Ir al contenido principal

Antes llega la muerte (1964)

 

Previo a los créditos iniciales, Bob (Paul Piaget) es puesto en libertad, introducción/presentación que parece apuntar su protagonismo en Antes llega la muerte (1964). Y así es, Bob es el protagonista de este western dirigido por Joaquín Luis Romero Marchent, pero no es el único personaje de peso, ni en quien recae mayor interés, ya que se trata de un western coral cuyo recorrido por espacios abiertos y hostiles exige la colaboración grupal. Colaborar es el único medio de alcanzar la meta que se ha propuesto Clifflord (Jesús Puente), que vende sus posesiones para poder contratar hombres que le ayuden a atravesar territorio indio y llevar a María (Gloria Milland) a Laredo, población en la frontera mexicana en la que Clifford pone sus últimas esperanzas para salvar a su mujer, pues cabe la remota posibilidad de que un cirujano la operare del tumor que ella ignora —para evitarle la verdad, el doctor le ha dicho que está embarazada— y salvarle la vida. Este es el punto dramático de la historia escrita por Romero Marchent, Federico de Urrutia y Manuel Sebates, y cuya partitura de Riz Ortolani evoca los espacios abiertos de los grandes westerns estadounidenses de los que la película de Romero Marchent es espléndida deudora. Pero más allá de la tragedia de María, existe el deseo la venganza perseguida por Ringo (Robert Hundar), quien, obsesionado con vengar las muertes de sus hermanos, se convierte en la sombra de Bob. Su obsesión no se ve mitigada por la circunstancia de que Bob los matase en defensa propia. Tampoco este puede elegir; continúa enamorado de María y, debido a ese sentimiento, decide emprender la épica travesía que Antes llega la muerte desarrolla con soltura, siguiendo las pautas genéricas reconocibles: la venganza como motor, un recorrido repleto de peligros que pone a prueba a los viajeros, un grupo heterogéneo y, como tal, sus miembros persiguen fines distintos al pretendido por Clifford, lo cual conlleva el inevitable enfrentamiento, el ataque de los indios, la falta de agua en los tramos desérticos e incluso dosis de humor en Lin Chu (Gregory Wu), el cocinero chino que remite a su compatriota de Caravana de mujeres (Westward the WomenWilliam A. Wellman, 1951), y en la pícara pareja de amigos de Bob: Scometti (Fernando Sancho) y Dan (Beni Deus).




Comentarios

Entradas populares de este blog

Sucker Punch (2010)

Una alternativa de la realidad Por Antonio Pardines Una de las ideas expuestas por Zach Snyder en Sucker Punch (2010) nos dice que la libertad se genera y se alcanza en la mente, pero el realizador no profundiza en aquello que insinúa y se recrea en el artificio audiovisual que solapa la idea central del film. Condicionada por aquello que el pensamiento fantasea y modifica según los conocimientos adquiridos, la imaginación es la vía de acceso al estado idealizado por la protagonista, un estado para ella real y que plantea interrogantes como ¿qué es fantasía y qué es realidad? ¿Dónde empieza la una y termina la otra? ¿O quién las delimita? Para Baby Doll ( Emily Browning ) la realidad es el gris encierro que sufre antes y durante su estancia en el centro psiquiátrico que su mente transforma en el colorido físico y musical donde sumerge su mente para alcanzar la libertad. Tanto en el espacio opresivo donde vive su encierro como en aquel otro que ella transforma en fantasía prima el bar...

Honor de cavalleria (2006)

Hay que ser quijotesco para pretender trasladar a la pantalla el clásico universal escrito por Miguel De Cervantes , pero, quizá, resulta más quijotesco tomar a sus dos personajes principales y realizar o filmar fragmentos de su monotonía, fragmentos que se unen y que, en su sucesión, establecen la conexión entre la naturaleza y el ser humano, fragmentos que captan vida, comedia y drama (así los interpreto), fragmentos en los que parece no suceder nada, y sin embargo sucede la no aventura, los tiempos muertos y, para quien conecte con ellos (supongo que seremos minoría), estos entretienen. Albert Serra  crea sus propios Quijote ( Lluís Carbó ) y Sancho ( Lluís Serrat ) y los ubica en un espacio abierto natural, rodeados de sonidos, de iluminación natural, golpeados por el viento o refrescando sus cuerpos en corrientes fluviales. Son dos personajes silenciosos, prácticamente los únicos que asoman en las imágenes en las que Sancho guarda silencio mientras escucha como el caba...

Posición avanzada (1965)

Como narrador cinematográfico, Pedro Lazaga era muy bueno; el mejor ejemplo bien podría ser Cuerda de presos (1955), su película preferida, pero un fracaso comercial que le decantó hacia un tipo de cine de consumo fácil. Otro cantar es si aprovechó o desaprovechó su talento en películas y temas que, en su mayoría, estaban destinados a todos los públicos, es decir, a no tener el menor encontronazo con la censura y a hacer buenas taquillas. No era una cuestión de ego ni de política, carecía de las pretensiones de renovar el cine español que podrían encontrarse en un tipo Portabella o Saura, o ideológicas a lo Bardem. Tampoco perseguía un humorismo combativo y berlanguiano ni la suya era la pronunciada personalidad cinematográfica de un Regueiro, por no insistir en que Buñuel solo hubo uno y ese grandísimo “uno” rodó casi toda su filmografía fuera de España. Menos aún pretendía pasar por “autor”. Pero autor ¿de qué?, en una cinematografía controlada por la censura y, como cualquier otra, ...