<<Nuestra fórmula es bien sencilla. Una historia de amor, tres escenas de terror más sugerido que mostrado y una sola de auténtica violencia. Fundido en negro. Todo ello en setenta minutos>> explicó Val Lewton en relación a La mujer pantera (Cat People, 1942). El éxito de la película, la primera que el gran (y casi olvidado) Jacques Tourneur dirigió para Lewton, supuso el inicio de una serie de films de serie B fundamentales para el desarrollo del género fantástico y de terror. Yo anduve con un zombie, El hombre leopardo, también dirigidas por Tourneur, La maldición de la mujer pantera y Ladrón de cadáveres, ambas realizadas por Robert Wise, La séptima victima, The Ghost Ship, La isla de la muerte y Bedlam, las cuatro de Mark Robson, completan el brillante ciclo rodado en la RKO (por aquel entonces al borde de la bancarrota). Bajo la producción de Lewton, atípico productor, más cercano a un director-autor que a un ejecutivo, que además solía participar en la escritura de los guiones firmando con el seudónimo Carlos Keith, estos títulos adscritos al género de terror apenas muestran escenas explícitas de violencia o de monstruosidad. Lo pretendido, y logrado, sería dar rienda suelta a la imaginación (lugar donde habita el miedo) para sugestionar la mente del público, que se vería involucrado en una trama que le transmite angustia e inquietud. La más famosa de estas producciones es La mujer pantera, que a pesar de su bajo presupuesto, unos ciento treinta mil dólares, y la velocidad del rodaje, veintiún días, desprende una elegancia patente en todo su metraje (poco más de una hora de duración, acorde con las producciones de bajo presupuesto de la época).
Una alternativa de la realidad Por Antonio Pardines Una de las ideas expuestas por Zach Snyder en Sucker Punch (2010) nos dice que la libertad se genera y se alcanza en la mente, pero el realizador no profundiza en aquello que insinúa y se recrea en el artificio audiovisual que solapa la idea central del film. Condicionada por aquello que el pensamiento fantasea y modifica según los conocimientos adquiridos, la imaginación es la vía de acceso al estado idealizado por la protagonista, un estado para ella real y que plantea interrogantes como ¿qué es fantasía y qué es realidad? ¿Dónde empieza la una y termina la otra? ¿O quién las delimita? Para Baby Doll ( Emily Browning ) la realidad es el gris encierro que sufre antes y durante su estancia en el centro psiquiátrico que su mente transforma en el colorido físico y musical donde sumerge su mente para alcanzar la libertad. Tanto en el espacio opresivo donde vive su encierro como en aquel otro que ella transforma en fantasía prima el bar...



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