La amistad y la tradición, la de celebrar su cumpleaños en compañía de su amigo “Guns” Donovan (John Wayne), obliga a Gilhooley (Lee Marvin) a atizar al capitán del barco en el que se ha enrolado, a lanzarse por la borda y nadar hasta alcanzar la playa de la paradisíaca isla del sur del Pacífico donde aguarda ese amigo a quien desea felicitar y regalar un buen puñado de mamporros, porque también él está de cumpleaños. El regalo de Gilhooley, correspondido con generosidad similar por el de Donovan, es el mismo de todos los años: una “homérica” pelea que los habitantes del pueblo aguardan con impaciencia. El duelo de puños, que se produce cuando se encuentran cara a cara en la taberna de Donovan, contenta a todos, pero también informa de que La taberna del irlandés (Donovan's Reef, 1963) es una comedia con todos los ingredientes del humor de John Ford en pantalla: borracheras, peleas, camaradería o un enfrentamiento de sexos entre el irlandés, al que da vida John Wayne, y la mujer que no tarda en alterar la armonía que se observa en ese hermoso paraíso. En este aspecto, la introducción de un personaje femenino en un entorno masculino, podría hacer de Amelia Dedham (Elizabeth Allen) un personaje de Howard Hawks, pero encaja plenamente en el universo fordiano. Su presencia depara un pulso con el personaje central, un aparente toma y daca que no oculta la atracción entre el hombre y la mujer.
Una alternativa de la realidad Por Antonio Pardines Una de las ideas expuestas por Zach Snyder en Sucker Punch (2010) nos dice que la libertad se genera y se alcanza en la mente, pero el realizador no profundiza en aquello que insinúa y se recrea en el artificio audiovisual que solapa la idea central del film. Condicionada por aquello que el pensamiento fantasea y modifica según los conocimientos adquiridos, la imaginación es la vía de acceso al estado idealizado por la protagonista, un estado para ella real y que plantea interrogantes como ¿qué es fantasía y qué es realidad? ¿Dónde empieza la una y termina la otra? ¿O quién las delimita? Para Baby Doll ( Emily Browning ) la realidad es el gris encierro que sufre antes y durante su estancia en el centro psiquiátrico que su mente transforma en el colorido físico y musical donde sumerge su mente para alcanzar la libertad. Tanto en el espacio opresivo donde vive su encierro como en aquel otro que ella transforma en fantasía prima el bar...



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