Nacida con el cinematógrafo, en 1895, Dorothy Davenport dedicó parte de su vida al cine, siendo actriz, guionista y productora y también directora ocasional. Su primera producción fue El naufragio de la humanidad (Human Wreckage, 1923), que codirigió sin acreditar junto con John Griffith Wray. La coprodujo en asociación de Thomas Harper Ince, quien la había convencido para que protagonizase el film, el cual tiene su origen en la muerte por sobredosis de Wallace Reid en 1923, de quien Davenport era viuda. Consecuentemente, se entiende que El naufragio de la humanidad sea una película de propaganda y a la vez un film personal para ella, en la que la actriz asume el rol de Ethel MacFardand, una mujer que lucha contra los narcóticos y cuyo marido, el abogado Alan MacFarland (James Kirkwood), cae en la adición. La finalidad propagandística del film es la de advertir del peligro que supone el consumo y abuso de sustancias como la morfina, de la que Reid era adicto tras el accidente por el cual se la habían recetado. Así, debido a la muerte del actor, Davenport, que llevaba varios años retirada de la pantalla, dio un paso adelante en la lucha antidroga y fue la máxima responsable de un largometraje pionero en encarar la problemática de las drogas en la pantalla; algo inusual por entonces, entre otras cuestiones debido a la temática y a la naciente censura de la oficina Hays, cuyo famoso código no funcionaría totalitario hasta diez años después del estreno de este film, en la actualidad perdido, pérdida que también supone un problema y quizá una decepción para quien quiera hacerse una idea más certera y precisa de esta película antidroga producida por Los Ángeles Bureu of Drugstore Addiction y Thomas H. Ince Corporation…
Una alternativa de la realidad Por Antonio Pardines Una de las ideas expuestas por Zach Snyder en Sucker Punch (2010) nos dice que la libertad se genera y se alcanza en la mente, pero el realizador no profundiza en aquello que insinúa y se recrea en el artificio audiovisual que solapa la idea central del film. Condicionada por aquello que el pensamiento fantasea y modifica según los conocimientos adquiridos, la imaginación es la vía de acceso al estado idealizado por la protagonista, un estado para ella real y que plantea interrogantes como ¿qué es fantasía y qué es realidad? ¿Dónde empieza la una y termina la otra? ¿O quién las delimita? Para Baby Doll ( Emily Browning ) la realidad es el gris encierro que sufre antes y durante su estancia en el centro psiquiátrico que su mente transforma en el colorido físico y musical donde sumerge su mente para alcanzar la libertad. Tanto en el espacio opresivo donde vive su encierro como en aquel otro que ella transforma en fantasía prima el bar...


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