Ir al contenido principal

Sostiene Pereira, o el despertar de un buen hombre



Sostiene Pereira que él es un viejo periodista, cansado, solitario y algo enfermo. Pereira sostiene que escribe en la página cultural del "Lisboa", un periódico de la capital lusa, en un tiempo en el que las libertades se ven amenazadas ante el auge de los totalitarismos que recorren la Europa de 1938. Éste prodría ser un modo (tomando la idea del autor) de presentar a Sostiene Pereira (el personaje principal de la novela homónima escrita por Antonio Tabucchi en 1994), un hombre de edad avanzada que se conforma con aquello que le toca vivir. Solitario, maniático, triste, Sostiene Pereira es la imagen del ser humano que, paulatinamente, se ha visto encerrado en sí mismo, aferrado a una existencia que carece de alicientes o de un significado, propiamente dicho, olvidándose del mundo que le rodea. Se esconde en las conversaciones con una fotografía de una mujer (la suya), ya inexistente, en la traducción de autores franceses o en la redacción de notas necrológicas de escritores que aún no han muerto. Mientras, a su alrededor, un régimen represivo y totalitario domina un país, el suyo (que podría ser el de cualquier otro), donde las libertades se han dejado de lado. El gobierno de Salazar se mantiene alerta ante sus posibles críticos, y lo hace utilizando métodos expeditivos. Así pues, nos encontramos a Pereira dentro de un estado policial donde la libertad de expresión se castiga con detenciones o, incluso, la muerte. Sin embargo, él se mantiene al margen, su vida nada tiene que ver con esos sucesos del día a día que no le afectan. No obstante, esa creencia de estar por encima, cambia con la aparición de Monteiro Rossi, un joven con ideas ajenas al régimen que hará que Pereira reconozca que, todavía, continua en el mundo de los vivos. Pereira sostiene que tan sólo necesitaba un empujón para despertar a una vida, que más que un nuevo comienzo podría significar un final, en la que su conciencia despierta ante las necesidades de una sociedad que se deja sumergir en las tinieblas de un abismo totalitario. Es gracias a Monteiro Rossi y a Marta (la novia de éste) cuando comprende, tras una lucha interior, que vivir significa comprometerse y denunciar las injusticias que se cometen a su alrededor. Sostiene Pereira que nunca es tarde para despertar a la vida y a la libertad, y lo hace desde una mágnifica novela que invita a la reflexión.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Sucker Punch (2010)

Una alternativa de la realidad Por Antonio Pardines Una de las ideas expuestas por Zach Snyder en Sucker Punch (2010) nos dice que la libertad se genera y se alcanza en la mente, pero el realizador no profundiza en aquello que insinúa y se recrea en el artificio audiovisual que solapa la idea central del film. Condicionada por aquello que el pensamiento fantasea y modifica según los conocimientos adquiridos, la imaginación es la vía de acceso al estado idealizado por la protagonista, un estado para ella real y que plantea interrogantes como ¿qué es fantasía y qué es realidad? ¿Dónde empieza la una y termina la otra? ¿O quién las delimita? Para Baby Doll ( Emily Browning ) la realidad es el gris encierro que sufre antes y durante su estancia en el centro psiquiátrico que su mente transforma en el colorido físico y musical donde sumerge su mente para alcanzar la libertad. Tanto en el espacio opresivo donde vive su encierro como en aquel otro que ella transforma en fantasía prima el bar...

Honor de cavalleria (2006)

Hay que ser quijotesco para pretender trasladar a la pantalla el clásico universal escrito por Miguel De Cervantes , pero, quizá, resulta más quijotesco tomar a sus dos personajes principales y realizar o filmar fragmentos de su monotonía, fragmentos que se unen y que, en su sucesión, establecen la conexión entre la naturaleza y el ser humano, fragmentos que captan vida, comedia y drama (así los interpreto), fragmentos en los que parece no suceder nada, y sin embargo sucede la no aventura, los tiempos muertos y, para quien conecte con ellos (supongo que seremos minoría), estos entretienen. Albert Serra  crea sus propios Quijote ( Lluís Carbó ) y Sancho ( Lluís Serrat ) y los ubica en un espacio abierto natural, rodeados de sonidos, de iluminación natural, golpeados por el viento o refrescando sus cuerpos en corrientes fluviales. Son dos personajes silenciosos, prácticamente los únicos que asoman en las imágenes en las que Sancho guarda silencio mientras escucha como el caba...

Posición avanzada (1965)

Como narrador cinematográfico, Pedro Lazaga era muy bueno; el mejor ejemplo bien podría ser Cuerda de presos (1955), su película preferida, pero un fracaso comercial que le decantó hacia un tipo de cine de consumo fácil. Otro cantar es si aprovechó o desaprovechó su talento en películas y temas que, en su mayoría, estaban destinados a todos los públicos, es decir, a no tener el menor encontronazo con la censura y a hacer buenas taquillas. No era una cuestión de ego ni de política, carecía de las pretensiones de renovar el cine español que podrían encontrarse en un tipo Portabella o Saura, o ideológicas a lo Bardem. Tampoco perseguía un humorismo combativo y berlanguiano ni la suya era la pronunciada personalidad cinematográfica de un Regueiro, por no insistir en que Buñuel solo hubo uno y ese grandísimo “uno” rodó casi toda su filmografía fuera de España. Menos aún pretendía pasar por “autor”. Pero autor ¿de qué?, en una cinematografía controlada por la censura y, como cualquier otra, ...