es otra historia, la de Kyne también tuvo, entre los treinta años que sep...

de Almería a Big Whiskey

Cansado de papeles irrelevantes y de su estancamiento en la serie Rawhide , Clint Eastwood se compró un poncho y se fue a Almería a rodar a las órdenes de  Sergio Leone   Por un puñado de dólares , la primera película de la famosa trilogía del dólar ( La muerte tenía un precio y El bueno, el feo y el malo ). Aunque la realidad siempre es más complicada. Eastwood llevaba varios años interpretando personajes sin importancia en films como Tarátula ( Jack Arnold , 1955) o La escuadrilla Lafayette ( William A.Wellman , 1957), de modo que su carrera artística parecía condenada al fracaso, mientras, al otro lado del Atlántico, el cineasta italiano  necesitaba un actor para su primer western. Había pensado en Henry Fonda , luego en James Coburn y en  Charles Bronson , pero la contratación de estos no se ajustaba al escaso presupuesto del film (el sueldo de  Eastwood  fue de 15.000 dólares) y tuvo que conformarse con un joven desconocido que no encajab...

Los viajes de Sullivan (1941)

La denuncia social que fluye a través de las imágenes de  Los viajes de Sullivan (Sullivan's Travels)  provoca que, por momentos, el título más reputado de  Preston Sturges  abandone su tono cómico inicial y se adentre en el realismo dramático que acompaña al personaje principal cuando entra en contacto con un mundo que le es ajeno, donde descubre el amor, el dolor y la desesperanza. La idea de esta odisea parte de la fallida proyección de Oh brother, where art thou (título que los hermanos Coen tomaron para uno de sus films), en la que Sullivan ( Joel McCrea ), director de éxito, pretende mostrar la situación que viven las clases menos favorecidas de la nación en un momento de depresión económica. Pero los ejecutivos de los estudios pretenden quitar esa idea de la cabeza de su director estrella y, para conseguirlo, argumentan que no puede dirigir un film de esas características porque desconoce un mundo que, a pesar de su cercanía, ...

Sabrina (1954)

Erase una vez una mansión rodeada de vastos jardines y bellas fuentes. Allí vivía la soñadora, romántica y frágil Sabrina ( Audrey Hepburn ), pero esta jovencita no era la princesa de un cuento de hadas, ni siquiera era el hada de un cuento. Ella era la hija del chófer de la familia Larrabee. Y lo más importante para ella era su idea y su ideal de amor, uno tan imposible como inevitable, pues toda su vida había estado enamorada de David ( William Holden ), el más joven de los hermanos Larrabee. Sin embargo, este don Juan, vividor e irresponsable, como corresponde a un buen don Juan, ni siquiera advertía la presencia de la inocente muchacha, ya que la única preocupación de este príncipe de cabellos dorados residía en preparar el ambiente propicio para que sus conquistas se rindiesen a sus encantos. Desde lo alto de un árbol, Sabrina observaba, sufría y deseaba. Mas era consciente de que la Luna quedaba fuera de su alcance. Triste, dominada por una terrible sensación de fracaso, intentó...