El largometraje que dio popularidad a M. Night Shyamalan es más de lo que aparenta; no por las sorpresas y los giros que aquellas deparan, momentos como los referidos por Cole (Haley Joel Osment) cuando le dice a Malcolm (Bruce Willis) que todos los cuentos han de tenerlos para no perder la atención de su auditorio, para mantenerlo entretenido y que no disminuya el interés por la historia que el cuenta cuentos narra. Esto lo cumplen Shyamalan y El sexto sentido (The Sixth Sense, 1999); el director y guionista como cuentista y la película como ejemplo de sorpresas que se introducen entre la intimidad compartida por los protagonistas. Gracias a la atmósfera espectral generada, el cineasta juega a sus anchas con el público mientras habla del sufrimiento de Cole, de la incomunicación en la que habita, de su miedo, del acoso por ser diferente, de su aislamiento hiriente. Entre trampas y golpes de efecto, el cineasta muestra lo que quiere y sirve a sus intenciones, pero, más allá de los trucos narrativos y de los fantasmas que pueda asomar por el film, descubrimos una película sobre la soledad, la dificultad del niño para transmitir lo que le sucede, el terror que le genera lo que le sucede y la angustia que conlleva no poder contarlo, ni siquiera a su madre (Toni Collete).
Una alternativa de la realidad Por Antonio Pardines Una de las ideas expuestas por Zach Snyder en Sucker Punch (2010) nos dice que la libertad se genera y se alcanza en la mente, pero el realizador no profundiza en aquello que insinúa y se recrea en el artificio audiovisual que solapa la idea central del film. Condicionada por aquello que el pensamiento fantasea y modifica según los conocimientos adquiridos, la imaginación es la vía de acceso al estado idealizado por la protagonista, un estado para ella real y que plantea interrogantes como ¿qué es fantasía y qué es realidad? ¿Dónde empieza la una y termina la otra? ¿O quién las delimita? Para Baby Doll ( Emily Browning ) la realidad es el gris encierro que sufre antes y durante su estancia en el centro psiquiátrico que su mente transforma en el colorido físico y musical donde sumerge su mente para alcanzar la libertad. Tanto en el espacio opresivo donde vive su encierro como en aquel otro que ella transforma en fantasía prima el bar...



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