Ir al contenido principal

La novia vestía de negro (1967)


La admiración que François Truffaut sentía por el cine de Alfred Hitchcock quedó plasmada en las entrevistas que mantuvo con el director inglés en 1962, publicadas posteriormente con el título El cine según Hitchcock, libro donde ambos cineastas charlan sobre las películas que componen la excelente filmografía del realizador británico; pero Truffaut no conforme con esa magnífica aportación fílmico-literaria quiso rendir homenaje al maestro del suspense en La novia vestía de negro (La mariee etait en noir), film repleto de guiños, como el falso culpable o una partitura musical compuesta por Bernard HerrmannLa novia vestía de negro gira en torno a la venganza de una mujer atormentada (Jeanne Moreau); según sus propias palabras muerta en vida desde el asesinato de su esposo, minutos después de concluir la ceremonia nupcial, hecho que se descubre mediante varios flashbacks que se producen a medida que la viuda realiza su venganza. De ese modo se comprende el por qué del comportamiento obsesivo de esta asesina vengadora, ya que desde aquel fatídico día en su mente solo hubo cabida para dos ideas: la primera, morir, no pudo ser y la segunda puede convertirse en realidad varios años después de la tragedia. Julie Kohler por fin ha descubierto a los culpables, cinco individuos que tienen en común su gusto por la caza y por las mujeres, aunque en la actualidad ninguno guarda relación entre sí, ni muestran el menor signo de remordimiento, continuando con sus vidas como si no hubiesen sido responsables de la muerte de un hombre. La decisión de la novia es inquebrantable, incapaz de olvidar su dolor y menos aún su necesidad de venganza, el único motivo que le queda para seguir viviendo. Julie utiliza sus armas de mujer para llegar a sus tres primeras víctimas: Bliss (Claude Rich), a punto de contraer matrimonio, Coral (Michel Bouquet), un tipo solitario, y Rene Morane (Michael Lonsdale), padre de familia con tendencias machistas y vocación política. Los tres sucumben irremediablemente ante los encantos letales de la novia, aunque esta sufre un contratiempo cuando se propone eliminar al cuarto hombre (Daniel Boulanger), arrestado por la policía justo cuando va a consumar su vendetta. Ante tal eventualidad, la vengativa novia decide pasar a su siguiente víctima, quien por momentos parece alguien capaz de provocar el renacimiento de una mujer que solo vive para saciar su sed de sangre, pero sólo es una ilusión, como también lo es el mural que Fergus (Charles Denner) pinta en la pared de su habitación, donde contempla el cuerpo y el rostro de esa viuda negra de la que se ha enamorado. La novia vestía de negro no posee ni suspense, ni el encanto ni la tensión de las mejores películas de Hitchcock, pero eso es algo que Truffaut ni se plantearía, ya que sería consciente de la imposibilidad de emular al maestro del suspense, manteniéndose fiel a su condición de cineasta con personalidad propia, característica común a los miembros de la Nouvelle Vague, quienes desde sus inicios buscaron sus propios universos fílmicos a partir de sus conocimientos cinematográficos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Sucker Punch (2010)

Una alternativa de la realidad Por Antonio Pardines Una de las ideas expuestas por Zach Snyder en Sucker Punch (2010) nos dice que la libertad se genera y se alcanza en la mente, pero el realizador no profundiza en aquello que insinúa y se recrea en el artificio audiovisual que solapa la idea central del film. Condicionada por aquello que el pensamiento fantasea y modifica según los conocimientos adquiridos, la imaginación es la vía de acceso al estado idealizado por la protagonista, un estado para ella real y que plantea interrogantes como ¿qué es fantasía y qué es realidad? ¿Dónde empieza la una y termina la otra? ¿O quién las delimita? Para Baby Doll ( Emily Browning ) la realidad es el gris encierro que sufre antes y durante su estancia en el centro psiquiátrico que su mente transforma en el colorido físico y musical donde sumerge su mente para alcanzar la libertad. Tanto en el espacio opresivo donde vive su encierro como en aquel otro que ella transforma en fantasía prima el bar...

Honor de cavalleria (2006)

Hay que ser quijotesco para pretender trasladar a la pantalla el clásico universal escrito por Miguel De Cervantes , pero, quizá, resulta más quijotesco tomar a sus dos personajes principales y realizar o filmar fragmentos de su monotonía, fragmentos que se unen y que, en su sucesión, establecen la conexión entre la naturaleza y el ser humano, fragmentos que captan vida, comedia y drama (así los interpreto), fragmentos en los que parece no suceder nada, y sin embargo sucede la no aventura, los tiempos muertos y, para quien conecte con ellos (supongo que seremos minoría), estos entretienen. Albert Serra  crea sus propios Quijote ( Lluís Carbó ) y Sancho ( Lluís Serrat ) y los ubica en un espacio abierto natural, rodeados de sonidos, de iluminación natural, golpeados por el viento o refrescando sus cuerpos en corrientes fluviales. Son dos personajes silenciosos, prácticamente los únicos que asoman en las imágenes en las que Sancho guarda silencio mientras escucha como el caba...

Posición avanzada (1965)

Como narrador cinematográfico, Pedro Lazaga era muy bueno; el mejor ejemplo bien podría ser Cuerda de presos (1955), su película preferida, pero un fracaso comercial que le decantó hacia un tipo de cine de consumo fácil. Otro cantar es si aprovechó o desaprovechó su talento en películas y temas que, en su mayoría, estaban destinados a todos los públicos, es decir, a no tener el menor encontronazo con la censura y a hacer buenas taquillas. No era una cuestión de ego ni de política, carecía de las pretensiones de renovar el cine español que podrían encontrarse en un tipo Portabella o Saura, o ideológicas a lo Bardem. Tampoco perseguía un humorismo combativo y berlanguiano ni la suya era la pronunciada personalidad cinematográfica de un Regueiro, por no insistir en que Buñuel solo hubo uno y ese grandísimo “uno” rodó casi toda su filmografía fuera de España. Menos aún pretendía pasar por “autor”. Pero autor ¿de qué?, en una cinematografía controlada por la censura y, como cualquier otra, ...