Ir al contenido principal

Good Morning Babilonia (1986)


Los hermanos Paolo y Vittorio Taviani realizan en Good Morning Babilonia (1986) su personal y peculiar viaje cinematográfico a los orígenes de Hollywood, que se convertiría en la fábrica de sueños, de elefantes blancos, por antonomasia —y por su visión comercial y del espectáculo—, un espacio de fantasía donde rinden homenaje al cine, al arte de la Italia renacentista y a la familia. Lo hacen acompañando a esos dos hermanos, hijos de hijos, de hijos de maestros constructores de catedrales, artesanos que llevan en sus genes, en el alma, el “Renacimiento”. Son hijos y serán padres, pero hablar de paternidades cinematográficas es más osado, pues antes del supuesto padre hubo otros previos, hasta alcanzar el origen que en el cine se asume oficial con los hermanos Lumière, que, al igual que los Taviani y los protagonistas del film, eran dos: Auguste y Louis. Con frecuencia, se escucha o se lee que David Wark Griffith inventó tantos recursos que se le atribuye el lenguaje cinematográfico “moderno”. Pero habría que establecer a qué se le llama lenguaje cinematográfico y decir cuáles son sus recursos; además tampoco conviene olvidar que antes de que Griffith usara la profundidad de campo o el travelling ya lo habían hecho los italianos como Giovanni Pastrone, en su Cabiria (1914), que lo influenciarían para dar forma majestuosa y “babilónica” a Intolerancia (Intolerance, 1916), más concretamente al episodio cuyos decorados son uno de los momentos que desarrollan los Taviani en Good Morning Babilonia.



El Griffith a quien da vida el británico Charles Dance es un pretexto para abordar un film que habla de la ausencia y la búsqueda de oportunidades, de la emigración, de cine y de arte, de padres e hijos, de la realidad y los sueños, y, obviamente, de dos hermanos que, como los Taviani, trabajan en equipo y por eso pueden superar las trabas que se les presentan y crear arte. Tanto el cine como la arquitectura son trabajos colectivos, aunque exista un director fílmico y maestro de obras, como serian Griffith y el padre (Omero Antonutti) de Andrea (Joaquim de Almeida) y Nicola (Vincent Spano), a quienes, antes de abandonar Italia les recuerda que <<Sois dos y esa es vuestra fuerza>>. Ya en el continente americano, el sueño tarda en llegar y así descubren que ese nuevo mundo idealizado, en los sueños y esperanzas de los emigrantes, no es el paraíso, sino un lugar donde prosperan aprovechando las oportunidades o mismamente creándolas. No obstante, la realidad difiere del cine, más onírico, y los hermanos Taviani sueñan cine para que sus dos personajes lleguen a Hollywood y se enamoren de Edna (Greta Scacchi) y Mabel (Désirée Nosbusch), dos amigas inseparables como ellos, y triunfen, pero también donde sus caminos se separan cuando, en 1917, Estados Unidos entra en la Primera Guerra Mundial (1914-1918).




Comentarios

Entradas populares de este blog

Sucker Punch (2010)

Una alternativa de la realidad Por Antonio Pardines Una de las ideas expuestas por Zach Snyder en Sucker Punch (2010) nos dice que la libertad se genera y se alcanza en la mente, pero el realizador no profundiza en aquello que insinúa y se recrea en el artificio audiovisual que solapa la idea central del film. Condicionada por aquello que el pensamiento fantasea y modifica según los conocimientos adquiridos, la imaginación es la vía de acceso al estado idealizado por la protagonista, un estado para ella real y que plantea interrogantes como ¿qué es fantasía y qué es realidad? ¿Dónde empieza la una y termina la otra? ¿O quién las delimita? Para Baby Doll ( Emily Browning ) la realidad es el gris encierro que sufre antes y durante su estancia en el centro psiquiátrico que su mente transforma en el colorido físico y musical donde sumerge su mente para alcanzar la libertad. Tanto en el espacio opresivo donde vive su encierro como en aquel otro que ella transforma en fantasía prima el bar...

Honor de cavalleria (2006)

Hay que ser quijotesco para pretender trasladar a la pantalla el clásico universal escrito por Miguel De Cervantes , pero, quizá, resulta más quijotesco tomar a sus dos personajes principales y realizar o filmar fragmentos de su monotonía, fragmentos que se unen y que, en su sucesión, establecen la conexión entre la naturaleza y el ser humano, fragmentos que captan vida, comedia y drama (así los interpreto), fragmentos en los que parece no suceder nada, y sin embargo sucede la no aventura, los tiempos muertos y, para quien conecte con ellos (supongo que seremos minoría), estos entretienen. Albert Serra  crea sus propios Quijote ( Lluís Carbó ) y Sancho ( Lluís Serrat ) y los ubica en un espacio abierto natural, rodeados de sonidos, de iluminación natural, golpeados por el viento o refrescando sus cuerpos en corrientes fluviales. Son dos personajes silenciosos, prácticamente los únicos que asoman en las imágenes en las que Sancho guarda silencio mientras escucha como el caba...

El sendero de la traición (1988)

Ismos prematrimoniales Por Antonio Pardines Una de las características del cine de Costa-Gavras es el adentrarse en espacios y en situaciones que desvelan el abuso ya sea de un Estado o de un grupo de poder. Y sus películas suelen funcionar como manifiestos cinematográficos que no temen señalar desmanes y crímenes, sobre todo aquellas en las que contó en el guion con la colaboración de Jorge Semprún y de Franco Solinas, dos escritores igual de comprometidos y con quienes trabajó durante su primera época. Ya considerado uno de los grandes del «cine político», gracias a Z (1969), La confesión ( L’aveu , 1970) y Estado de sitio ( État de siège , 1972), su popularidad se disparó tras el éxito de la espléndida crónica realizada sobre el golpe de estado de los militares chilenos en 1973 y la posterior represión en Desaparecido ( Missing , 1982), cuyo guion corrió a cargo de Donald E. Stewart, que adaptaba el libro homónimo de Thomas Hauser. Más adelante, cuando regresó al cine de habla i...