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Kurosawa, un cineasta al mando

<<El papel de dirigir abarca la preparación de los actores, los cámaras, la grabación de sonido, la dirección artística, la música, el montaje, el doblaje y la mezcla de sonidos. Aunque se pueda pensar que son ocupaciones distintas, yo no las considero independientes. Veo que todas ellas se combinan bajo la dirección>> 1 Akira Kurosawa Hubo voces que señalaron a Akira Kurosawa  como el más occidental de los cineastas de su país, aunque esto apunta tanta validez como ninguna. Lo cierto, en mi caso, es que su cine fue una de las inspiraciones que me animó a escribir Sakura (la flor del cerezo)  y, agradecido por los grandes momentos que sus películas me habían regalado, decidí bautizar a uno de los personajes de la novela como Akirosawa. No considero necesario explicar la combinación que dio pie al antropónimo, como tampoco creo que a estas alturas alguien dude del talento del realizado...

La diligencia (1939)

Más que un western, La diligencia ( Stagecoach , 1939) fue la película que cambió el género genuino estadounidense. Durante la década de 1930 el western se había estancado y se encontraba relegado a producciones de  serie B , lineales y repetitivas en su exposición, algunas protagonizadas por cowboys cantantes ( Roy Rogers o Gene Autry ), otras por héroes como el Hapalong Cassidy interpretado por William Boyd  o por los personajes que  John Wayne  asumió en los films dirigidos por  Robert N. Bradbury . Sin apenas títulos destacados, más allá de  Billy the Kid ( King Vidor , 1930),  La gran jornada   ( The Big Trial ;  Raoul Walsh , 1930), Cimarrón ( Wesley Ruggles , 1931) o Buffalo Bill ( The Plaisman ;  Cecil B.DeMille , 1936), esta obra maestra filmada por  John Ford  en 1939 dignificaba el western al tiempo que ofrecía un espectáculo maduro y moderno que sentaba las bases genéricas que el propio cineasta y otros ...

Sostiene Pereira, o el despertar de un buen hombre

Sostiene Pereira que él es un viejo periodista, cansado, solitario y algo enfermo. Pereira sostiene que escribe en la página cultural del "Lisboa", un periódico de la capital lusa, en un tiempo en el que las libertades se ven amenazadas ante el auge de los totalitarismos que recorren la Europa de 1938. Éste prodría ser un modo (tomando la idea del autor) de presentar a Sostiene Pereira (el personaje principal de la novela homónima escrita por Antonio Tabucchi en 1994), un hombre de edad avanzada que se conforma con aquello que le toca vivir. Solitario, maniático, triste, Sostiene Pereira es la imagen del ser humano que, paulatinamente, se ha visto encerrado en sí mismo, aferrado a una existencia que carece de alicientes o de un significado, propiamente dicho, olvidándose del mundo que le rodea. Se esconde en las conversaciones con una fotografía de una mujer (la suya), ya inexistente, en la traducción de autores franceses o en la redacción de notas necrológicas de escrit...

¿Qué tipo de vago quiero ser?

Supongo que existirán muchos estudios sobre el tema de la vagancia, una característica innata, lícita e incluso saludable, que afecta a nuestra especie. ¿Qué es la vagancia? creo que cada uno debería responderse según sus conocimientos e intereses, ya que me llevaría largo tiempo exponer y defender mi respuesta (y eso cansa) y nunca convencería ni a unos ni a otros.  Lo que sí resulta obvio, por tanto no cuesta llegar a conclusiones, es la existencia de varios tipos de vagos (en realidad hay más de los que se nombran). En primer lugar, nos encontramos con el vago depredador el más peligroso), aquel que aguarda y no actúa hasta que su objetivo se encuentra entre sus garras. Tras este ejemplo de buena conducta, se nos presenta el vago privilegiado, individuos que han decidido enfocar su vida a la realización de un trabajo que les permite disfrutar de tiempo libre para la realización de todo aquello que les llena (comilonas, viajes, leer un libro en un parque, estar tirado en el sof...

Encrucijada de odios (1947)

En la sombra de una habitación cae muerto un hombre que ha sido apaleado por un personaje a quien no se ha visto el rostro. Así de contundente es el inicio de una más que excelente muestra del cine negro americano de la década de 1940 en la que se presenta a personajes oscuros y complejos que acaban de regresar de una guerra que les ha mantenido alejados de sus hogares durante años. Son seres desconfiados, dominados por sus miedos y por sus reproches cuando regresan a la sociedad de la que han estado alejados. Este acercamiento les crea un conflicto interno que en algunos casos llega a convertirse en un odio irracional, consecuencia de las frustraciones, temores y de la ignorancia en la que se escudan y con la que justifican unos actos censurables.  Sin lugar a dudas, Encrucijada de Odios  ( Crossfire , 1947)  se encuentra entre lo mejor de  Edward Dmytryk , cuya filmografía resulta más que interesante, aunque parte de la misma haya sido olvidada, como suc...

Eduardo Blanco Amor e "A esmorga"

<<En A esmorga viven e morren facendo burradas e disparates, que é unha das dimensións da historia galega que está no xermolo da nosa vida feudal, unha vida de loita, de disparates.>> Trala lectura das conversas con Eduardo Blanco Amor (1), o único disparate que ocorreúseme foi dar un chimpo no tempo e regresar á clase de Lingua e Literatura Galega que quizais só sexa invención da miña mente. Senteime na lembranza dunha aula do instituto e sentinme distorsionado entre rostros que imaxino e aqueles sen trazos que xa non podo imaxinar. Alguén fala, máis ben, vocea baixo o seu bigote escuro e xenerosamente poboado, pero as súas verbas sobre A esmorga apenas dinme. En realidade, si me din, aínda que o seu significado o descubro naquilo que non expresan oralmente. A mensaxe oculta non é súa, é miña, poida que do eu que pensa hoxe. Advírteme que desconfíe da obrigatoriedade da lectura imposta por sistema e costume, e que me decante por o desexo de ler sen que alguén force as mi...

¿Quién contrató al traductor?

La historia de películas de habla no castellana estrenadas en España está plagada de títulos que poco o nada tienen que ver con los títulos originales. Pero resulta más curioso descubrir que este fenómeno se propaga mejor por el celuloide que en otros ámbitos culturales. Por ejemplo, los títulos de las canciones no sufren variación alguna, ni las óperas u otras composiciones musicales. Lo que me lleva a suponer que la música es mala conductora del ingenio de posibles traductores. Algo similar sucede en la literatura, aunque a veces presente algunos cambios; y lo mismo vale para las obras pictóricas. Sin embargo, los títulos originales de las películas retan a ser alterados y, a menudo, esta alteración supone más que un cambio notorio una aberración, a veces sorprendente, otras irrisoria o hilarante y algunas provocan que desee ser tortuga y esconderme dentro de mi caparazón. Desafortunadamente carezco de...