Testigo de cargo gana enteros cuando Charles Laughton asume el protagonismo (prácticamente todo el metraje), y se resiente (un mínimo) en la duración del último retroceso temporal, cuando Christine y Leonard se conocen en un Berlín similar al expuesto en Berlín occidente (A Foreing Affair, 1948), de hecho, en ese pasado, Dietrich asume un rol similar al que interpretó en aquella. A pesar de ese pequeño descenso en el ritmo narrativo, éste se recupera para mostrarnos el juicio contra Vole (magnífico en toda su duración). ¿Es culpable o inocente? Las pruebas que se presentan son circunstanciales, la actuación de Sir Wilfred es soberbia y nos muestra el por qué de su gran reputación. Para él no hay duda, además las declaraciones de los testigos son fácilmente rebatibles, ya que se trata en la mayoría de los casos de suposiciones sin fundamento, y que alcanzan hilaridad en el testimonio del personaje interpretado por Una O'Connor. Testigo de cargo resulta con su excelente combinación de humor y suspense, que no deja de entretener y sorprender, una imprescindible aproximación de Billy Wilder al cine de misterio e intriga, además de ser una espectacular prueba de que por mucho que se le tilde de director de comedia, él era un soberbio director de películas imperecederas que perduran en la memoria de quienes tienen el buen juicio de verlas.
Una alternativa de la realidad Por Antonio Pardines Una de las ideas expuestas por Zach Snyder en Sucker Punch (2010) nos dice que la libertad se genera y se alcanza en la mente, pero el realizador no profundiza en aquello que insinúa y se recrea en el artificio audiovisual que solapa la idea central del film. Condicionada por aquello que el pensamiento fantasea y modifica según los conocimientos adquiridos, la imaginación es la vía de acceso al estado idealizado por la protagonista, un estado para ella real y que plantea interrogantes como ¿qué es fantasía y qué es realidad? ¿Dónde empieza la una y termina la otra? ¿O quién las delimita? Para Baby Doll ( Emily Browning ) la realidad es el gris encierro que sufre antes y durante su estancia en el centro psiquiátrico que su mente transforma en el colorido físico y musical donde sumerge su mente para alcanzar la libertad. Tanto en el espacio opresivo donde vive su encierro como en aquel otro que ella transforma en fantasía prima el bar...




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