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El misterio de las doce sillas (1970)

El mayor fracaso de público de Mel Brooks director, también es la única película suya que adapta a la pantalla una obra literaria: Las doce sillas (1929). El cómico descubrió la historia para su segunda película en las páginas de la novela de los rusos Ilya Ilf y Yevgeni Petrov, cuya obra ya había sido adaptada con anterioridad en doce ocasiones, siendo la primera la checoslovaca Dvanáct kresel (Martin Fric y Michal Waszynski, 1933). Entre las siguientes se encuentra una versión realizada en la Alemania nazi, 13 sillas (13 Stühle, E. W. Emo, 1938), en la que no se acreditó a los autores de la novela debido a su origen judío, y la cubana que Tomás Gutiérrez Alea rodó en 1962. Posteriormente, la obra ha continuado adaptándose al cine y a la televisión, pero, en la actualidad, quizá la más popular sea esta versión de Brooks, debido sobre todo a la popularidad alcanzada por su director y guionista, que también se reservó un pequeño papel en la historia de amistad entre un antiguo aristócrata, tras la revolución burócrata venido a menos, y un joven que vive de su ingenio y del engaño. <<La producción de Las doce sillas costó novecientos mil dólares y no estoy seguro, pero con el paso de los años creo que casi cubrimos gastos. La película funcionó bastante bien en Nueva York, donde la gente iba a los cines de arte y ensayo a ver extraños experimentos como Las doce sillas, pero nunca llegó a cruzar el puente a George Washington.>> (1) Los personajes principales de El misterio de las doce sillas (The Twelve Chairs, 1970) asumen la condición de pícaros a la carrera y se lanzan en pos de un fin que, en el caso de Vorobyaninov (Ron Moody) y Ostap (Frank Langella), son cincuenta mil rublos en joyas escondidas en una silla de un juego de doce. El primer problema a salvar sería encontrarlas, ya que están diseminadas por todo el territorio soviético; pero el obstáculo más grande quizá sean ellos mismos y su entorno. De ese modo, Brooks aprovecha para recorrer con humor una Unión Soviética donde sus antihéroes se enfrentan a trabas de burocracia, costumbres y novedades, así como al pope Fiodor (Dom DeLuise), el confesor de la suegra de Vorobyaninov y el mayor bribón de todos los bribones que asoman en la pantalla de esta comedia rodada en la antigua Yugoslavia…

(1) Mel Brooks: ¡Todo sobre mí! Mis memorables gestas en el universo mundo del espectáculo (traducción de Ana Julia Sarmiento). Libros del Kultrum, Barcelona, 2023.

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