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Orgullo (1955)

Las grandes extensiones, el ganado y los vaqueros que las ocupan, le confieren su apariencia de western. El enfrentamiento entre dos familias, cuyos hijos se enamoran contraviniendo los deseos de los suyos, la aproxima a una tragedia shakespeariana. Pero Orgullo ni es lo uno ni lo otro, es la confirmación del estilo cinematográfico desarrollado por Manuel Mur Oti desde su debut en la dirección en 1949 hasta Fedra (1956). Salvo  Cielo negro  (1951) , cuatro de sus cinco primeras producciones parten del melodrama rural para exponer un entorno donde las fuerzas de la naturaleza, internas y externas, lo simbólico y la figura femenina, fuerte y sufrida como la tierra a la que pertenece, cobran una importancia inusual dentro del cine español de su época, de cualquier época. Pero, a diferencia de Julia en  Un hombre va por el camino (1949), Aurelia en  Condenados  (1953) y Estrella en  Fedra , Laura ( Marisa Prado ), la protagonista de Orgullo...

...Y el mundo marcha (1928)

La predilección de King Vidor por conceder el protagonismo de sus películas más personales a hombres y mujeres corrientes se confirma en el soldado interpretado por John Gilbert en  El gran desfile  ( The Big Parade , 1925), uno más entre los miles de jóvenes que desfilan ilusionados antes de entrar en contacto con la realidad bélica, en la aspirante a actriz de Espejismos ( Show People , 1928), que llega a Hollywood para dejarse seducir por la falsa imagen de glamour, en los personajes de  Aleluya ( Hallelujah! , 1929), condicionados por sus raíces culturales y por sus pasiones, en los vecinos de La calle ( Street Scene , 1931), sus relaciones y su precaria situación, o en el matrimonio de El pan nuestro de cada día  ( Our Daily Bread , 1932) en su lucha diaria por sobrevivir a la depresión económica que asola al país. Pero, de todos ellos, la pareja de  ...Y el mundo marcha ( The Crowd ) resulta la más cercana, mediana, vigente y real en su cotidianid...

Él (1953)

Como el de otros realizadores ejemplares, el legado cinematográfico de Luis Buñuel  es para dar palmas de reconocimiento, a él y a su obra fílmica. Imprescindible, sorprendente e impresionante en sus títulos más personales, el aragonés elevó la categoría del cine a un nivel diferente de arte y de entretenimiento, lo llevó a habitar un espacio cinematográfico de su exclusividad, que remite a sí mismo y ahí queda para goce de quienes lo disfrutamos. Hay quien lo llama buñuelesco; como quien dice del universo de Fellini , fellinesco, o de Chaplin , chaplinesco. Son legados únicos y el de Buñuel lo componen películas magistrales — La edad de oro , Los olvidados , Él ,  El ángel exterminador , Viridiana , Simón del desierto , Tristana o La vía láctea , por disfrutar recordando algunas— y otras que lo son menos — Gran Casino , El gran calavera , Ensayo de un crimen , Robinson Crusoe ,  La ilusión viaja en tranvía , citadas sin merma del disfrute previo. Estas últimas fueron ...

Más allá de la duda (1956)

<<La influencia de los espléndidos filmes venidos de Alemania comenzó a notarse. Directores con ideas, como F. W. Murnau , E. A. Du Pont , Fritz Lang y Ernst Lubitsch , habían liberado la cámara de su inmovilidad y habían abierto nuevos caminos para los artesanos de Hollywood, que a menudo se encontraban sumidos en una rutina muy bien pagada. El iluminador influjo de los estudios europeos ha sido periódico, y cada vez que se ha producido ha servido para alumbrar el progreso de Hollywood. Y creo que los directores europeos serían los primeros en admitir que la influencia también se ha dado en sentido contrario>>. Esta corriente de doble dirección aludida por King Vidor en sus memorias,  Un árbol es un árbol , ha venido produciéndose desde el inicio del cine hasta la actualidad. Pero quizá donde más se dejó notar fue en la llegada masiva a Hollywood de realizadores y técnicos procedentes de Europa en dos periodos concretos.  La primera oleada se produjo durante la ...

Mister Arkadin (1954)

<<Nada de presentaciones, esto es una mascarada>>, pronuncia Gregory Arkadin ( Orson Welles ) en su primera aparición entre las sombras. No son una negación y una afirmación caprichosas, sino que unidas desvelan más de lo que dicen. El personaje no solo se refiere a la fiesta de disfraces donde se encuentra con su opuesto  ( Robert Arden ), sino que hace alusión a cuanto se contempla en la pantalla: apariencias, verdades y mentiras que de una forma u otra se encuentran presentes en la obra cinematográfica de Orson Welles . Desde su debut en  Ciudadano Kane ( Citizen Kane ; 1941) hasta su despedida en Fraude ( F for Fake ; 1973) estas constantes fueron empleadas por el cineasta para reconstruir las personalidades de sus protagonistas a partir de la destrucción narrativa que experimenta con el uso del montaje (alterado por el productor en la versión internacional de este film), con la ruptura temporal, con los encuadres o la iluminación. Su afán experimental alcanz...

A tiro limpio (1963)

Desde una perspectiva cinematográfica, los años que siguieron a la Guerra Civil trajeron consigo un cine español en el que inicialmente primaban las producciones de propaganda al servicio de los vencedores. Películas como  ¡Presente! ( Heinrich Gärtner , 1939),  Frente de Madrid ( Edgar Neville , 1939),  Raza ( José Luis Sáenz de Heredia , 1941), Rojo y negro ( Carlos Arévalo , 1942),  aunque esta no tardó en ser retirada por su ideología falangista (la dictadura se alejaba de tal discurso para crear uno propio),  y tantas más que pretendían justificar y asentar los pilares del régimen franquista: catolicismo, ejército y su unidad nacional en torno a un solo hombre. Pero este tipo de film panfletario acabó dejando su lugar a otro menos propagandístico y más comercial que,  si bien continuaba aleccionando moralmente, perseguía entretener ofreciendo aventuras, romances o risas a una población que buscaba evadirse de la dura posguerra. Por aquellos años...

El arca de Noé (1928)

Poco se sabe de la primera película de  Mihály Kertész  más allá de su titulo,  Hoy y mañana ( Ma és holnap , 1912), y de que fue el primer largometraje de ficción del cine húngaro. Menos desconocimiento existe sobre el prestigio cinematográfico que alcanzó antes de abandonar su Hungría natal en 1919 para asentarse en Austria, donde trabajó hasta 1926. Allí se convirtió en el director estrella de la compañía  Sascha Kolowrat , en ella filmó diecinueve títulos con el nombre de  Michael Kertész , aunque fue el éxito de  La luna de Israel  ( Die Sklavenkönigin ; 1924) el que atrajo la atención de los grandes estudios hollywoodienses y el que convenció a los hermanos Warner para ofrecerle un contrato. La sustancial mejora económica y la posibilidad de rodar con los mejores medios técnicos, que la industria cinematográfica más potente del planeta ponía a disposición de los cineastas, resultaron dos atractivos que pocos de los grandes directores europ...