Ir al contenido principal

Al morir la noche (1945)


La productora inglesa Ealing suele recordarse por sus míticas comedias, aquellas que presentan desde un realismo costumbrista parte de la idiosincrasia británica, pero en el seno de la compañía dirigida por Michael Balcon se produjeron más de un centenar de películas, ya fuesen de propaganda bélica, rodadas durante el periodo de la Segunda Guerra Mundial, dramas de época, sobre todo después de que Balcon firmase un acuerdo con Arthur Rank que salvó a la productora de la bancarrota o, en contadas ocasiones, de corte fantástico, género que no era del gusto del gerente de la empresa. A pesar de las reticencias de Michael Balcon a alejarse del realismo, uno de los grandes éxitos y aciertos del estudio se inscribe dentro del terror fantástico; Al morir la noche (Dead of Night) partió de una idea de Charles Frend, aunque éste abandonó un proyecto que finalmente llevaron a cabo el brasileño Alberto Cavalcanti, autor de los capítulos Christmas Party y The Ventriloquist's Dummy, Charles Crichton, que enfocó su episodio, Golfing Story, desde el humor, Basil Dearden, responsable de la narración central y del capítulo Hearse Driver, y Robert Hamer, encargado de The Haunting Mirror. Al morir la noche (Dead of Night) puede verse como un film de episodios unidos por un nexo común, que se descubre en una sala donde se reúnen los siete personajes que los narran, uno de los cuales afirma sorprendido que conoce a todos los presentes, a pesar de no haberles visto con anterioridad. El señor Craig (Mervyn Johns) no da crédito a lo que ven sus ojos, allí, ante él, se encuentran los personajes con quienes sueña; así pues, ante su sorpresa, los demás le apuran para que cuente su experiencia, y éste les hace partícipes de la preocupación onírica que viene sufriendo desde tiempo atrás. Las reacciones no se hacen esperar, aunque ninguno se escandaliza, incluso le creen y confiesan haber experimentado fenómenos paranormales. Solo el doctor Van Straaten (Frederick Valk) parece convencido de que todo cuanto escucha tiene una explicación racional y científica, de hecho, parece tener respuesta para cada una de las cinco historias que relatan los invitados, (una de las cuales es contada por él mismo) en las que se descubre la presencia de la muerte, de fantasmas o de seres poseídos. Cada invitado habla, pero son las imágenes las que acercan al espectador a los insólitos hechos que completan esta magnífica propuesta que presenta aspectos inquietantes como los narrados en las excelentes The Haunted Mirror o The Ventriloquist's Dummy, o humorísticos como la rivalidad que se descubre en Golfing Story, en la que dos amigos se apuestan el amor de una joven en una partida de golf. Sin olvidar Hearse Driver y, en menor medida, Christmas Party, las cinco fantasías o realidades, según quien lo mire, funcionan a la perfección gracias a la ingeniosa historia-enlace en la que se descubre a Craig, temeroso de que su pesadilla se convierta en realidad mientras el doctor intenta convencerlo de que nada escapa a la razón científica.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Sucker Punch (2010)

Una alternativa de la realidad Por Antonio Pardines Una de las ideas expuestas por Zach Snyder en Sucker Punch (2010) nos dice que la libertad se genera y se alcanza en la mente, pero el realizador no profundiza en aquello que insinúa y se recrea en el artificio audiovisual que solapa la idea central del film. Condicionada por aquello que el pensamiento fantasea y modifica según los conocimientos adquiridos, la imaginación es la vía de acceso al estado idealizado por la protagonista, un estado para ella real y que plantea interrogantes como ¿qué es fantasía y qué es realidad? ¿Dónde empieza la una y termina la otra? ¿O quién las delimita? Para Baby Doll ( Emily Browning ) la realidad es el gris encierro que sufre antes y durante su estancia en el centro psiquiátrico que su mente transforma en el colorido físico y musical donde sumerge su mente para alcanzar la libertad. Tanto en el espacio opresivo donde vive su encierro como en aquel otro que ella transforma en fantasía prima el bar...

Honor de cavalleria (2006)

Hay que ser quijotesco para pretender trasladar a la pantalla el clásico universal escrito por Miguel De Cervantes , pero, quizá, resulta más quijotesco tomar a sus dos personajes principales y realizar o filmar fragmentos de su monotonía, fragmentos que se unen y que, en su sucesión, establecen la conexión entre la naturaleza y el ser humano, fragmentos que captan vida, comedia y drama (así los interpreto), fragmentos en los que parece no suceder nada, y sin embargo sucede la no aventura, los tiempos muertos y, para quien conecte con ellos (supongo que seremos minoría), estos entretienen. Albert Serra  crea sus propios Quijote ( Lluís Carbó ) y Sancho ( Lluís Serrat ) y los ubica en un espacio abierto natural, rodeados de sonidos, de iluminación natural, golpeados por el viento o refrescando sus cuerpos en corrientes fluviales. Son dos personajes silenciosos, prácticamente los únicos que asoman en las imágenes en las que Sancho guarda silencio mientras escucha como el caba...

Posición avanzada (1965)

Como narrador cinematográfico, Pedro Lazaga era muy bueno; el mejor ejemplo bien podría ser Cuerda de presos (1955), su película preferida, pero un fracaso comercial que le decantó hacia un tipo de cine de consumo fácil. Otro cantar es si aprovechó o desaprovechó su talento en películas y temas que, en su mayoría, estaban destinados a todos los públicos, es decir, a no tener el menor encontronazo con la censura y a hacer buenas taquillas. No era una cuestión de ego ni de política, carecía de las pretensiones de renovar el cine español que podrían encontrarse en un tipo Portabella o Saura, o ideológicas a lo Bardem. Tampoco perseguía un humorismo combativo y berlanguiano ni la suya era la pronunciada personalidad cinematográfica de un Regueiro, por no insistir en que Buñuel solo hubo uno y ese grandísimo “uno” rodó casi toda su filmografía fuera de España. Menos aún pretendía pasar por “autor”. Pero autor ¿de qué?, en una cinematografía controlada por la censura y, como cualquier otra, ...