Una alternativa de la realidad Por Antonio Pardines Una de las ideas expuestas por Zach Snyder en Sucker Punch (2010) nos dice que la libertad se genera y se alcanza en la mente, pero el realizador no profundiza en aquello que insinúa y se recrea en el artificio audiovisual que solapa la idea central del film. Condicionada por aquello que el pensamiento fantasea y modifica según los conocimientos adquiridos, la imaginación es la vía de acceso al estado idealizado por la protagonista, un estado para ella real y que plantea interrogantes como ¿qué es fantasía y qué es realidad? ¿Dónde empieza la una y termina la otra? ¿O quién las delimita? Para Baby Doll ( Emily Browning ) la realidad es el gris encierro que sufre antes y durante su estancia en el centro psiquiátrico que su mente transforma en el colorido físico y musical donde sumerge su mente para alcanzar la libertad. Tanto en el espacio opresivo donde vive su encierro como en aquel otro que ella transforma en fantasía prima el bar...



Las motivaciones de los distribuidores -para el caso, los españoles- a la hora de cambiar el título original de la película adquirida, son diversas aunque suele primar el sentido de la “comercialidad” que tuvieran ellos en ese momento. En esta operación son raras las ocasiones en que logran elevarse por encima del asignado por los autores: “CENTAUROS DEL DESIERTO” resulta más evocador que “LOS BUSCADORES” e inluso “RAÍCES PROFUNDAS” contiene una significación mayor que el unívoco “SHANE”. Eso sí, lo contrario es mucho más frecuente: “CON FALDAS Y A LO LOCO” resulta zafio comparado con el sugerente “ALGUNOS LO PREFIEREN CALIENTE”. Luego están los cambios que desplazan el protagonismo de un personaje a otro, y ahí van un par de ejemplos: el curioso western de Cukor, en su título original, “HELLER IN PINK TIGHTS”, hace alusión al personaje incorporado por Sophia Loren, mientras que el español, “EL PISTOLERO DE CHEYENNE”, se refiere a un personaje secundario, el incorporado por Steve Forrest, o en el caso de “THE MAN WHO SHOT LIBERTY VALANCE” por “EL HOMBRE QUE MATÓ A LIBERTY VALANCE”, el desplazamiento va de Ransom Stoddard (Stewart) a Tom Doniphon (Wayne). Confundieron “disparar” con “matar”.
ResponderEliminarEn torno a este asunto, el anecdotario es interminable.
Un saludo.
¡Genial! Gran aporte, Teo Calderón. Gracias por el cometario. Completa y mejora la entrada del blog. Y además, es un placer enriquecedor leer tus opiniones.
EliminarUn saludo