Una alternativa de la realidad Por Antonio Pardines Una de las ideas expuestas por Zach Snyder en Sucker Punch (2010) nos dice que la libertad se genera y se alcanza en la mente, pero el realizador no profundiza en aquello que insinúa y se recrea en el artificio audiovisual que solapa la idea central del film. Condicionada por aquello que el pensamiento fantasea y modifica según los conocimientos adquiridos, la imaginación es la vía de acceso al estado idealizado por la protagonista, un estado para ella real y que plantea interrogantes como ¿qué es fantasía y qué es realidad? ¿Dónde empieza la una y termina la otra? ¿O quién las delimita? Para Baby Doll ( Emily Browning ) la realidad es el gris encierro que sufre antes y durante su estancia en el centro psiquiátrico que su mente transforma en el colorido físico y musical donde sumerge su mente para alcanzar la libertad. Tanto en el espacio opresivo donde vive su encierro como en aquel otro que ella transforma en fantasía prima el bar...

El final feliz no fue impuesto, es una leyenda. Todo el desarrollo de la historia y los personajes va hacia ese final feliz, lo comtrario no tendría sentido.
ResponderEliminarGracias por el comentario.
EliminarQuizá sea una leyenda, quizá no. Lo único que puedo decir es que el final de la novela homónima de Dorothy Scarborough, en el que se basa el guion del film, difiere del final de la película. Según contó Lilliam Gish, los “exhibidores” no estaban contentos con un final que les pareció trágico (posiblemente ante la reacción del público). Era algo habitual en Hollywood hacer cambios en sus films según la reacción del público en los primeros pases o en un pase previo. Lo cierto es que no se ha encontrado el final aludido por la actriz, pero esto tampoco lo descarta, puesto que muchas copias de películas y la mayoría de metrajes descartados se han perdido para siempre.
En cuanto a si un final diferente carecería de sentido, creo que sí lo tendría (igual que lo tiene el que es), aunque sería otro y no quiere decir que sea mejor ni peor. En la vida, en la interpretación que le damos, no todo sale de un modo que queremos suponer lógico, aunque lo que suceda entre dentro de la lógica (que va más allá de la lógica de cada uno). De cualquier forma, damos sentido a las vivencias a posteriori; mientras suceden, las vivimos. Y eso es lo que le sucede a Letti, vive el viento, vive sus miedos y vive su camino hacia la locura. Y nada de lo que va viviendo apunta que otras opciones careciesen de sentido.
Saludos.