Esta producción, uno de los grandes hitos del cine fantástico de aventuras, inicialmente iba a ser un documental sobre gorilas, o al menos tal era la idea que rondaba por la mente de Merian C. Cooper antes de comprender que no conseguirían la financiación necesaria para llevar a cabo el proyecto. Al parecer, ante la falta de medios, a Cooper se le ocurrió un modo distinto para acercarse al mundo de los simios y en compañía de Ernest B. Schoedsack, con quien formó durante años una reconocida pareja de documentalistas, optó por filmar esta variante del mito de la bella y la bestia que destaca por su carácter onírico-fantasioso y por los espectaculares y sorprendentes efectos especiales desarrollados por Willis O'Brien, los cuales juegan un papel fundamental en el desarrollo de un amor imposible, ya que el verdadero protagonista es ese simio gigantesco que se deja deslumbrar por la belleza que descubre en la joven actriz de quien se enamora, sin comprender que nunca será correspondido. Pero anterior al paseo del gorila por las avenidas de Nueva York se puede descubrir en El mundo perdido (The Lost World, Harry Hoyt, 1925), basada en la novela homónima de Arthur Conan Doyle, un antecedente en un dinosaurio que destroza las calles de Londres después de ser apartado de su lugar de origen, que, al igual que el espacio ocupado por el rey Kong, se encuentra anclado en el tiempo.
Una alternativa de la realidad Por Antonio Pardines Una de las ideas expuestas por Zach Snyder en Sucker Punch (2010) nos dice que la libertad se genera y se alcanza en la mente, pero el realizador no profundiza en aquello que insinúa y se recrea en el artificio audiovisual que solapa la idea central del film. Condicionada por aquello que el pensamiento fantasea y modifica según los conocimientos adquiridos, la imaginación es la vía de acceso al estado idealizado por la protagonista, un estado para ella real y que plantea interrogantes como ¿qué es fantasía y qué es realidad? ¿Dónde empieza la una y termina la otra? ¿O quién las delimita? Para Baby Doll ( Emily Browning ) la realidad es el gris encierro que sufre antes y durante su estancia en el centro psiquiátrico que su mente transforma en el colorido físico y musical donde sumerge su mente para alcanzar la libertad. Tanto en el espacio opresivo donde vive su encierro como en aquel otro que ella transforma en fantasía prima el bar...



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