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Fragmentos de nada: la ventana



Fragmentos de nada: la ventana


Por Antonio Pardines



Al ver aquella ventana pensé en la luz y en su ausencia, en el fuera-dentro que me generó la sensación de ser testigo de un juego, de una lucha caprichosa que no es sino un hermanamiento a perpetuidad. El claroscuro que se producía allí me situaba fuera, aunque me supiera en el interior de la habitación que descubrimos entre el abandono, las lápidas y el misterio que le concede la idea de existir y al tiempo no hacerlo. Más adelante, al regresar de nuevo la atención a la ventana, recordé la convalecencia que Sebald cuenta a los lectores de «Los anillos de Saturno» (1) y me pregunté cómo un marco puede reducir el mundo (a lo que permite contemplar) y a la vez invitar a expandirlo; a crear espacios fuera de los límites marcados. Entonces, pensé en cómo un plano limita y en cómo lo que importa, lo sustancial y vital, incluso su sentido más profundo, queda fuera del encuadre, que siento estático aunque las nubes se muevan, unas hojas se sequen al sol o un avión asome en él y lo recorra hasta desaparecer, generando la fugacidad temporal y existencial. Ese fuera de campo puede situarse en la mente o en un espacio extenso que no vemos ni comprendemos, pero que podemos intuir más allá de la imagen a la que tenemos acceso. Si no fuera así, nuestro mundo y nosotros mismos seríamos más limitados de lo que ya somos, y lo somos en gran medida. Dicha amplitud de miras posibilita fijar la mirada en un movimiento constante que busca y nos desvela qué hay detrás del ventanal, dentro y fuera de nuestro pensamiento; aunque la mayoría de las veces solo nos permita imaginar, inventar, soñar incluso con la libertad, lo cual es un logro, tal vez la aspiración máxima. Quizás por ello Roberto Benigni dibuje una ventana durante su encierro compartido en Bajo el peso de la ley (Down by Law, Jim Jarmusch, 1987) junto a Tom Waits y John Lurie. ¿Quién sabe? Pero quizás todos seamos un poco como ese personaje y dibujemos nuestras ventanas para dejar entrar la luz y permitir salir las sombras, lo cual crea el espacio intermedio donde nos ubicamos…


(1) W. G. Sebald: «Los anillos de Saturno» (traducción de Carmen Gómez García y Georg Pichler). Editorial Anagrama, Barcelona, 2021.


Fotografía: interior de la Iglesia de Santa María la Nueva (Noia)


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