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Los niños nos miran (1943)

La comedia Daré un millón ( Darò un milione , Mario Camerini , 1935) deparó entre otras circunstancias el primer encuentro entre dos espíritus afines, complementarios y rebosantes de la humanidad que iría asomando en sus películas comunes. Pero el afianzamiento de la relación profesional de  Vittorio De Sica y Cesare Zavattini  se produjo en Los niños nos miran ( I bambini ci guardano , 1943). Por lo que podríamos decir que, dejando en un aparte intentos previos que no vieron luz, este fue el inició visible de su colaboración, una de las más destacadas de la historia del cine. Pero más que un punto de arranque, Los niños nos miran  es un espléndido drama en el que ya encontramos aspectos que De Sica y Zavattini desarrollarían en posteriores proyectos en común. Me refiero al protagonismo infantil, el de la inocencia amenazada de los limpiabotas, de Bruno o de Totó, y a la doble mirada propuesta por la pareja: la que corresponde a sus personajes —desde la cual descubre...

Noche de vino tinto (1966)

Vaya por delante que prefiero al José María Nunes de Mañana (1957) y  No dispares contra mí (1961) que al más vanguardista de Noche de vino tinto (1966), título seminal de la llamada Escuela de Barcelona; de igual forma que me decanto por el cine de los miembros del IICE y el policíaco barcelonés que por las películas circunscritas a la EB. Con ello, no quiero despreciar la ruptura propuesta por el cineasta, al contrario, solo que, vista hoy, la recibo desfasada. Aunque intente comprender o conocer el pasado, mi juicio y mi pensamiento viven en este y no en aquel momento; y esta cuestión condiciona mi mirada, como también la condiciona (a favor) la intención del realizador de poner tierra de por medio con el cine realizado con anterioridad en España y (en contra) el afán de transcender, pero sobre todo la sensación de desfase tiene su origen en los diálogos, que pretenden profundidad y rozan la pedantería que puede generar la exasperación en quien los escucha. Esto, unido a la ...

Honor de cavalleria (2006)

Hay que ser quijotesco para pretender trasladar a la pantalla el clásico universal escrito por Miguel De Cervantes , pero, quizá, resulta más quijotesco tomar a sus dos personajes principales y realizar o filmar fragmentos de su monotonía, fragmentos que se unen y que, en su sucesión, establecen la conexión entre la naturaleza y el ser humano, fragmentos que captan vida, comedia y drama (así los interpreto), fragmentos en los que parece no suceder nada, y sin embargo sucede la no aventura, los tiempos muertos y, para quien conecte con ellos (supongo que seremos minoría), estos entretienen. Albert Serra  crea sus propios Quijote ( Lluís Carbó ) y Sancho ( Lluís Serrat ) y los ubica en un espacio abierto natural, rodeados de sonidos, de iluminación natural, golpeados por el viento o refrescando sus cuerpos en corrientes fluviales. Son dos personajes silenciosos, prácticamente los únicos que asoman en las imágenes en las que Sancho guarda silencio mientras escucha como el caba...

Jardín de mujeres (1953)

¿Existen individuos capaces de liberarse de imposiciones, normas y conductas, de supuestos e impuestos morales, de valores culturales y de otros condicionantes que la familia, la escuela y la sociedad introducen, inculcan y perpetúan desde la infancia para la supervivencia del sistema establecido? Realizada la pregunta, que cada quien responda, si le apetece. A mí me contraría, pues respondería que el ser humano utópico -capaz de superar lo asimilado- o aquel que viva aislado del resto del mundo, sí; pero del real y, por tanto, condicionado socialmente desde la cuna, lo dudo. Desde tiempos remotos, nos empeñamos en que nos dirijan y nos indiquen qué podemos hacer y por dónde debemos transitar; en caso contrario, posiblemente, sufriríamos desorientación, miedo, inseguridad, y nos veríamos al borde del caos, que no deja de ser el principio de un nuevo orden que, más temprano que tarde, se desvelará humanamente imperfecto -como cualquier revolución históri...

Diario de un ladrón de Shinjuku (1969)

Hace tiempo leí que <<la vanguardia, por definición, está destinada a renovar y quemarse, en cambio, el noventa y nueve por ciento de los casos tiende a repetirse y ganarse el favor de los burgueses>>*. ¿Se puede decir que  Nagisa Oshima  realizó un cine de vanguardia? De poder hacerlo, aunque yo lo considero un cine isla, el del cineasta japonés estaría entre ese uno por ciento que no se repite y que no pretende agradar y alcanzar el favor de nadie. Ahí habría que situar a Oshima , un cineasta a quien nunca le gustó negociar su discurso, ni suavizarlo, ni adornarlo para que fuese aceptado por el gusto mayoritario. Previo a su debut en la dirección con Calle de amor y esperanza ( Ai to kibo no machi , 1959) ya era un francotirador antisistema, que disparaba sus balas críticas contra las instituciones de su época. No solo le preocupaba el cine de consumo, la desidia en la que había caído y su falta de compromiso. Era su actitud frente a la vida, frente al orden est...

Obsesión (1942)

El primer contacto de Luchino Visconti con el cine profesional se produjo después de que le presentaran a  Jean Renoir . Para él, trabajó de ayudante en varias de sus películas de la década de 1930; entre ellas la inacabada y magistral  Una partida de campo ( Une partie de campagne , 1936). Durante aquel rodaje, condicionado por la falta de presupuesto y por el mal tiempo que impedía la filmación regular, el aristócrata italiano fijó su atención en los diferentes aspectos técnicos y aprendió cuanto pudo. Pero, aunque lo fueron en el cercano, las influencias recibidas de Renoir no serían determinantes en el futuro de Visconti  detrás de las cámaras. Sus influencias las encontramos en aspectos de su infancia, en sus contradicciones y obsesiones, en la ópera y en la literatura. No obstante, el gran cineasta francés sí fue fundamental para que el italiano descubriese en el cine un medio para expresar su creatividad —aunque esta también se desarrolló con gran éxito en tea...

Mirando hacia atrás con ira (1959)

Mirar hacia el pasado, y ver que en el presente no se han cumplido las promesas de mejora, cabrea a Jimmy ( Richard Burton ), que vive en un estado de ansiedad y violencia interna que se agudiza en compañía de Allison ( Mary Ure ), su mujer, de quien desprecia su origen clasista y su aparente aceptación del ayer en el hoy. Como el resto de los protagonistas del free cinema , Jimmy es un joven de clase obrera que se descubre disconforme con su momento, rechazando el orden establecido, el inamovible que se perpetúa en la sociedad a la que no desea pertenecer. Por ello vive odiando, se odia a sí mismo y al mundo del cual se evade tocando con su trompeta música jazz y oponiéndose con sus gritos y palabras a cualquier vestigio del conservadurismo anterior y posterior a la guerra, cuyo fin no trajo los cambios sociales que esperaba, al menos ningún cambio significativo. Odia la pequeña y lúgubre buhardilla que comparte con Allison y también con su amigo Cliff ( Gary Raymond ), y más adelan...