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El rayo verde (1986)

El rayo verde es el último rayo que se observa cuando el sol se pone en el horizonte, sin embargo, pocas son las ocasiones en las que alguien puede presenciar este fenómeno natural que presagia el conocimiento de los propios sentimientos. Quizá con el tiempo, Delphine (Marie Rivière) descubra en el horizonte esa luz verde que le permita asumir la soledad que le persigue desde la ruptura de su última relación. A medida que transcurre el verano y con él sus vacaciones se irá dando cuenta de su situación y de las escasas conexiones que existen con aquello que le rodean. Así pues, Delphine se ve obligada a pasar su periodo estival en soledad, de aquí para allá, buscando un lugar donde encontrarse y encontrar una compañía de la que ella misma rehuye, y lo hace porque la soledad le ha llevado a encerrarse en sí misma y a perder la confianza en aquello que puede ofrecer. Eric Rohmer realiza una excelente introspectiva de un ser aislado por su personalidad y por las circunstancias que la van marcando, al tiempo que expone un reflexión sobre la soledad en general y las necesidades que esta provoca. Delphine anhela encontrar algo que le satisfaga, no algo que le ocupe un vacío que sabe sería peor en el caso de mantener una relación por el mero hecho de mantenerla. Esto le lleva a semejar un bicho raro para sus amigas, que se preocupan por ella, pero desde el punto de vista equivocado, puesto que únicamente piensan en la necesidad de ocupar un espacio vacío, sin tener en cuenta si es lo que realmente precisa su solitaria amiga. Delphine deambula por su soledad mientras recorre algunas zonas de Francia, en las que se encontrará con personas con quienes no logra contactar, posiblemente por el miedo y la falta de confianza que ha generado ese distanciamiento con los demás. De este modo, se descubre en El rayo verde (Le rayon vert) un ejercicio reflexivo que permite a un director, tan personal, como Eric Rohmer profundizar en una situación que afecta al ser humano y lo hace desde una comedia que no provoca la risa, sino que invita a pensar en el obstáculo que se le presenta a una protagonista que puede llegue a conocerse y a descubrir sus propias necesidades.

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