Ir al contenido principal

Alfonso XIII, de aficionado a pionero del cine porno


Aparte de rey, puesto que le llegó de familia, Alfonso XIII también fue productor de películas. Pero las suyas no iban a ser documentales ni de bandoleros que emulasen en la pantalla las aventuras del “Tempranillo” por la Serranía de Ronda, ni religiosas con Balarrasa o Sor Citroen de protagonistas. Tampoco iban a ser dramáticas, ni folclóricas ni cómicas, aunque satirizase en ellas a las figuras más cernanas a su cargo real. Rodeado de políticos y del clero, estos iban a ser algunos de los personajes que el monarca pretendía parodiar en sus películas. Las produciría por afición, sin pensar en la posibilidad de negocio, mas había un “pero”, que no eran para todos los públicos, ni siquiera para mayores de edad. Serían para consumo propio y, además, convenía mantenerlo en secreto, pues estaría mal visto por la sociedad de su reino que el cabeza visible de la corona fuese un pornógrafo.

Desde los tiempos de la Babilonia que inspiró a Griffith y supongo que antes, sexo, fantasías y poder se daban la mano en las alturas, pero el cine trajo consigo nuevas posibilidades. Prácticamente, desde sus orígenes hubo quienes vieron en las imágenes de coitos y desnudos en movimiento su oportunidad de negocio. ¿Dónde y cuándo se produjo la primera película erótica? ¿Quiénes fueron los pioneros de este tipo de cine? ¿Quienes eran los autores de las escenas que le llegaban del extranjero? Las respuestas a las tres primeras preguntas son Francia, 1896, Eugène Pirou y Albert Kirchner —respectivamente, productor y operador de El atardecer de la casada (Le couche de la Mariée, 1896)—. Por lo que es de presumir que las primeras películas de la colección del monarca fuesen importadas de Francia, más adelante, quizá, también hiciese compras en Italia; aunque fuesen de una u otra procedencia, no tardaron en resultarle cansinas. ¿No le satisfacían? ¿Ya no le excitaban aquellas imágenes traídas de forma clandestina allende los Pirineos? Se había cansado de ver una y otra vez la misma situación. Así que habló con el leal conde de Romamones y le instó a que buscase por ahí alguien que le cumpliera el capricho de rodar para él algunas de sus fantasías que no asomaban en las pelis francesas e italianas. El aristócrata, consciente de su deber para con la corona, contactó con los hermanos Baños Martínez, Ramón y Ricardo, pioneros cinematográficos y dueños de la productora Barcelona Royal Films, y les encargó la filmación de historias con sexo explícito, o de esto con un poco de aquello, para disfrute del rey y de quien el monarca, en su sabiduría regia, tuviera a bien invitar a las sesiones golfas que se proyectaban secretamente en el Palacio Real. Solo era una afición o una adicción privada, sus culpas políticas fueron otras y otras circunstancias serían las que le obligarían a salir del país y abandonar sus posesiones, entre ellas su colección de films porno. En la actualidad solo se conservan tres de aquellas películas rodadas en la década de 1920 —El confesor, El ministro y El consultor de señoras—, restauradas por la Filmoteca Valenciana. Habían ido a parar a manos de un religioso, censor durante el franquismo, quien, a edad avanzada, quiso desprenderse de ellas y se las vendió a José Luis Rado en 1987. Se calcula que pudieron ser decenas las obras pornográficas producidas por este Borbón que, visto desde una perspectiva cinematográfica, pasó a la historia del cine español como el primer productor porno. Para muchos queda como una curiosidad, para otros suena a chiste, pero en ningún caso fue lo que le obligó al exilio en 1931. Esa es otra historia, la que se abre a la efímera e inestable II República y a la posterior y devastadora guerra civil…



Comentarios

  1. Así que un curita censor anciano conservó 3 películas que se han salvado...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eso parece; las tenía como parte de su colección. Las películas aparecieron en una base militar en Zaragoza y después fueron a parar a su filmoteca y allí quedaron hasta llegar a la Filmoteca Valenciana. Toda una historia

      Eliminar
  2. Y cómo se ve que Barcelona era la capital del cine en esa época

    ResponderEliminar
  3. La reivindicación del género porno en el cine parece que sigue vigente, a pesar de ciertos sectores

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Sucker Punch (2010)

Una alternativa de la realidad Por Antonio Pardines Una de las ideas expuestas por Zach Snyder en Sucker Punch (2010) nos dice que la libertad se genera y se alcanza en la mente, pero el realizador no profundiza en aquello que insinúa y se recrea en el artificio audiovisual que solapa la idea central del film. Condicionada por aquello que el pensamiento fantasea y modifica según los conocimientos adquiridos, la imaginación es la vía de acceso al estado idealizado por la protagonista, un estado para ella real y que plantea interrogantes como ¿qué es fantasía y qué es realidad? ¿Dónde empieza la una y termina la otra? ¿O quién las delimita? Para Baby Doll ( Emily Browning ) la realidad es el gris encierro que sufre antes y durante su estancia en el centro psiquiátrico que su mente transforma en el colorido físico y musical donde sumerge su mente para alcanzar la libertad. Tanto en el espacio opresivo donde vive su encierro como en aquel otro que ella transforma en fantasía prima el bar...

Honor de cavalleria (2006)

Hay que ser quijotesco para pretender trasladar a la pantalla el clásico universal escrito por Miguel De Cervantes , pero, quizá, resulta más quijotesco tomar a sus dos personajes principales y realizar o filmar fragmentos de su monotonía, fragmentos que se unen y que, en su sucesión, establecen la conexión entre la naturaleza y el ser humano, fragmentos que captan vida, comedia y drama (así los interpreto), fragmentos en los que parece no suceder nada, y sin embargo sucede la no aventura, los tiempos muertos y, para quien conecte con ellos (supongo que seremos minoría), estos entretienen. Albert Serra  crea sus propios Quijote ( Lluís Carbó ) y Sancho ( Lluís Serrat ) y los ubica en un espacio abierto natural, rodeados de sonidos, de iluminación natural, golpeados por el viento o refrescando sus cuerpos en corrientes fluviales. Son dos personajes silenciosos, prácticamente los únicos que asoman en las imágenes en las que Sancho guarda silencio mientras escucha como el caba...

Posición avanzada (1965)

Como narrador cinematográfico, Pedro Lazaga era muy bueno; el mejor ejemplo bien podría ser Cuerda de presos (1955), su película preferida, pero un fracaso comercial que le decantó hacia un tipo de cine de consumo fácil. Otro cantar es si aprovechó o desaprovechó su talento en películas y temas que, en su mayoría, estaban destinados a todos los públicos, es decir, a no tener el menor encontronazo con la censura y a hacer buenas taquillas. No era una cuestión de ego ni de política, carecía de las pretensiones de renovar el cine español que podrían encontrarse en un tipo Portabella o Saura, o ideológicas a lo Bardem. Tampoco perseguía un humorismo combativo y berlanguiano ni la suya era la pronunciada personalidad cinematográfica de un Regueiro, por no insistir en que Buñuel solo hubo uno y ese grandísimo “uno” rodó casi toda su filmografía fuera de España. Menos aún pretendía pasar por “autor”. Pero autor ¿de qué?, en una cinematografía controlada por la censura y, como cualquier otra, ...