Ir al contenido principal

La de vida y fugas que nos contaba Cunqueiro



La de vida y fugas que nos contaba Cunqueiro


Por Antonio Pardines



Hay una frase que Álvaro Cunqueiro escribe en Vida y fugas de Fanto Fantini Della Gherardesca (1) que me define parte de su literatura y de la necesidad de contar que le desbordaba. Es sencilla y a la vez compleja, y cualquiera podría pasarla por alto o detenerse a pensar en qué sueña, en cuáles son las ilusiones y los deseos que lo ponen en marcha, y qué frustraciones y pesares parecen detenerle. «Cada quisque sueña lo que puede», expresa el escritor mindoniense e imagino que lo hace en una tasca, conversando con varios paisanos mientras saborean una taza de Ribeiro y un poco de queso del país. Allí les cuenta que Fanto el Mozo nace bajo el signo del rayo. Adorna el momento y lo eleva a una situación que apunta a leyenda, la que irá tejiendo a lo largo de los minutos, explicando la niñez, la mocedad y los hechos más sobresalientes de su héroe renacentista. Desbordante, el cuentista continuará entre las sonrisas e interrupciones de los contertulios, entre quienes quiero imaginar al compostelano Domingo García-Sabell, pues a este buen amigo suyo dedica la novela. Le dirán: «eh, Álvarito, ¿no crees que te pasas de soñador?» Y ahí, les responderá que «cada quisque sueña lo que puede». Y él fantasea como el que más. Lo hace con Orestes, Ulises, Merlín, Simbad, con «Xentes» y «feirantes», con la cocina cristiana de occidente, pues el escritor era de buen diente y de mejor contar.


Manejaba con igual soltura literaria el gallego y el castellano. Escribió en ambas lenguas, y en Fanto, que el erudito y campechano fabulador publicó en 1972, le tocó contar en la cervantina. Y así iba narrando a sus vecinos. Les habló de las fugas, ya que su héroe era famoso por evadirse «de las más cerradas y vigiladas prisiones de su tiempo», como si se refiriese a él mismo, que gracias a la inventiva literaria dejaba atrás la castradora grisura y las cadenas de su tiempo. También les contó del viejo tutor del capitán Fantini, de las gemelas viudas, de la yegua «Artemisa», del fiel escudero Nito Saltimberi y de otros personajes a quienes, como un vecino cotilla, detalla a sus cercanos en un paréntesis que en la obra escrita titulará «índice onomástico». Y es que volver a Cunqueiro siempre es un viaje por los mares, suelos y cielos de la fantasía y la erudición transformada en aire fresco, por la inventiva y el humor de un escritor sin par; y lo digo consciente de que significa sin igual, pues nadie escribió ni escribirá como este cuentista que mezclaba su vasta cultura con su no menos amplia ironía y humanidad…


(1) Álvaro Cunqueiro: Vida y fugas de Fanto Fantini Della Gherardesca (1972, Ed. Destino). Editorial Planeta (Colección Nuestros Clásicos Contemporáneos), Barcelona, 1997.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Sucker Punch (2010)

Una alternativa de la realidad Por Antonio Pardines Una de las ideas expuestas por Zach Snyder en Sucker Punch (2010) nos dice que la libertad se genera y se alcanza en la mente, pero el realizador no profundiza en aquello que insinúa y se recrea en el artificio audiovisual que solapa la idea central del film. Condicionada por aquello que el pensamiento fantasea y modifica según los conocimientos adquiridos, la imaginación es la vía de acceso al estado idealizado por la protagonista, un estado para ella real y que plantea interrogantes como ¿qué es fantasía y qué es realidad? ¿Dónde empieza la una y termina la otra? ¿O quién las delimita? Para Baby Doll ( Emily Browning ) la realidad es el gris encierro que sufre antes y durante su estancia en el centro psiquiátrico que su mente transforma en el colorido físico y musical donde sumerge su mente para alcanzar la libertad. Tanto en el espacio opresivo donde vive su encierro como en aquel otro que ella transforma en fantasía prima el bar...

Honor de cavalleria (2006)

Hay que ser quijotesco para pretender trasladar a la pantalla el clásico universal escrito por Miguel De Cervantes , pero, quizá, resulta más quijotesco tomar a sus dos personajes principales y realizar o filmar fragmentos de su monotonía, fragmentos que se unen y que, en su sucesión, establecen la conexión entre la naturaleza y el ser humano, fragmentos que captan vida, comedia y drama (así los interpreto), fragmentos en los que parece no suceder nada, y sin embargo sucede la no aventura, los tiempos muertos y, para quien conecte con ellos (supongo que seremos minoría), estos entretienen. Albert Serra  crea sus propios Quijote ( Lluís Carbó ) y Sancho ( Lluís Serrat ) y los ubica en un espacio abierto natural, rodeados de sonidos, de iluminación natural, golpeados por el viento o refrescando sus cuerpos en corrientes fluviales. Son dos personajes silenciosos, prácticamente los únicos que asoman en las imágenes en las que Sancho guarda silencio mientras escucha como el caba...

Posición avanzada (1965)

Como narrador cinematográfico, Pedro Lazaga era muy bueno; el mejor ejemplo bien podría ser Cuerda de presos (1955), su película preferida, pero un fracaso comercial que le decantó hacia un tipo de cine de consumo fácil. Otro cantar es si aprovechó o desaprovechó su talento en películas y temas que, en su mayoría, estaban destinados a todos los públicos, es decir, a no tener el menor encontronazo con la censura y a hacer buenas taquillas. No era una cuestión de ego ni de política, carecía de las pretensiones de renovar el cine español que podrían encontrarse en un tipo Portabella o Saura, o ideológicas a lo Bardem. Tampoco perseguía un humorismo combativo y berlanguiano ni la suya era la pronunciada personalidad cinematográfica de un Regueiro, por no insistir en que Buñuel solo hubo uno y ese grandísimo “uno” rodó casi toda su filmografía fuera de España. Menos aún pretendía pasar por “autor”. Pero autor ¿de qué?, en una cinematografía controlada por la censura y, como cualquier otra, ...