Ir al contenido principal

La cueva de los sueños olvidados (2011)


Acompañar a Werner Herzog en su viaje a la prehistoria es un lujo que acepté sin pensarlo dos veces. Y no me arrepiento de haber descendido a la Cueva de Chauvet, en Francia, guiado por las imágenes y la voz de un cineasta que no solo ve estalactitas, estalagmitas, huesos o pinturas rupestres en las sombras iluminadas por las luces de sus linternas. Ve atrás en el tiempo y observa al humano de hace unos 35.000 años. Intenta hacerse una idea de quién fue aquel antepasado que habitaba ese lugar donde el Arte se hizo Arte quizá por primera vez, donde las figuras cobran movimiento y la sensación de expresar vida entre claroscuros similares a los del pasado que se ha conservado inmaculado para alcanzar nuestro presente y, quizá, decirnos que la sensibilidad artística humana poco ha cambiado, porque dicha sensibilidad nace de nuestra comprensión e incomprensión de la naturaleza, de la que nos rodea y de la interior donde surgen los misterios que forman parte de nuestra realidad e irrealidad desde los albores de la especie.

Desaparecieron, también aquellos animales pintados en la roca, animales que, como el rinoceronte lanudo, el mamut o el oso y el león cavernario dejaron su lugar en la prehistoria. Nunca alcanzaron la Historia, tampoco nosotros somos capaces de situarnos en el tiempo de los moradores de la cueva de los sueños olvidados, por lo que solo podemos conjeturar y evocar fantasmas y, tal vez, verlos entre nosotros. Pero la cueva es una especie de puente <<donde espacio y tiempo pierde su significado>>. Herzog es un poeta, quizá uno de los últimos románticos, un aventurero y un cineasta diferente, con inquietudes distintas, fruto de sus propios sueños y de su modo de entender la vida. Su viaje al pasado le permite borrar límites, se adentra en la cueva con un pequeño equipo y con la certeza de que <<nada es real. Nada es seguro>>, como dice en el epílogo, consciente de que el tiempo y la naturaleza son cambiantes, alteran, se alteran y nos alteran. Es consciente que sabemos muy poco de nuestros antepasados cavernarios, y que lo que creemos saber podría ser erróneo o inexacto, fruto de especulaciones y de minuciosos estudios de los restos que, poco a poco, hemos podido recuperar gracias a cápsulas temporales como esa hermosa gruta natural descubierta en 1994 por Jean-Marie Chauvet, Élitte Brunel y Christian Hullaire, a quienes el cineasta alemán dedica su fascinante documental...

Comentarios

Entradas populares de este blog

Sucker Punch (2010)

Una alternativa de la realidad Por Antonio Pardines Una de las ideas expuestas por Zach Snyder en Sucker Punch (2010) nos dice que la libertad se genera y se alcanza en la mente, pero el realizador no profundiza en aquello que insinúa y se recrea en el artificio audiovisual que solapa la idea central del film. Condicionada por aquello que el pensamiento fantasea y modifica según los conocimientos adquiridos, la imaginación es la vía de acceso al estado idealizado por la protagonista, un estado para ella real y que plantea interrogantes como ¿qué es fantasía y qué es realidad? ¿Dónde empieza la una y termina la otra? ¿O quién las delimita? Para Baby Doll ( Emily Browning ) la realidad es el gris encierro que sufre antes y durante su estancia en el centro psiquiátrico que su mente transforma en el colorido físico y musical donde sumerge su mente para alcanzar la libertad. Tanto en el espacio opresivo donde vive su encierro como en aquel otro que ella transforma en fantasía prima el bar...

Honor de cavalleria (2006)

Hay que ser quijotesco para pretender trasladar a la pantalla el clásico universal escrito por Miguel De Cervantes , pero, quizá, resulta más quijotesco tomar a sus dos personajes principales y realizar o filmar fragmentos de su monotonía, fragmentos que se unen y que, en su sucesión, establecen la conexión entre la naturaleza y el ser humano, fragmentos que captan vida, comedia y drama (así los interpreto), fragmentos en los que parece no suceder nada, y sin embargo sucede la no aventura, los tiempos muertos y, para quien conecte con ellos (supongo que seremos minoría), estos entretienen. Albert Serra  crea sus propios Quijote ( Lluís Carbó ) y Sancho ( Lluís Serrat ) y los ubica en un espacio abierto natural, rodeados de sonidos, de iluminación natural, golpeados por el viento o refrescando sus cuerpos en corrientes fluviales. Son dos personajes silenciosos, prácticamente los únicos que asoman en las imágenes en las que Sancho guarda silencio mientras escucha como el caba...

Posición avanzada (1965)

Como narrador cinematográfico, Pedro Lazaga era muy bueno; el mejor ejemplo bien podría ser Cuerda de presos (1955), su película preferida, pero un fracaso comercial que le decantó hacia un tipo de cine de consumo fácil. Otro cantar es si aprovechó o desaprovechó su talento en películas y temas que, en su mayoría, estaban destinados a todos los públicos, es decir, a no tener el menor encontronazo con la censura y a hacer buenas taquillas. No era una cuestión de ego ni de política, carecía de las pretensiones de renovar el cine español que podrían encontrarse en un tipo Portabella o Saura, o ideológicas a lo Bardem. Tampoco perseguía un humorismo combativo y berlanguiano ni la suya era la pronunciada personalidad cinematográfica de un Regueiro, por no insistir en que Buñuel solo hubo uno y ese grandísimo “uno” rodó casi toda su filmografía fuera de España. Menos aún pretendía pasar por “autor”. Pero autor ¿de qué?, en una cinematografía controlada por la censura y, como cualquier otra, ...