Apostar por un película que “revisa” dos films tan exitosos como Yojimbo ( Yôjinbô , Akira Kurosawa , 1961) y Por un puñado de dólares ( Per un pugno di dollari , Sergio Leone , 1964) resulta osado y arriesgado, sobre todo cuando se trata de hacer una obra que tenga personalidad propia, a imagen de su director, guionista y productor, y lograr evitar las comparaciones o, al menos, no salir mal parado, si llegan a compararse. Evitar la comparativa resulta casi un imposible; de modo que convendría ver o mirar El último hombre ( Last Man Standing , 1996) con ojos que no se desvíen hacia los largometrajes de Kurosawa y Leone ; los cuales precedieron e inspiraron este de Walter Hill . En mi caso, fracasé en su día y he vuelto a fracasar una y dos veces más. De modo que siempre elijo y me decanto sin el menor titubeo por Yojimbo , quizá porque se trate de la original, pero seguro porque tiene la narrativa cinematográfica más afín a mis gustos particulares; aunque soy consciente de no caer...