Levantar un proyecto cinematográfico de la envergadura de Piratas (Pirates, 1986) supuso un quebradero de cabeza para Roman Polanski. Los contratiempos a superar, le superaron y, tras un periodo de preprodución —con el dinero adelantado por Godofredo Lombardo, el dueño de la italiana Titanus Films— y de negociaciones fallidas con Paramount y United Artists, abandonó la producción, cuyo presupuesto inicial se había estimado en ocho millones de dólares, cantidad que el productor italiano no podía asumir, de ahí que buscasen más socios en Hollywood. <<Los ejecutivos se asustaron ante el presupuesto de Piratas que, tras haber sido revisado en Hollywood, alcanzaba la suma de catorce millones de dólares. Además, no querían que dirigiera e interpretara la película y estaban hartos de que Jack Nicholson exigiera unos honorarios cada vez más altos. El hecho de que hubiéramos cerrado el trato no significaba que hubieran concluido las negociaciones>>, escribió Polanski en su libro de memorias. El hecho de haber llegado a un acuerdo tampoco implicaba que el film fuese a realizarse, al menos no en aquel momento. A las exigencias de los estudios y a las de Nicholson se unió el fantasma de la bancarrota, que convenció al director para aparcar el proyecto y decidirse a rodar en Francia El quimérico inquilino (The Tenant, 1974). Durante más de una década, la idea de Piratas quedó aparcada y, cuando pudo llevarla a cabo, ya con Thom Mount, Ben Ámbar y Dino de Laurentiis como socios capitalistas, la propuesta no salió bien, comercialmente hablando.
Una alternativa de la realidad Por Antonio Pardines Una de las ideas expuestas por Zach Snyder en Sucker Punch (2010) nos dice que la libertad se genera y se alcanza en la mente, pero el realizador no profundiza en aquello que insinúa y se recrea en el artificio audiovisual que solapa la idea central del film. Condicionada por aquello que el pensamiento fantasea y modifica según los conocimientos adquiridos, la imaginación es la vía de acceso al estado idealizado por la protagonista, un estado para ella real y que plantea interrogantes como ¿qué es fantasía y qué es realidad? ¿Dónde empieza la una y termina la otra? ¿O quién las delimita? Para Baby Doll ( Emily Browning ) la realidad es el gris encierro que sufre antes y durante su estancia en el centro psiquiátrico que su mente transforma en el colorido físico y musical donde sumerge su mente para alcanzar la libertad. Tanto en el espacio opresivo donde vive su encierro como en aquel otro que ella transforma en fantasía prima el bar...



Lejos de ser un defecto, el hecho de que no funcionase comercialmente cuando se estrenó le da un toque de película de culto, como de pequeña obra maestra incomprendida.
ResponderEliminarSaludos.
No te falta razón. La primera vez que la vi, allá por la década de 1980, me gustó menos que la siguiente ocasión; en la que mi mirada había cambiado o visto más cine. Ahora creo que es una película divertida, muy bien rodada y que mereció mejor suerte, tanto entre la crítica como entre el público.
EliminarSaludos.
*1/2 PIRATAS (1986) Roman Polanski
ResponderEliminarAlgo más de media hora es el tiempo que logra mantenerse a flote esta bizarra nave. El tono es acertado, entre lo disparatado, lo aventurero, lo barroco y lo desenfadado. Ahí está Walter Matthau, que no es poco. Pero hay un momento en el cual la historia va a la deriva. Sin capitán, sin timón, sin velamen. Polanski no hace otra cosa que desbarrar una y otra vez. Tal vez sea película fallida en el mejor de los casos. ¿Y en el peor? Pues uno tiene que hacer verdaderos esfuerzos por no amotinarse y hundir hasta el fondo del mar de la vergüenza este costoso navío, considerado uno de los petardos más sonados de la década de los ochenta.
Nos haríamos un favor si no recuperáramos este pecio del oscuro lugar donde lleva tanto tiempo abatido. Si no fuera por Walter Matthau, claro.
https://cautivodelmal.wordpress.com/
Gracias por tu comentario.
EliminarSaludos.
Gracias por el blog, un buen referente para rastrear películas a descubrir.
EliminarUn saludo.
A ti, por pasarte por aquí y por tu generosidad.
EliminarSaludos.