Ir al contenido principal

Tiempo de morir (1985)



La obsesión de venganza afecta a la mente de Julián Moscote (Sebastián Ospina), nublando su juicio y empujándole a someter a Juan Sáyago (Gustavo Angarita) a un acoso irracional que nace de una falsa idea de honor y justicia. Julián es prisionero de la sin razón, una víctima de la irracionalidad que significa no asumir la verdad de un hecho acontecido dieciocho años atrás, hecho que podría volver a repetirse en el presente, y que impediría que Juan recuperase su vida, tras pasar todos esos años en la cárcel por la muerte del padre de Julián y Pedro Moscote (Jorge Emilio Salazar). Tiempo de morir descubre a un hombre que ha pagado su deuda con la justicia, y que únicamente desea recuperar su condición de ser humano para poder llevar una vida que pudo ser, pero que no fue tras caer en las provocaciones del viejo Moscote, un acoso irracional que se repite en su presente, y que, al igual que antaño, resiste como puede. Julián suda, tiembla y enloquece; tiene miedo, mucho miedo, miedo a morir y miedo a no matar, porque siente la obligación de cobrar una deuda que no existe más que en su cabeza, esa idea obsesiva no cesa de guiar sus actos irracionales que buscan desesperadamente una reacción que justifique la muerte de Juan. Pero para Sáyago el pasado ha quedado atrás, por eso sabe que caer en las provocaciones no es una opción; para él lo importante es Mariana (María Eugenia Dávila), la mujer con quien se iba a casar y con quien iba a compartir una vida que resultó imposible, como consecuencia de la muerte que le condenó a la cárcel y a la soledad. Ese recuerdo presente y pasado de soledad también afecta a Mariana, y la obliga a presentarse en casa de Sonia (Linda Botero), la prometida de Pedro, para que ésta conozca el sufrimiento de una existencia condenada por la falsa idea de valentía, honor y deber, así como el terrible daño que todos sufrirían si se consuma una venganza que se justifica con una falsa idea de honor. Para Mariana y para Juan Sáyago sólo existe una única realidad: la desolación de reconocer una vida perdida y un amor roto. Sonia reconoce en el rostro de Mariana esa sensación trágica, pero también la reconoce como una imagen de su propio futuro, si no hace algo para impedir un hecho injusto en el que se ve involucrado Pedro, quien no tardará en conocer la verdad de los hechos que obsesionan a su hermano. Todos ellos son víctimas de un pasado que parece querer repetirse en el presente, por eso desean que Juan abandone un pueblo anclado en el tiempo. Tiempo de morir se basó en un guión original del escritor Gabriel García Márquez, quien contó con la colaboración de Carlos Fuentes en los diálogos, que en 1965 sirvió a Arturo Ripstein para realizar su primera película, y en 1985 para que el director colombiano Jorge Alí Triana filmase esta tragedia en el que las situaciones se presentan tan tensas como el miedo que comparten sus personajes, sensación que parece interponerse en el deseo de Juan Sáyago de retomar su vida donde la dejó, pero también en la de todos los implicados, porque ninguno parece poder escapar de una obsesión irracional que sólo puede ser fatídica.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Sucker Punch (2010)

Una alternativa de la realidad Por Antonio Pardines Una de las ideas expuestas por Zach Snyder en Sucker Punch (2010) nos dice que la libertad se genera y se alcanza en la mente, pero el realizador no profundiza en aquello que insinúa y se recrea en el artificio audiovisual que solapa la idea central del film. Condicionada por aquello que el pensamiento fantasea y modifica según los conocimientos adquiridos, la imaginación es la vía de acceso al estado idealizado por la protagonista, un estado para ella real y que plantea interrogantes como ¿qué es fantasía y qué es realidad? ¿Dónde empieza la una y termina la otra? ¿O quién las delimita? Para Baby Doll ( Emily Browning ) la realidad es el gris encierro que sufre antes y durante su estancia en el centro psiquiátrico que su mente transforma en el colorido físico y musical donde sumerge su mente para alcanzar la libertad. Tanto en el espacio opresivo donde vive su encierro como en aquel otro que ella transforma en fantasía prima el bar...

Honor de cavalleria (2006)

Hay que ser quijotesco para pretender trasladar a la pantalla el clásico universal escrito por Miguel De Cervantes , pero, quizá, resulta más quijotesco tomar a sus dos personajes principales y realizar o filmar fragmentos de su monotonía, fragmentos que se unen y que, en su sucesión, establecen la conexión entre la naturaleza y el ser humano, fragmentos que captan vida, comedia y drama (así los interpreto), fragmentos en los que parece no suceder nada, y sin embargo sucede la no aventura, los tiempos muertos y, para quien conecte con ellos (supongo que seremos minoría), estos entretienen. Albert Serra  crea sus propios Quijote ( Lluís Carbó ) y Sancho ( Lluís Serrat ) y los ubica en un espacio abierto natural, rodeados de sonidos, de iluminación natural, golpeados por el viento o refrescando sus cuerpos en corrientes fluviales. Son dos personajes silenciosos, prácticamente los únicos que asoman en las imágenes en las que Sancho guarda silencio mientras escucha como el caba...

Posición avanzada (1965)

Como narrador cinematográfico, Pedro Lazaga era muy bueno; el mejor ejemplo bien podría ser Cuerda de presos (1955), su película preferida, pero un fracaso comercial que le decantó hacia un tipo de cine de consumo fácil. Otro cantar es si aprovechó o desaprovechó su talento en películas y temas que, en su mayoría, estaban destinados a todos los públicos, es decir, a no tener el menor encontronazo con la censura y a hacer buenas taquillas. No era una cuestión de ego ni de política, carecía de las pretensiones de renovar el cine español que podrían encontrarse en un tipo Portabella o Saura, o ideológicas a lo Bardem. Tampoco perseguía un humorismo combativo y berlanguiano ni la suya era la pronunciada personalidad cinematográfica de un Regueiro, por no insistir en que Buñuel solo hubo uno y ese grandísimo “uno” rodó casi toda su filmografía fuera de España. Menos aún pretendía pasar por “autor”. Pero autor ¿de qué?, en una cinematografía controlada por la censura y, como cualquier otra, ...